EL HONOR LEGIONARIO BRILLÓ DE NUEVO EN EL ACUARTELAMIENTO GARCÍA ALDAVE

Por Naiara Puertas

El Tercio ya cumple 88 años desde su fundación de manos de Millán Astray · García Aldave acogió la formación militar a la fundación del Tercio Duque de Alba 2º de la Legión.


Como viene siendo tradicional desde que el primer soldado se alistará el 20 de septiembre de 1920 en el denominado ‘Tercio de Extranjeros’ al mando del Teniente Coronel Millán Astray, la Legión celebró ayer su aniversario, y con éste ya son 88 los años que éste cuerpo de élite del Ejército exhibe su poderío y su disciplina ante el pueblo ceutí, del que el Tercio siempre ha reconocido que es su cuna.

Mientras las autoridades civiles y militares, ataviadas con sus mejores galas, tomaban asiento y se saludaban, una breve mención a la historia del Tercio servía como introducción al acto, que puntualmente comenzó a las 12.15 horas con el toque de batallón, y tras incorporarse a la formación los guiones de la Unidad y se informó de las novedades al coronel jefe de la línea, Alfonso Álvarez Gaumé, se produjo la entrada de la Bandera Nacional, “emblema sagrado de la encarnación sublime de la Patria” en el Patio de Armas, bajo los acordes del Himno de España, ante la cual el respetable no dudó en ponerse en pie acudiendo a la llamada del fervor patrio.

Tras la entrada de la Enseña Nacional, también entró en el acuartelamiento el general segundo jefe de la Comandancia General de Ceuta, Jorge Viñé Blanco, a quien las fuerzas en formación le rindieron los honores de ordenanza. A continuación, pasó revista a la Fuerza y ocupó la presidencia del acto junto al presidente de la Ciudad, Juan Vivas y el secretario general de Delegación del Gobierno, José Juan Espartero. En el acto también estuvieron presentes el ex ministro de Agricultura, Miguel Arias Cañete o el obispo de Cádiz y Ceuta, Antonio Ceballos.

Tras la lectura, como todos los años, del Real Decreto de 1920 por el que el Rey Alfonso XIII autoriza la creación de la Legión, llegó la hora de los homenajes.

Condecorados

El Tercio supo también agradecer la dedicación de un buen número de sus integrantes, con la imposición de diferentes condecoraciones merced a distintos tipos de resolución. Más de medio centenar de miembros de la Legión fueron distinguidos con diferentes tipos de becas, medallas, cruces o diplomas. Una vez finalizada la entrega de distintivos, se dio paso a la entrega de los títulos de Legionario de Honor que este año recayeron en Fernando Carbonell Sotillos, el director de la UNED en Ceuta Fernando Jover Cao de Benós y de Les, Manuel Ladrón de Guevara e Isasa y María Ángeles Ybarra. Mediante esta distinción, la Legión hizo patente “su agradecimiento a aquellas personas que han puesto de manifiesto un especial cariño hacia ella, sabiendo de una manera implícita, cumplir con las virtudes que encierra el credo legionario”.

El discurso de Álvarez Gaumé, que alabó el papel aglutinador y cohesionador del Tercio merced al Credo Legionario, destacó como principal característica de la Legión “la responsabilidad de ser herederos de los más de 10.000 muertos en el cumplimiento del deber y el cumplimiento diario de los espíritus de nuestro Credo”, y la renovación de su compromiso de servir a España. La retirada de la Bandera hizo sonar de nuevo los acordes del Himno Nacional y puso en pie a las gradas. A ella le siguieron los diferentes guiones y banderines, hasta llegar al momento cumbre que tanto legionarios como público estaban esperando: la retirada de las tropas al son del emotivo ‘Novio de la Muerte’.

Un emotivo final con el siempre esperado ‘Novio de la Muerte’

Como en cada aniversario del Tercio, hubo que esperar al final para ver el momento más emotivo. Una vez retirada la Enseña Estatal, se inició el acto en homenaje a los que dieron su vida por España como parte de la Legión. Los guiones y banderines pasaron del patio de armas al monumento, a paso lento, como mandan los cánones, mientras los más de dos centenares de legionarios, como uno solo, entonaban el himno del ‘Novio de la Muerte’, tan querido por los ceutíes, acompañados siempre por la banda de música de la Comandancia General y la Banda de Guerra del Tercio. Se ofrendaron después un par de coronas de laurel: una del propio Tercio, y otra en representación de los recién nombrados Legionarios de Honor y del comité organizador del XXI encuentro nacional de cofradías penitenciales que estos días se celebra en Ceuta.

Tras el firmes, vino el toque de oración en el que el público supo tener un emocionado recuerdo y un agradecido y respetuoso silencio para aquellos que dieron su vida por España vistiendo el uniforme legionario.

Después, el sargento primero Ángel Luis González López, procedió a la lectura del soneto de rigor, y el capellán elevó una oración pidiendo que el Señor otorgue a los legionarios la vida eterna en recompensa por su entrega, heroísmo y valor patriótico.

Tras volver el Tercio a cantar como un solo hombre, en este caso, la ‘Canción del Legionario’, el patio de armas quedó de nuevo despejado para una última demostración de lo magistral y espectacular que resulta ver la disciplina del Tercio a la hora del desfile. Al frente de las unidades marchó el coronel jefe de la línea, el guión del Tercio y su plana mayor de mando, la compañía de defensa contracarro y la IVª bandera protegida ‘Cristo de Lepanto’.

Se cerró así el 88 aniversario de la Legión, cuerpo que minimiza el valor de la muerte y resalta el heroísmo del fallecimiento en pos de la patria, y uno de los puntales y garante de la tradición militar de la ciudad de Ceuta.

BIBLIOGRAFÍA: El Faro de Ceuta 21-09-08 LXXXVIII ANIVERSARIO DE LA LEGIÓN

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