
MANIFESTACIONES DEL ESTRÉSPor Rosana Álvarez BuenoEl tema que nos ocupa en este atículo está muy en boga actualmente debido a que vivimos en una sociedad de consumo dominada por las prisas, los nervios, la comida rápida y la contaminación, entre otros problemas a los que últimamente se añade el tan comprometido cambio climático.
La conducta es el resultado de la interacción organismo/ambiente para producir una respuesta. Esto quiere decir que la conducta que desarrolla un animal en un momento concreto estará determinada en parte por su genotipo y en otra parte variable por el ambiente en el que se ha desarrollado su vida. Determinados estímulos inciden en el SNC para producir una respuesta en cada momento. Estos estímulos pueden ser externos (ambiente) o internos (hormonales). La respuesta producida (conducta) puede ser innata (estereotipada) o aprendida (experiencia).
Definición Se define el estrés como la respuesta de un organismo a una demanda que le obliga a cambiar o adaptarse. La manera en la que un animal responda a estas demandas determinará su conducta. Cualquier estímulo recibido causa estrés y éste es el determinante que hace que un organismo se adapte.
Mecanismo Los mecanismos del estrés consisten en una activación del eje hipotálamo- hipófisis- adrenales, aumento de glucocorticoides en el torrente circulatorio y de la liberación de catecolaminas y activación del componente simpático. En la conducta esos cambios se reflejan en la comunicación agonística de lucha o de huída o en el efecto totalmente contrario, la inhibición de todo comportamiento. El control se efectúa sobre todo a nivel hipotalámico, con la liberación de CRH (hormona liberadora de corticotropina). Otras sustancias intervienen también desencadenando la conducta, por ejemplo la vasopresina, que induce al marcaje en estas situaciones. Otras conductas relacionadas son la de acicalamiento, la actividad general, la coprofagia, la agresividad, las conductas compulsivas, etc.
El estrés es la causa principal de muchos problemas de comportamiento entre los que se encuentran la agresividad, la ansiedad, la hiperactividad, las estereotipias o conductas compulsivas, las fobias y la eliminación inadecuada.
La corteza cerebral- que regula las áreas del pensamiento- y el sistema límbico- que regula las emociones- actúan contrariamente. Si un animal está sometido a una emoción fuerte dejará de pensar y viceversa. Ante una situación de estrés ( miedo, hambre, daño físico, etc) el hipotálamo hace que la hipófisis anterior libere hormona ACTH, la cual actúa sobre la corteza de las glándulas adrenales para que éstas a su vez liberen glucocorticoides. Estos glucocorticoides tienen efecto inmunosupresor (inhibiendo a los linfocitos T colaboradores de clase 1 y a los macrófagos).
Debido a su complejidad, la interrelación de la inmunidad con la neurología y la endocrinología aun no está completamente comprendida, pero existen sólidas evidencias de la comunicación tridireccional entre los sistemas inmune, nervioso y endocrino. Algunas de ellas pueden ser:
* Ratones que han sido sometidos a confinamiento diario, durante 1 hora, en una caja pequeña, resultan incapaces de recuperarse a inoculaciones virales subletales para ratones normales.
* Monos separados de sus familias o compañeros experimentan una severa disminución de las respuestas de activación linfocitaria ante estímulos antigénicos.
* Esas mismas respuestas se observan mermadas en la mayoría de las especies, incluyendo el hombre, durante períodos de estrés (emocionales, ambientales, fisiológicos, de relación, etc)
Efectos beneficiosos El ser humano, desde hace centurias, ha probado métodos variados para mejorar el desarrollo. Algunos de ellos han resistido el paso del tiempo, otros no. Algunos de los que enfocaron su búsqueda en este tópico, creyeron que los años tempranos de vida era el periodo más importante para la estimulación dada la velocidad de crecimiento y desarrollo. Actualmente, sabemos que en los primeros años de vida, la inmadurez psicológica de un organismo hace que éste sea receptivo sólo a un tipo restringido de estimulación. Por su importancia, muchos estudios han focalizado sus esfuerzos en los primeros meses de vida.
Los datos de laboratorio relacionados con ratones y ratas también muestran que el estrés en pequeñas dosis produce adultos que dan respuestas intensas. Por otro lado, los resultados obtenidos de hermanos con los que no se han practicado dichos ejercicios, evidencia que se cansan rápidamente e, incluso, podrían fallecer si se le expusiera a un grado intenso y prolongado de estrés. Cuando se les ata de forma que no sean capaces de moverse durante 24 horas, las ratas desarrollan úlceras de estómago severas; pero, aquellas compañeras de camada a las que se expuso de forma temprana al estrés, resultaron ser más resistentes a estas pruebas y no mostraban síntomas de úlcera.
Se han observado los siguientes cinco beneficios en los perros con los que se practicó los ejercicios de estimulación:
Los estudios de Scott y Fuller confirman que los cachorros no enriquecidos, cuando se les da la oportunidad de salir libremente de sus cunas, prefieren permanecer en ellas. Otros compañeros de camada a los que se les estimuló levemente, entre las semanas quinta y octava de edad, resultaron ser muy inquisitivos y activos. Cuando se dejaron las puertas de las casetas abiertas, éstos últimos salieron dando saltitos, mientras que los primeros permanecían detrás. Los cachorros no estimulados suelen ser asustadizos ante objetos no familiares para ellos y normalmente son evitadores antes que exploradores.
Efectos perjudiciales El estrés cursará con elevación de sus principales indicadores: cortisol, aldosterona y colesterol. En el medio interno se producirá una hiperglucemia, que junto a las alteraciones hematológicas son los cambios más típicos del estrés: leucocitosis, neutrofilia, linfopenia y eosinopenia (leucograma del estrés).
Es importante para tener los conceptos claros, poder diferenciar los mecanismos fisiológicos que se presentan en la alarma simpática y el estrés, (el “síndrome de lucha y fuga” y el “síndrome general de adaptación”) En las situaciones de estrés, los individuos parecen ser más susceptibles a diversas enfermedades como las infecciones o el cáncer, por lo que se ha planteado que las experiencias vitales estresantes podrían afectar al estado de salud del individuo, al alterar la función inmune. Este planteamiento no es nuevo, sin embargo el conocimiento de los mecanismos implicados es relativamente reciente. Aunque hay pocos estudios en humanos que ponen de manifiesto que la enfermedad es un resultado directo de cambios en la función inmune inducidos conductualmente, los datos obtenidos con animales son abundantes.
¿Y si el estrés continúa? ¿Hasta dónde puede llegar el efecto de un estrés crónico en un animal? Pues hasta una situación inimaginable; la indefensión aprendida. Esto puede ocurrir, por ejemplo, por causa de castigos inconsistentes, es decir, en los que el perro no sabe ni entiende el por qué del mismo ni cómo salir de allí. Es la situación en la que el perro aprende que por mucho que intente salir de ella no va a tener éxito porque no tiene ningún control, por lo que se abandona y entra en un bloqueo producido por un estrés continuo que desemboca en un estado de letargia y depresión.
Obviamente no todos los casos son tan graves, pero partiendo del extremo entiendo que usted podrá darse cuenta de las situaciones en las que su perro no aprende porque está emocionalmente afectado o desarrolla conductas anómalas, como agresividad, ansiedad o fobias por situaciones agudas de estrés que lo ponen en la disyuntiva de huir, atacar o mantener una ansiedad permanente.
Fisiológicamente, si ponemos a un animal en una situación conflictiva se desencadena el mecanismo del estrés. Mientras el perro se encuentra en la reacción de emergencia, el mecanismo que digamos que sería contrario, es decir, el pensamiento, se encuentra inhibido. Por lo tanto tenemos un animal que intentará salir de esa situación mediante un mecanismo reflejo que procede de uno de sus instintos básicos; la supervivencia. La pregunta en ese momento es: “¿huyo o ataco?” Pero ¿y si realmente no es necesario reaccionar de esa manera? Si la situación no es una emergencia biológica el gasto que sufre el organismo es innecesario en relación costes- beneficios.
Si la situación se hace crónica pueden ocurrir varias cosas:
Los umbrales de la agresividad y el miedo disminuyen, con lo cual estas dos reacciones se desencadenarán más fácilmente y ante estímulos cada vez menos predecibles.
Se ha visto, según estudios neuropsicológicos, que existe una predisposición genética en algunos individuos a padecer los efectos derivados del estrés. Tenemos entonces animales que tienen más tendencia a la emocionalidad, entendiendo como tal todo lo que se refiere a estrés, ansiedad, miedo e hiperactividad. Sin embargo otros que son genéticamente más equilibrados, utilizarían la cognición versus la emoción.
Otro dato curioso es que la exposición a una situación de estrés agudo, favorece en el animal el recuerdo de esa experiencia, debido a que ciertas sustancias liberadas intervienen en los mecanismos cerebrales de la memoria. Por tanto, un perro recordará muy bien las experiencias de miedo y agresividad- por ejemplo- y nos será más difícil tratarlos. Al fin y al cabo, como he dicho antes, es un mecanismo que favorece la supervivencia. Y la conducta no es más que la reacción del sistema nervioso central ante los estímulos del ambiente, para lo cual es muy valiosa la experiencia previa del animal adquirida mediante el aprendizaje, sin el cual prevalecerán los instintos básicos: supervivencia y reproducción.
¿Cómo podemos influir para disminuir el estrés? El objetivo es devolver el equilibrio al organismo. Esto depende de en qué manera se ha visto afectado éste y de su gravedad. Dependiendo del caso, se utilizan varios métodos, unidos todos ellos o sólo en parte, dependiendo del problema que se trate:
Pautas de modificación de conducta basadas en el adiestramiento o entrenamiento del perro, la estimulación mental, el ejercicio y la modificación del ambiente, en el que se incluye la implicación directa del propietario.
_______________________________________ Otros artículos de la autora:23-01-08.-Empezando por el final "Esos pobres viejecitos"16-04-08.-Miedo a las personas09-11-08.-Inhibición en la mordida
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