
TERAPIA ASISTIDA CON ANIMALES Y ENFERMEDAD MENTALPor Miguel Ángel Signes LlopisEl pasado día 2 de julio se finalizó un Proyecto de Terapia Asistida con Animales en el Centro de Rehabilitación e Inserción Social (CRIS) y Centro de Día “ La Safor ” de Gandia (Valencia) dedicado a personas con varios diagnósticos de enfermedad mental (Trastornos psicóticos, esquizoafectivos, depresiones mayores, etcétera) en el que la Asociación de Terapias y Actividades Asistidas con Animales de la Safor (Ataaasafor) ha tenido el placer de participar con la aportación de dos perros.
El Equipo Interdisciplinar estaba formado por dos Terapeutas del Centro, el Psicólogo Rubén Femenía y la Trabajadora Social Nuria Ibáñez; los dos perros, “Airon” de raza Pastor Alemán y “Guinness” de raza Labrador Retriever; y el instructor de los mismos-el autor de estas líneas-.
Áreas de Trabajo y Objetivos. Según los Terapeutas las sesiones de terapia se integran dentro del proceso de rehabilitación del paciente, trabajando diferentes áreas como motivación, autoestima, atención, memoria, etcétera siendo los objetivos generales a alcanzar los siguientes:
- Promover el desarrollo personal, la calidad de vida y la integración social de las personas con enfermedad mental.
- Mejorar la canalización de las emociones y la expresión de sentimientos.
Para trabajar las diferentes áreas y objetivos con ambos perros se realizaron dos talleres, uno encaminado hacia la “motivación” de las personas para asistir al Centro y otro para trabajar el “estado cognitivo”.
A los usuarios en todo momento se les explicó por parte de los Terapeutas los objetivos que se iban a trabajar en cada sesión con los perros.
Taller de Motivación. En el Taller de Motivación, en el cual participaban personas que tenían menos deteriorado el estado cognitivo, se procedió a realizar unas sesiones en las que se adiestraba a los perros a obediencia básica y se le enseñaban algunas habilidades con el clicker, entre ellas: el pasar por aros, entre las piernas y luego haciendo ochos; tocar un cono; girar sobre si mismo (twist); empujar con el hocico una pelota grande; ejercicio de cabeza abajo; reverencia; realización de ejercicios (sentado, echado, girar sobre si mismo, saludar con la pata) dentro de aros; coger pelotas o comida en el aire….. La habilidad que mas gustaba en general a los participantes era la de que pasaran por las piernas haciendo ochos.
En el adiestramiento con el clicker se trabaja mucho la atención, concentración, memoria a corto y largo plazo a causa de que tienen que estar muy pendientes de clickear en el momento justo en el que el animal hace el comportamiento deseado y que después del clic-clic le tienen que dar la comida premiándolo. Esto les solía costar un poco al principio pero luego una vez le pillaron el truco ya se desenvolvían perfectamente, como se pudo comprobar sesión tras sesión y es de obligado cumplimiento el decir que realizaron un maravilloso trabajo con los perros.
En el adiestramiento de los animales también se trabaja el aumento de la autoestima: primero, porque se refuerza la capacidad y el esfuerzo realizado para el adiestramiento; y segundo, porque desde un principio se les comentó a los participantes que con estos ejercicios que hacían con los perros estaban colaborando con la Asociación y ayudando en el aprendizaje de los animales para que luego esos mismos ejercicios los hiciesen a la perfección en sesiones dirigidas a personas con discapacidad o necesidades especiales, cosa que hizo que se sientieran muy útiles.
Al finalizar las sesiones se acercaba uno de los perros a cada uno de los participantes, los cuales además de acariciarlo le contaban la experiencia vivida expresando sus sentimientos y canalizando sus emociones.
Taller de Cognitiva. En el Taller de Cognitiva participaban personas que tienen el estado cognitivo más deteriorado a causa de la enfermedad y los ejercicios realizados con los perros iban encaminados a prestar más atención, concentración y trabajar la memoria a corto plazo.
Después de una primera toma de contacto con los perros (darles de comer, acariciarlos, cepillarlos, limpiarlos con toallitas, etcétera) se procedió persona a persona a que eligiera como querían que se les reforzara la conducta para luego poder trabajar los ejercicios de cognitiva. A unos les gustaba darle de comer o cepillar a los perros y a otros que estos hicieran un truco como girar sobre sí mismos o bien que saludaran con la pata.
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