
CON EL ÚLTIMO SUSPIROPor Antonio Pozuelos Jiménez de CisnerosNo quería comentarle a usted, amable lector, nada sobre el estado de ánimo en el que se encuentra este humilde escritor derivado de la pérdida reciente de la mejor de sus perras.
Quizás mi obligación auto impuesta sería la de continuar con los artículos de esta serie sin dejar que en ellos se filtrara algo de mi vida particular y mucho menos de la tristeza que me embarga pero, la complicidad que hemos adquirido en estos últimos años, me lleva a compartir con usted el concepto de que la ciencia es una cosa y los sentimientos otra muy distinta.
Tana ha muerto de vieja Como le decía, la mejor de mis perras ha abandonado definitivamente el territorio hace muy pocos días y lo ha hecho con la dignidad que acompaña a los de su especie. Aunque yo sea consciente de que ningún animal, que no sea humano, es capaz de predecir su futura muerte ni tenga el sentimiento de miedo que acompaña a los componentes de la especie elegida, la mirada de mi perra parecía indicar su deseo de una despedida a la hora de salir por la puerta de su territorio.
Como consecuencia de una bursitis, fue operada hace un mes. De la herida y de aquel problema quedó bastante bien pero la medicación del postoperatorio le afectó a su estado inmunológico y contrajo una neumonía.
Durante toda una semana fue atendida, mañana y noche, por el veterinario que intentaba desesperadamente liberar sus viejos pulmones de la infección. El animal no comía, no podía salir al jardín para realizar ni siquiera sus necesidades fisiológicas y permanecía echada en un rincón del cuarto de estar con los ojos perdidos en el infinito.
Me acuerdo que, hacía muy pocos días, yo había escrito para ustedes un artículo sobre la vejez del perro y, menos días aún, el último capítulo del libro La Etología del perro. Les recomendaba afrontar el final con decisión, les hacía hincapié en el concepto de no hacer sufrir innecesariamente a nuestro amigo y les explicaba como veían ellos la proximidad de su muerte. Yo ya he perdido muchos perros, casi todos de viejos, pero este animal era el que yo regalé a mi esposa para devolverle el favor que me hizo, hace doce años, al regalarme a Roco. Mi perrilla Tana era nuestra preferida y la sentencia del veterinario nos cayó encima como una losa. ¡Era necesario sacrificarla!
La hembra preferida de Roco Cuando Tana llegó al territorio era la última de cuatro perras junto al entonces cachorrón Roco. Ya estaban con nosotros Nika, la perrilla Terra, y la vieja Kika. El escalafón acababa en la vieja maestra de mi cachorro, la endemoniada grifona.
Tana tuvo que empezar por el principio sin tener entonces el carácter de Alfa con el que murió. Supo pegarse a Roco y a Kika y conseguir la protección de ambos. Desarrolló una comunicación agonística que le resultó muy exitosa y que consistía en gruñir amenazadoramente a cualquier hembra que se atrevía a acercarse a Roco o a mi esposa, su dueña. Parecía que iba a atacar pero nunca llegó a hacerlo. Si realmente se hubiera enfrentado con Nika, habría perdido y se hubiera visto forzada a adoptar otra táctica pero, esta le funcionó hasta su muerte. ¡Nadie podía acercarse a Roco!
El viejo viudo
A la vuelta nos olió y revisó el coche, dio vueltas por el territorio una y otra vez y nos miraba de una forma extraña. Parecía como si preguntase: ¿Dónde está la perra?
Muchas veces los etólogos lanzamos hipótesis, tesis o sentencias pero, otras muchas, quedamos tan desorientados frente a una conducta inexplicable que damos por buena la frase de "cuanto más estudio más me convenzo de lo poco que sé". Este es mi caso aquí y ahora.
¿Qué le pasa a mi perro desde que murió su compañera? ¿Qué quiso expresar mi perra cuando lamió mi cara con el último suspiro? _______________________________________ Otros artículos del autor:17-01-08.-Fundamentos de la etologia moderna02-05-08.-La frustración como factor educativo en el perro30-10-08.-Conceptos de gregarismo, jerarquia y dominancia23-12-08.-Perros potencialmente peligrosos, versus humanos realmente peligrosos03-02-09.-¡Adiestrando!18-04-09.-El adiestramiento en obediencia02-08-09.-Como el perro del pastor
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