CONSIDERACIONES SOBRE EL NEFASTO GOBIERNO QUE DURANTE DOS LEGISLATURAS, HEMOS SUFRIDO LOS RESIGNADOS ESPAÑOLES

            

“En un fragmento de sus Diálogos, Platón analiza la tiranía, que la define como un Régimen político que surge como degeneración de la democracia, en tanto  que a su vez, ésta nace de la oligarquía que busca la riqueza, pero su ansia insaciable de la misma la pierde. En un Estado democrático la libertad es lo más hermoso, pero de la extrema libertad surge la mayor y más ruda esclavitud. Del ansia excesiva de esa libertad y la incuria de todo lo demás nace la necesidad de cambiar el régimen democrático por una tiranía. Y luego añade: Pienso que, cuando una ciudad gobernada democráticamente y sedienta de libertad tiene al frente a unos malos escanciadores y se emborracha más allá de lo conveniente con ese licor sin mezcla, entonces castiga a sus gobernantes, si no son totalmente blandos y si no le procuran aquélla en abundancia, tachándolos de malvados y oligárquicos (Platón, República, libro VIII, 562a-564a)”.

Ese Gobierno, que todavía sufrimos, es el peor cáncer político que padece España, y  ante tal dolencia sólo nos queda el sagrado deber de erradicarlo democráticamente mediante las urnas; quien no lo intente allá él y su conciencia. "Noblesse oblige" a hablar claro.

        Las situaciones, política y económica, de nuestra Patria son críticas e insostenibles. Políticamente nos recuerda la traición de los hijos de Witiza y del Conde don Julián, abriendo las puertas a la invasión musulmana, y también a la vil claudicación de los indignos reyes Carlos IV y Fernando VII ante Napoleón, entregándole España a su arbitrio. Se puede decir que el actual Gobierno, tanto en el plano político como en el económico, es el peor que ha tenido España desde el nefasto gobierno de Fernando VII.

        La vergonzante y engañosa política del Gobierno respecto a las Provincias Vascongadas y Navarra, País Vasco o Euzkadi como lo llaman los etarras y pro etarras (Bildu/Sortu), es bien conocida por dejar claramente trazada una ruta de negociación cubierta de plumas de “Faisán”. Últimamente nos hemos enterado de la intervención de Javier Solana, en la preparación de la conferencia de San Sebastián, poniendo su agenda particular a disposición de los organizadores, para que participaran personalidades extranjeras de relevante  entidad en la reunión y la repercusión internacional fuera mayor, y todo ello con conocimiento del Gobierno y de Zapatero, cumpliéndose así la exigencia de ETA de contribuir a la “internacionalización” del conflicto vasco. El abandono de Cataluña, a sus aires independentistas, ya se inició con ZP antes de llegar al poder, quien ratificó ese abandono con su política de presión al Tribunal Constitucional, para  que terminase dictando éste una resolución evidentemente anticonstitucional.

        En un momento de grave crisis económica, se implantaron, en un pasado reciente, gobiernos dictatoriales en casi toda Europa (excepto en el Reino Unido y en Francia, cuyo débil o "light" gobierno popular de André Léon Blum no llegó a convertirse en una dictadura, lo que si ocurrió de facto en España, por la impunidad con que actuó la izquierda radical antes de empezar la guerra civil)

        En estos momentos nos encontramos en España en situación de colapso político y económico, peor que la del paro laboral en Alemania, que aupó a Hitler al poder. Con una tasa de desempleo de más del 22%, la más alta alcanzada históricamente en España, y también la más alta actual de Europa, llegamos a los 5 millones de parados, con un paro juvenil del 48%, también el más alto de Europa; la tasa anual de destrucción de empleo es también la mayor de la historia europea, peor que la del colapso de la República de Weimar en el año 1933. En el Gobierno de Zapatero, se expulsan diariamente 9000 trabajadores del mercado laboral, en tanto que con el anterior Gobierno de Aznar se salió de una importante crisis, dejada por la precedente gobernanza socialista, y se crearon cerca de 300 puestos de trabajo diarios.

        El actual crecimiento económico es cero y se prevé entrar en recesión en el próximo año. En Europa se estigmatiza a la deuda bancaria española, con el consentimiento de ZP, incidiendo muy negativamente en la economía nacional, con mayor exigencia de recapitalización bancaria, y pese a la compra de deuda por el BCE, la prima de riesgo se acerca peligrosamente al punto crítico de rescate de 400 puntos. Entre ineptos gestores, que por su propio interés se agarran al poder más tiempo del necesario, sin tomar las adecuadas medidas anti crisis, aumenta por dicha razón el riesgo de caer España en un despeñadero político y económico, salvo una drástica “volte face”, es decir un rotundo cambio.

        Los tiempos no son los mismos, pero la historia se puede repetir con un color u otro. Téngalo presente el gobierno entrante, que, para evitar que la historia se repita, tendrá que gobernar con prudencia, justicia y templanza, pero sobre todo fortaleza y firmeza para mantener a raya las exigencias de toda índole de las Autonomías, pero muy principalmente a los irresponsables y manirrotos sindicatos y a los emergentes “indignados” (sucesores de los jacobinos “enragés”), germen de un incipiente frente popular, acaudillados en la actualidad por la izquierda radical y por “personalidades jurídicas” como el ex fiscal  Jiménez Villarejo y el estrellado Garzón, ambos defendiendo acciones y ocupaciones ilegales de espacios y edificios, públicos o privados. Dejamos constancia que los proetarras ya han aplaudido a los “indignados” y se han identificado con los objetivos del 15-M.  

        De cierto individuo, recién citado y de prosopografía cejil circumfleja, preferiríamos no hablar, por considerarlo responsable de delito de lesa traición y de leso engaño al pueblo español, entre otros delitos--eso es sólo una opinión personal sin mayor alcance, ya que ese tipo de delitos precisa de unanimidad parlamentaria para ser incoado en el Tribunal Supremo--, aparte de desconocer si todos esos delitos están tipificados y tasados. En cualquier caso, aunque lo estuviesen, todos los políticos socialistas, gracias al apoyo del Fiscal del Estado y a la falta de independencia del poder judicial respecto al ejecutivo, actúan delictivamente con flagrante impunidad.  Esa situación de flagrante impunidad es vergonzante y nos muestra la calaña de la mayoría de los políticos gobernantes.

        No obstante la obviedad de la nefasta política nacional, en todos sus planos, no podemos dejar de mencionar la irresponsable, estrafalaria y manirrota economía gubernamental y de las Autonomías, algunas de las cuales, además, han sido cómplices del Gobierno al apoyar unos imposibles presupuestos del Estado y retardando el necesario cambio, con intereses espurios, tanto por parte del Gobierno socialista, como por parte de esas Autonomías con complicidad presupuestaria; el primero precisaba de tiempo para implementar su prevista hoja de ruta en el “teatro” secesionista del país vasco (Legalización de Bildu e internacionalización del conflicto terrorista, hipócritamente apoyada en un caso, e hipócritamente consentida en el otro: todo un meditado paripé); las autonomías periféricas, al apoyar los presupuestos, conseguían concesiones políticas y económicas importantes, casi por nada.

        Son responsables de tamaño desafuero el Presidente del Gobierno, como máxime responsable, el Vicepresidente como corresponsable en cuantos asuntos ha intervenido directamente, y en su medida todos los miembros, que lo son o lo fueron de dicho Gobierno, así como sus altos cargos.

        Además el Gobierno es políticamente responsable de las iniciativas legislativas que ha llevado al Parlamento. Y que han dado lugar a leyes éticamente aberrantes que deberán ser anuladas o modificadas profundamente, entre ellas las del aborto, matrimonio homosexual, de la educación de la ciudadanía, las relacionadas con el género etc. También debe anularse la ley de la remembranza histórica, cuyo contenido es falso, por constituir un intento de borrar la historia patria y sus gestas militares, y fundamentalmente por lo absurdo que es el intento de legislar la historia. Por supuesto que deben anularse o modificarse las leyes militares, por ser todas, sin entrar en detalle, corrosivas para la Milicia; todas ellas adolecen de vicios de fondo, generalmente encubiertos.

        En cuanto a la política exterior, el Sr. Zapatero mostró ya su talante antes de gobernar, ofendiendo a los EE.UU, a su Bandera, de barras y estrellas, y a su Ejército. Una vez en el Gobierno, retiró vergonzantemente al Ejército de Iraq, para luego llevarlo, en una similar misión, a Afganistán, y para terminar buscando servilmente la amistad de Obama y finalmente para incluir la Base de Rota entre las bases americanas con misión de barrera o escudo antimisil.

        Su política foránea estrella es la de ser el faro de la Alianza de Civilizaciones, absurda alianza y contradictoria por su, “no reconocida y polisémicamente camuflada”, intervención armada en un país musulmán, para no solucionar nada y suscitar más odio entre el mundo islámico a los”falsos cruzados”, entre los que se encuentran los españoles.

Los países musulmanes, guiados por un constitucionalismo teocrático, no llegarán nunca a disfrutar de las "delicias" de las democracias occidentales. La Sharia siempre predominará sobre sus leyes parlamentarias y el Corán es y será siempre, su primera (por no decir única) ley religiosa y civil. Es una utopía estúpida creer en la alianza de las civilizaciones (“de las  culturas”, sería más propio). Es una utopía absurda, en cuanto se refiere a la alianza del Cristianismo y el Islamismo. La respuesta musulmana a esa iniciativa se refleja por las matanzas y persecuciones de cristianos en ciertos países islámicos.

        Además cualquier movimiento en ese sentido para alcanzar la tolerancia y la subsiguiente paz debe iniciarse en un plano religioso, como el que ya hace un tiempo inició la Iglesia Católica (recientemente SS el Papa presidió en Asís una reunión interreligiosa), pero no desde una plataforma laicista, ni mucho menos atea y masónica como la del ultracrepidario ZP. No hay que perder de vista que los principales destinatarios de dicha Alianza son los países de las tres religiones monoteístas, cuyos gobiernos pueden ser laicos (democracias occidentales) o teocráticos (países musulmanes); en Israel el gobierno es laico, pero los israelitas cristianos o musulmanes tienen menos derechos que los de religión judaica, lo que implica una protección de dicha religión.

        Llegado aquí, tenemos que hacer un inciso y recordar la pendiente ley de libertad religiosa, prevista por el Gobierno socialista, y que en esta legislatura no pudo llevar a cabo. Al respecto hemos de afirmar convencidos, que cualquier Gobierno debe dictar una ley que garantice el libre albedrío, la elección personal de culto y el respeto a todas las auténticas religiones. En una sociedad se puede establecer una ley de libertad religiosa, siempre que el Gobierno de la misma no niegue la existencia de Dios, ya que si un Gobierno niega a Dios, no puede por ningún concepto dictar una ley de libertad religiosa; no sería lícito, no tendría una base legal lícita. El actual Gobierno socialista ha dado sobradas muestras de menoscabo respecto a la religión católica, favoreciendo más a las religiones foráneas como la islámica y a otras sectas cristianas poco arraigadas, que propicia en detrimento de la secular religión hispana; además en un batiburrillo a-teosófico, querían introducir entre las religiones, grupos de gays y lesbianas, ya que para el Gobierno un grupo religioso sólo es una asociación civil.  Felizmente esperemos que dicha ley no la puedan llevar a cabo.

        En este año hemos visto movimientos revolucionarios en varios países árabes, sorprendiendo esa concomitancia revolucionaria, que se ha iniciado pero no terminado; no sabemos bien cuando esos procesos de cambio terminarán en cada país ni concretamente las orientaciones político religiosas que los alimentan, ni la razón de dicha concomitancia casi simultánea de las revueltas. Desconocemos cuántos países más van a sumarse a la revuelta en el mundo musulmán afro-asiático. Siria se encuentra actualmente en un punto revolucionario crítico, no sabiendo si la insurrección prosperará o será abortada. Dichos movimientos insurgentes  de los países musulmanes han tenido un decurso diferente-- incluso una guerra en Libia--, en función de su propia y peculiar problemática interna, organización política, grado de desarrollo socioeconómico y cultural, y de las intervenciones foráneas en los conflictos, más o menos encubiertas, de grupos panislamistas y sobre todo de la misma Al-Qaeda. Varias potencias mundiales se han posicionado respecto a los movimientos emergentes, o también  tomando parte en el conflicto libio, en función del valor geoestratégico de la zona y de la importancia de la riqueza energética, petrolífera o de gas natural del país en cuestión.

        Los países insurgentes, transformados en estados emergentes, posiblemente se mantendrán políticamente inestables durante largo tiempo, creándose en su zona puntos calientes o conflictivos, con incidencia negativa en relación con la paz mundial. Probablemente esos conflictos no solucionarán las necesidades de dichos países, que seguirán con diferentes amos, o bien se consolidarán como regímenes islamizantes radicales, y posiblemente socialistas no marxistas. Los estados emergentes probablemente serán más pobres como consecuencia de la crisis económica mundial, con conflictos interregionales y con conflictos con los países occidentales. Es posible una posterior secesión de la Libia tribal entre Tripolitania y Cirenaica. Las intervenciones de las potencias occidentales en el ámbito musulmán, Libia, Iraq y Afganistán, han sido contraproducentes,  ya que no se han producido para dichos países las expectativas esperadas de mejora, ni tampoco se han conseguido los objetivos perseguidos por los países intervinientes. En relación con la intervención europea y de los EE.UU en Libia, algún país occidental pueda quizás obtener alguna ventaja crematística momentánea, pero no España, que como servil acólita de la Alianza contra el sátrapa, también ha participado en la intervención armada, pero en segundo plano. La inestabilidad de cualquier zona del Magreb, incluida Libia, afecta claramente a la seguridad nacional. Esperemos que se pueda controlar dicha zona de acuerdo con los intereses nacionales. Una “democracia” islámica, según los modelos de Kemal Ataturc o de Burguiba, quizás pueda implantarse en algún país más desarrollado, pero no en todos.     

        En cuanto a los tiranos o sátrapas, siempre que han detentado el poder, han sido agasajados y respetados; y abandonados y atacados cuando lo han perdido o estaban a punto de perderlo. En ciertos casos la dependencia de las susodichas democracias europeas y de los EE.UU, de las reservas energéticas de algunos países árabes, explica las espurias políticas de dichos países occidentales. A pesar de ser Gadafi un sátrapa, un ex-terrorista y un reconocido criminal, acabó pagando indemnizaciones y siendo recibido con honores por los dignatarios de los países europeos; ¡poderoso señor es don dinero! Posiblemente, de haber continuado  en el poder y haber llenado más sus arcas, hubiese terminado transformando Libia en un país como Dubái; riqueza tenía para hacerlo, pero no supo distribuirla equitativamente y quiso amasar demasiada fortuna; no llegó a enriquecer a su pueblo, pudiendo hacerlo; era demasiado egocéntrico, estrambótico y poco fiable. Gadafi, agasajado por numerosos estadistas y jefes de Estado, terminó acorralado y muerto como una alimaña por los “civilizados” rebeldes libios, en un país donde la ley del talión no ha prescrito. Quienes una vez le honraron y agasajaron pomposamente ni siquiera ahora se han inmutado ni dicho nada.

        Los tiranos de algunos países musulmanes, nos recuerda a los tiranos medievales; más sofisticados también han existido y existen en Europa y en América. Quien mato a Lincoln de un tiro en la cabeza, profirió: ¡Muerte al tirano!
Quienes escudándose en una democracia actúan con patente de corso beneficiándose a sí mismos y a sus amigos, en perjuicio de otros, en cierto sentido son unos tiranos, y también quienes engañan y mienten al pueblo, por mucho talante democrático que exhiban. En la Grecia antigua, los tiranos no estaban tan mal vistos como ahora, como se desprende de los Diálogos de Platón: Cuando la libertad se transformaba en libertinaje, el tirano (dictador) restablecía el orden, que luego daba paso a la democracia. Sila fue un dictador a quien Roma le entregó el poder hasta que restableciese el orden, una vez conseguido lo devolvió a la República.   

        Creemos categóricamente que España necesita imperativamente un cambio de gobierno que consiga una mayoría absoluta, que pueda gobernar con firmeza la Nación entera, es decir nuestra Patria, sin concesiones espurias a las autonomías periféricas secesionistas. Sabemos a donde nos han conducido los actuales gobernantes y que los tiempos que vienen son difíciles. Los que vengan no lo podrán hacer peor. Esperemos que lo hagan mejor,  y si no ya les apretaremos para que mejoren. No hay otra alternativa que desbancar del poder al socialismo y evitar que se organice un frente popular que acabe con la sagrada unión de la inmortal España, y además nos hunda en la miseria. Confiemos en que el Gobierno próximo sepa gobernar con sabiduría, y con empeño ilusión y patriotismo, ejercer la autoridad necesaria para levantar a España, pese al difícil e incierto futuro que se avecina. ¡Levantemos España! 
¡VIVA ESPAÑA!  

Barcelona 3 de noviembre de 2011.         
Por Manuel Martín Diéguez. Coronel(R) de Artillería

 

 

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