VILLAJOVITA Y BENZÚ (1.950 - 1960)

La camioneta amarilla y roja que hace un rato cogimos en el Puente Almina inicia con su peculiar ronquido el comienzo de la Cuesta del Sardinero. Hace breves instantes, dejamos atrás las Puertas del Campo. También la primera panadería industrial afincada en nuestra ciudad, la Ufapance. Y ahora, en éste preciso momento, acabamos de rebasar a nuestra izquierda la granja de La Legión y a la derecha la fábrica de gaseosas, refrescos y sifones Weil. Los camiones de ésta familiar y entrañable Empresa, pintados de color amarillo oro viejo, reparten por todo Ceuta los exquisitos refrescos Kiss, junto a grandes barras de hielo que transportan en dos pequeñas cámaras adosadas a ambos lados de cada vehículo. Vehículos que los chavales aprovechamos a su paso por los distintos barrios, para reengancharnos en su parte trasera y darnos un corto paseo. Debido a sus cortos recorridos visitando y suministrando bares y tiendas de ultramarinos y a su prudente velocidad.
Pasados ambos estamentos, cuando el autobús inicia un pronunciado descenso que nos llevará hasta la Playa Benitez, justo aquí, podemos decir que comienza la entrañable Barriada de Villajovita. Modesta barriada de empinadas calles y reluciente de blancas casitas. En su parte lindando al mar, se extiende parte de ella en un barrio conocido como de las Latas.
El Mercado Municipal, situado a la izquierda formando dos terrazas de distintos niveles que marcan la linea divisoria con la carretera por donde circulamos. Alzamos la vista y aún podemos contemplar los restos de las Murallas Meridinas ( Siglo XIII ) que sobresalen majestuosas entre los dorados tejados de las casitas que las bordean. Las Murallas son más visibles desde la empinada cuesta de la carretera que sube hacia la Barriada de Hadú.
Entre los residentes de ésta apacible y tranquila Barriada de Villajovita, saludamos al delgaducho y bueno de Manolo. Es archiconocido por todos. Es el hombre que vive por y para los chavales que practican el futbol. Encubierto por sus gruesas gafas, su moreno y enjuto rostro refleja la inmensa humanidad de su alma. Es un ser entrañable.
Otro personaje muy popular y carismático, muy amigo de sus amigos, es Angel Olmedo. Cabo primero de Regulares nº 3. Cada medio dia, su inmensa silueta se hace visible en la empinada cuesta. Nos saluda agitando su mano y nos obsequia con su eterna sonrisa.
Proseguimos nuestro paseo en autobús y en pleno descenso formando una doble curva izquierda-derecha, desembocamos en la Cría Caballar. Ésta es un estamento castrense de enorme solera, cuya labor consiste en la cría, reproducción y mejora de la cabaña equina. Toda una institución en Ceuta.
Un poco mas adelante, rodeado de macetas, flores, cubierto de protectora sombra y situado junto al cruce de la carretera que va hacia la Puntilla, nos encontramos con el familiar y popular Restaurante Casa Fernando. Toda una tradición ceutí. ¡ Cuántas bodas, bautizos y comuniones se han celebrado en tan grato y acogedor establecimiento ! En éste tiempo, todos tenemos alguna fotografia de tan magnifico restaurante como recuerdo de alguna asistencia con motivo de celebración de algún acontecimiento u onomástica celebrado en algunos de sus salones.
Practicamente aquí, tiene su inicio la Playa Benitez. La carretera que nos lleva a Benzú, completamente llana y que señala el perfil playero. La carretera prosigue un buen trecho en linea recta hasta las primeras estribaciones recortadas, donde comienzan las sinuosas curvas que remarcan el pronunciado relieve de ésta parte de la costa.
Un olor muy característico y penetrante nos anuncia que nos aproximamos a la fábrica de guano. Al pasar junto a ésta industria fabricante de abono para la agricultura, el olor se hace casi insoportable. Dependiendo del viento que sople, bien sea poniente o levante, se hace más o menos intenso tan pronunciado olor.
Un poco mas adelante, Punta Bermeja nos saluda con la casi virgen Playa de Calamocarro. Es una pequeña pero maravillosa playita. Sus aguas frias y transparentes dan lugar cada atardecer a una variada gama de colores azules y grises, que hacen de ésta playa casi un lugar mágico.
Benzú se presenta casi de sopetón. Sus pequeñas casitas forman un claro contraste con la inmensa mole grisácea de la cantera vecina. El ruido de taladros, barrenos y el originado por los motores de los camiones, rompen un poco la paz y tranquilidad de ésta humilde barriada. Frondosos pinos y alcornocales cubren una de sus partes, mientras que por la otra, el mar la acaricia dulcemente. La carretera la cruza en su mitad formando su principal y única arteria. En su prolongación nos lleva hasta el Poblado de Belione, cuyo paisaje es una mezcla de mar y montaña y donde suelen veranear la clase acomodada no sólo de Ceuta, sino de toda la Zona del Rif. Desde aquí parten senderos que emplean los alpinistas para subir a la cumbre de la Mujer Muerta. Es una altitud cómoda y practicamente accesible a todos y desde la que se observa una panorámica extraordinaria.
La misma carretera nos lleva hasta la cercana factoría ballenera. Ésta peculiar industria hace posible que llegue hasta nuestras mesas los enormes y sabrosos filetes de carne de ballena, que horas antes hemos visto anunciados en diferentes establecimientos carniceros de nuestra Ciudad. Filetes que nos lo envuelven en el tan característico papel de estraza. No olvidemos que la ballena no es un pez, sino un mamífero.
Pasado un nuevo promontorio, sirviendo de proteccional embarcadero de resguardo de diversas embarcaciones marineras, se alza la inconfundible Isla del Perejil. Pomposamente le damos el título de isla, cuando en realidad es un peñón de considerables dimensiones. Aunque está muy cerca del litoral, la profundidad de las aguas del foso o estrecho que la separa de tierra firme, es considerable. Unos 20 o 30 metros de profundidad. Eso hace contribuir a la....¿ leyenda ?..... de que hace pocos años, durante la contienda de la Segunda Guerra Mundial, submarinos y navios alemanes buscasen en ella protección. Unido a que existe una hermosa cueva, capaz de albergar a más de cien personas.
Éste islote marca justamente el final de las estribaciones del Yebel Musa y Sierra Bullones. Todo presidido por un intenso y luminoso cielo azul. Nuestra vieja y bella Ciudad, tiene tantos y tan diversos rincones, que dan la sesación de estar en un contínuo viaje por lugares distanciados entre sí por muchos kilómetros y sin embargo, todos se funden en un sólo y entrañable abrazo.
Empieza a caer la tarde y emprendemos el regreso a Ceuta. Subimos por la zigzagueante carretera hacia la Posición A, en una de sus numerosas curvas podemos comprobar y contemplar un curioso fenómeno físico. Un claro ejercicio de atracción magnética. El mineral magnético que forma el subsuelo de la montaña es tan fuerte en éste lugar, que un vehículo con el motor parado y en punto muerto, es arrastrado y movido por el impulso que ejerce dicha atracción magnética. Todo un fenómeno digno de ser comprobado.
Una vez pasada la curva del denominado Monte de la Tortuga, pasamos ante los pabellones del Ejercito de Tierra donde convalecen sobretodo enfermos de tisis. Unos años mas tarde estas instalaciones se convertirán en el Cuartel de Garcia Aldavez, donde se alojará el Tercio Duque de Alba de guarnición actualmente de Dar Riffien.
Desde el lugar donde se contruirá el Mirador de Isabel II, queremos apreciar el atardecer ceutí. La luz del atardecer es especial en Ceuta, cuando el sol se sumerge en las profundidades del mar. Se contempla la bahía, al fondo, el Monte Hacho, la Isla de Santa Catalina internada en el mar. Poco a poco la oscuridad se hace mas notoria. Las sombras de la noche nos han invadido casi sin darnos cuenta. La vista nocturna que ofrece la ciudad desde las alturas de la Posición A, es algo sublime, impagable. Las suaves luces, ora dispersas, ora arracimadas, van a fundirse con las aguas del mar, en un eterno e inmenso hermanamiento.
Llegamos al final de nuestro recorrido por Villajovita y Benzú. Así son estas dos maravillosas barriadas caballas. Así eran hace ya unos años....... muchos años.......
Por Ofelio - Antonio Martín Fernandez -
Articulista y blogger