El nacimiento de una metrópolis
La Vanguardia
Julio 1998
La fea e impronunciable palabra "METROPOLITANEIDAD" no aparece en ningún diccionario pero me ha venido a la mente porque, caso de existir, resultaría muy apropiada para expresar lo que esta sucediendo ahora mismo en el "Camp de Tarragona". Si la "objetividad" es el hecho generado por un fenómeno "objetivo", la "metropolitaneidad" también podría ser la situación que aparece en el sitio en que se genera un fenómeno metropolitano y parece evidente que esta zona tiene, hoy día, todos los síntomas de estar "incubando" la segunda gran área metropolitana de Catalunya.
La primera intuición de que alguna cosa se estaba "moviendo", la tiene alguien del Ministerio de Obras Publicas (en aquel momento única autoridad en materia de urbanismo) que encargó, en plena dictadura de los años sesenta, la redacción de un Plan Director Viario de toda esta zona. Este plan, que nunca llegó a tramitarse, resultó tan acertado en sus previsiones, que fue adoptado como base por los planeamientos generales que posteriormente se fueron redactando para los distintos municipios: La autopista del mediterráneo, el actual desvió de la CN-340 a su paso por el "Camp", el eje transversal de salida del Puerto de Tarragona o la propia autovía de Bellisens (llamada en este plan: "autovia Reus / Puerto de Tarragona"), son fruto de este planeamiento, nunca aprobado oficialmente pero siempre tenido en cuenta.
Fue en los primeros años de reconstrucción de la Generalitat de Catalunya, (1975/78), en la primera época Tarradellas cuando se empezó a hablar del fenómeno metropolitano al referirse al Camp de Tarragona. El entonces "Director General d'Urbanisme" Lluis Cantallops, decidió conveniente estudiar un planeamiento general para organizar toda el área y promovió la redacción de un Plan Supramunicipal Conjunto, del que fui uno de los redactores y que había de ser el primer referente metropolitano para los veintiún municipios que entonces se determinó que constituían la unidad básica de estudio. El resultado de las siguientes elecciones catalanas provocó un cambio de orientación política del gobierno de la Generalitat en el que CiU substituyó al PSC y fue nombrado el nuevo Director General, Joan Antoni Solans, quien decide congelar el plan. Esta decisión aborta "de facto" la segunda gran ocasión de materializar la "metropolitaneidad" en un documento operativo que, en su primera fase, se hallaba ya completamente terminado.
El tercer reconocimiento de que se esta cociendo un fenómeno que trasciende el ámbito de cada uno de los municipios, se produce con la aprobación hace unos años del Pla Territorial de Catalunya, de demasiado larga gestación, que prevé para toda esta zona y en clara competencia con el área de Barcelona, el mayor crecimiento de Catalunya para los próximos veinticinco años.
No creo que hoy en día, nadie se atreva a discutir el gran potencial del triángulo Tarragona - Reus - Salou que, con el sólido tirón de Tarragona, esta dibujando sobre el territorio lo que resulta ser el evidente núcleo de una nueva "metrópoli".
Hace veinte años, no éramos muchos los que teníamos fe en este gran proyecto, pero nos alegra constatar como la implacable secuencia de los acontecimientos nos van dando la razón: La decisión de Universal Port Aventura de instalarse en pleno centro de este triángulo, es solamente el penúltimo acto de la misma función.
Joan Batet i Pons
Arquitecto Urbanista