Cuando alguien que no conoce a los legionarios se ha interesado por hacerlo, y me ha pedido que les explique cuál es su ESPIRITU, ¿por qué son diferentes del resto de soldados del mundo?, ¿por qué ese orgullo que transpiran al vestir el uniforme?, ¿Por qué no les importa morir por los demás?...me ha sido muy fácil hacerlo, pues siempre digo lo mismo: “Para ser un buen CABALLERO LEGIONARIO, solo hace falta ser un buen CRISTIANO y un buen ESPAÑOL de nacimiento o adopción”.
A algunos les extraña esta afirmación porque las insidiosas campañas contra los ejércitos, y en particular contra LA LEGIÓN, empleando como arma las técnicas de Desinformación y a través de los medios de comunicación de masas (televisión, prensa, radio, cine, etc…), con frecuencia presentan al LEGIONARIO como la personificación del mal, de la degradación moral carente de todo principio y exento de espiritualidad.
Quiero demostrar en este articulo que los que así se expresan mienten, tal vez porque temen a un colectivo cuya única misión es defender a España y a su Pueblo; un grupo de hombres que jamás han perdido una guerra, porque obtienen su eficacia de la moral que les otorga el espíritu del Credo Legionario, y su materia prima del poder más legítimo y más humano de una nación: “EL HOMBRE CORRIENTE”.
Lógicamente hablar de LEGIONARIO sin hablar del espíritu de LA LEGIÓN es imposible, toda vez que gracias a ÉL, ese hombre del pueblo se convierte en algo especial; muta su carcasa de civil en CABALLERO-GUERRERO DEL EJERCITO ESPAÑOL.
No quiero ser tremendista si digo que cuando nació JESÚS EL NAZARENO, cuando predicó la palabra de Dios, al hombre pobre, enfermo y desesperado por las injusticias de los políticos y los “SISTEMAS DE PODER” de la época, estaba diciendo palabras que otros, miles de años después, plasmarían en el ESPÍRITU DE LA LEGIÓN.
Jesucristo nació, se formó y preparó para dar su vida por toda la Humanidad. Aceptó la muerte, porque era la puerta que se abría a la Gloria y a la presencia eterna de Dios. Porque su muerte física y su resurrección ha sido el milagro que ha permitido que exista una Esperanza de vida futura, gestado a través de la Religión Católica. Porque entrego su vida por toda la humanidad (de los socialistas-laicistas-anticristianos, de hoy, también). Cumplió con su DEBER y murió con HONOR, con Valor y con AMOR hacia los que lo crucificaron.
El espíritu de la muerte: El morir en el combate es el mayor honor. No se muere más que una vez. La muerte llega sin dolor y el morir no es tan horrible como parece. Lo más horrible es vivir siendo un cobarde.
Cambió de una forma total los valores Espirituales del hombre, en un tiempo en donde el materialismo era algo básico en el pensamiento de la época.
Fue un hombre que vivió y murió en la dureza de la pobreza y el sufrimiento de su Pasión.
Y todo eso lo hizo sin quejarse nunca de fatiga, ni de dolor, ni de hambre, ni de sed, ni de sueño. El espíritu de sufrimiento y dureza: No se quejará de fatiga, ni de dolor, ni de hambre, ni de sed, ni de sueño; hará todos los trabajos: cavará arrastrará cañones, carros; estará destacado, hará convoyes; trabajará en lo que le manden.
Demostró con su ayuno de cuarenta días en el desierto que su cuerpo era el más resistente.
Marchaba por los caminos de Israel, predicando y curando a los enfermos del cuerpo y del espíritu. Y su palabra era certera y veloz para penetrar la mente y el corazón del mundo.
El espíritu de marcha: Jamás un legionario dirá que está cansado hasta caer reventado. Será el cuerpo más veloz y resistente.
Dijo: “AMAROS LOS UNOS A LOS OTROS…”simbolizando en esta frase la exaltación de la Amistad y el Compañerismo.
El espíritu de compañerismo: Con el sagrado juramento de no abandonar jamás a un hombre en el campo hasta perecer todos. El espíritu de amistad: De juramento entre cada dos hombres.
Enseñó al mundo que su pueblo era el más valiente y su bandera la más gloriosa porque se tiño con la sangre de Dios. Esa bandera seria el crucifijo que nos guía en la batalla diaria que tenemos que librar contra los enemigos de Dios y de los Pobres.
La bandera de la Legión: Será la más gloriosa porque la teñirá la sangre de sus Legionarios.
El trajo un rayo de esperanza a todos los desheredados del mundo; sus seguidores más fervientes fueron reclutados entre los que la sociedad actual llamaría la escoria de la misma: los sin trabajo, los leprosos, enfermos, los repudiados por sus familias, los reclusos, los pobres, los desesperados, etc…Su rebaño lo componían también hombres de buena fe, ricos, estudiosos e intelectuales, que vieron es sus palabras la VERDAD de la existencia del hombre en la tierra.
Por todo lo expuesto, digo que Jesús fue el Padre de la Legión, porque su moral y filosofía es la misma que en 1920 años después de su nacimiento, otro hijo de Dios, Quijote de la Patria y Grande de España, tuvo la visión, la fuerza interior, la ilusión y la honradez para incorporarlas a lo que hoy es LA LEGION ESPAÑOLA.
Millán Astray, fundador oficial de la legión, era un hombre con Fe divina, es decir, era un hombre religioso, creyente, tenía arraigados los valores cristianos necesarios para que cualquier movimiento contrario a su obra se estrellara en la solidez de su alma.
Él sabía que las naciones más fuertes son aquellas en las que sus hombre tienen una religión solida; por eso cuando piensa como deben ser los legionarios piensa en Jesucristo; deben ser como EL, porque así serán capaces de estar dispuestos a morir por Dios y por su Patria. Así como las 7 virtudes del Bushido: Rectitud, Benevolencia, Respeto, Honestidad, Honor y Lealtad.
Tenía el don de la Palabra, pues su mente clara le dictaba las arengas enérgica, brillantes y subyugadoras; tenía el don de la Fe, pues creía en sí mismo, en su obra y en sus hombres y por eso formó cuadros y tropa que estarían con él para toda la eternidad; era un Poeta pues su romanticismo se traduce en sus escritos, arengas, discursos y proclamas.
Era poesía armar Caballeros a los legionarios, sin condición de raza, credo, riquezas o sabidurías, todos eran iguales: porque “Nada importaba su vida anterior”; y era poesía cuando les hablaba del futuro que les ofrecía la legión: Trabajos y dolores, hambre y sed, heridas y la muerte, como el más alto destino del Legionario; pero a cambio les prometía convertirlos en los mejores combatientes del mundo, cuyos conocimientos debería poner siempre al servicio de ESPAÑA; era poesía cuando ordenaba que al Legionario había que considerarlo como un conjunto de alma y cuerpo, procurando resaltar la personalidad individual que cada ser humano merece. Tenía el Don del Culto al valor: lo pregonan sus cuatro heridas y sus tremendas mutilaciones, que nos muestran a un líder que buscó siempre en combate la Compañía de sus hombres, permitiendo con esa exposición al peligro que quería beber el Cáliz del sufrimiento para mayor ejemplo de sus subordinados. Tenía el DON DEL CULTO AL HONOR que se convierte en realidad para hacer honestamente lo que se debe hacer en cada momento y abstenerse de aquello que repugna a la conciencia de orden superior, natural y divina. Ninguna inconformidad entre el dicho y el hecho; ninguna flaqueza que puedan ver los que mandan y ninguna concesión a lo que no esté inspirado en la verdad, la bondad, la sinceridad y la eficacia; y peleando contra cualquier injusticia nacida de las recomendaciones, amiguismos, enchufismos con superiores o amigos tan de moda en las sociedades y ejércitos actuales.
Tenía el DON DEL CULTO A LA CORTESIA: cualquiera que trató al Legionario Millán Astray, quedó prendado del encanto de su gentileza. Con superiores, compañeros y subordinados, sí la frase enérgica, sí el mirar a los ojos fijamente pero dulcificando todo ello por la arrebatadora simpatía que emanaba de él.
Si Cristo fue un ejemplo viviente para todos los cristianos, también Millán Astray lo fue para sus hombres, y esas cualidades personales, fueron las que hicieron que sus Caballeros Legionarios tuvieran siempre Fe en el triunfo, religiosidad, culto al valor, al honor y a la cortesía, y todo eso lo plasmó en las TABLAS DE LA LEY DE LA LEGION: EL CREDO LEGIONARIO.
Hasta ahora hemos hablado del Espíritu, hablemos del hombre, y por esto tendremos que hacernos esta pregunta: ¿quiénes son los hombres que acuden a la llamada de LA LEGION?
Son los luchadores de la vida, los aventureros, los soñadores, los esperanzados y los desesperados…
Es el PUEBLO SOBERANO, el pueblo que sufre…, son los hombres que se ven discriminados, drogadictos que saben que solo en LA LEGION SE PUEDEN CURAR DE SU ADICCION, los que han sido manipulados por ideologías políticas totalitarias, los que lloran por un trabajo, los ex reclusos sin porvenir; son esos que sus familiares, sus partidos políticos, los cantautores multimillonarios, los que cantan a los terroristas al alba... han abandonado y arrojado de su lado pero que tienen en LA LEGION un sitio, un lugar, un amigo , un compañero, un hombro que nunca le abandonara, que “CON RAZON O SIN ELLA” siempre estará a su lado para ayudarlo a sobrellevar los dolores de su alma.
De un superior, de grado militar que no de hombría, que ejerciendo el LIDERAZGO PREDICANDO CON EL EJEMPLO tendrá siempre abierta la puerta de su despacho, de su casa y de su corazón para escuchar sus penas, y le ayudara con la convicción que da el EJEMPLO, EL CARIÑO Y LA AMISTAD.
El pueblo español y mundial siempre lo ha sabido, por eso siguen viniendo voluntariamente a engrosar las filas de los Tercios, y en ese gesto de deseo intimo en conjunción con el credo Legionario, está la magia de la transformación; es cuando se empieza a mutar el hombre civil en CABALLERO LEGIONARIO.
Esa magia hace que en la LEGION todos tengan su espacio, ricos y pobres, estudiantes y analfabetos, los que tienen trabajo y los parados, poetas, químicos, periodistas, sacerdotes, ingenieros, sepultureros o destripaterrones… Aquí no hay lucha de clases porque todos son iguales ante los ojos de sus superiores y en su actitud hacia ellos “NADA IMPORTA SU VIDA ANTERIOR”, todos con su nuevo título de Caballeros, se han convertido en los mejores defensores de ESPAÑA, y las ideas políticas quedan en la puerta de acceso a nuestros cuarteles; jamás hemos tenido el más leve disgusto o contrariedad por motivaciones políticas; en la LEGION hubo y habrá hombres de todas las tendencias e ideas, , anarquistas, de izquierdas, de derechas, bolcheviques, masones, ácratas, comunistas, etc…pero cuando entran en LA LEGION, se olvidan de sus ideas y nosotros también; al sentirse espiritualmente perdonados sus ideas son borradas de sus historiales; saben que aquí todos nos movemos por un solo espíritu, una sola doctrina, la que emana del CREDO LEGIONARIO, que nos lleva a una sola ideología: DEFENDER A ESPAÑA Y LOS ESPAÑOLES DANDO SI ES PRECISO NUESTRA VIDA.
¿Qué es ser un Caballero Legionario?
Es ese soldado de elite que tanto necesita nuestra PATRIA; es ese caballero andante que lo da todo por nada; ese hombre que reza a Dios todos los días, que no pide riquezas, ni bienestar, ni mañanas, solo un espíritu tenso que le de alegría para morir por España; pide: que el HONOR sea su norma de conducta; ser más esplendido y desinteresado con sus semejantes; que sus prójimos sean sus compañeros más queridos; a ser paciente con el soberbio y humilde con el caído; a perdonar los agravios; a ser alegres en la adversidad; a perdonar incluso a sus enemigos.
Es ese hombre que da culto el HONOR como razón de ser de una conducta y una vida; culto al DEBER como principio máximo de responsabilidad; culto el concepto espiritual de PATRIA como el más intenso de sus amores; que da culto a la FAMILIA base y sostén de la PATRIA; culto al EJERCITO como base de la SEGURIDAD de nuestra NACION; culto al VALOR como exponente del sacrificio del legionario; culto a la AMISTAD: hombro con hombro, mano con mano, alma con alma: culto a la MUJER porque ella es el ideal más noble del Hombre, porque posee el PODER DE LA CREACION de un hijo que haga pervivir la estirpe de su familia, de su ciudad, de su pueblo y de su nación.
El LEGIONARIO es ese joven exigente que sabiendo que tiene que hacer su Servicio Militar, en vez de conformarse con PASAR un año de su vida de la forma más cómoda posible, exige tener los mejores profesores, las mejores armas, para aprender a combatir mejor y tener la seguridad de que con su preparación sobrevivirá más tiempo en caso de guerra. Pero esos jóvenes, entregados, limpios de corazón y de egoísmos, ajenos a las campañas pacifistas, antimilitaristas y de falsos ecologistas, asumen su responsabilidad de españoles y quieren defender a sus novias, padres, esposas, a su trozo de huerta, o la fábrica que le da un trabajo digno, a su cortijo o caserío, a su región en resumen a España su PATRIA, con conocimiento, solvencia y garantías
El legionario es ese soldado que cuando se va de permiso, no se cambia de paisano como si se avergonzara de servir a su Patria, al contrario pasea su uniforme por todos caminos de España, y cuando llega a su pueblo o ciudad, se pasea del brazo de su madre o de su novia, queriendo gritarle a todo el mundo el orgullo que siente de ser algo muy importante.
El Legionario es ese hombre que, después de cumplir su compromiso y reintegrarse a la vida civil, es más eficaz en su trabajo, es más responsable, es un hombre más cotizado como trabajador, porque reciben el estigma de la PICA, EL ARCABUZ Y LA BALLESTA, porque en todos sus actos hay un lema que dice EN LA LEGION LOS IMPOSIBLES SE HACE Y LOS MILAGROS TARDAN UN POCO MAS.
Esos hombre que han vestido sus almas de color verde, jamás se olvidan de su LEGION, ni reniegan nunca de ella, porque saben que han pertenecido a la unidad más prestigiosa del mundo, ya que somos perfectos cuando nos entrenamos y temibles cuando combatimos.
Todas las grandes obras tienen su Leyenda Negra y LA LEGION, por ser temida por los enemigos de nuestra patria, también tiene sus detractores, no somos perfecto, nuestros legionarios no lo son, porque si lo fueran serian ángeles, pero puedo juraros que todo lo aquí dicho es la VERDAD de la Legión. Los legionarios que entrene y mande durante mi tiempo de Teniente, Capitan y Comandante en la LEGION asi eran.
Españoles que esto leéis, sé que a pesar de las campañas de desprestigio contra los LEGIONARIOS, por parte de los enemigos internos de España, no permitáis que la LEGION desaparezca, porque si os he demostrado que el CABALLERO LEGIONARIO cristiano y español modélico, el día que por cualquier razón o sin ella, muera LA LEGION, estoy seguro que ese nefasto día, morirá también España y con ella parte de la CRISTIANDAD.
Voy a terminar este artículo con una poesía cuyo autor desconozco, pero que ha sabido captar el Espíritu del legionario como nadie.
CABALLERO LEGIONARIO
Caballero Legionario,
A nadie le importa nada
Conocer cuál fue tu historia;
Tu ley, es la del mañana.
Quédate con tu pasado
Y dale el futuro a España
Porque el futuro es promesa
Y el pasado ya no es nada.
El porvenir lo compartes
Con todos tus camaradas,
Aporta en común con ellos
Lo mejor que haya en tu alma,
La hidalguía, el valor,
honor y la esperanza,
tu sangre caliente y roja
los colores de España
¿Qué importa de dónde vienes,
sabes a dónde vas?
¿Qué importa que nadie sepa,
si España lo sabe ya?
Obedece hasta la muerte,
cumple tu deber y calla.
Acude y arriesga todo
si te llama un camarada
y, con razón o sin ella
Cúbrele siempre la espalda
Acércate al enemigo
no le des paz ni distancia
entre él y tú
la bayoneta calada
No abandones al amigo
en el campo de batalla
protege su cuerpo inerte
con la hombría de tus armas
y aprende a morir también
si Dios un día te llama
Acude a paso ligero
Y forma con tus camaradas
Y que restalle en el Cielo
El grito de ¡VIVA ESPAÑA!
Ceuta 20 de Septiembre de 1991
Fdo. Jorge Pérez Blanca
Comandante de Infantería
Destinado en La Vª Bandera del II Tercio
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