NUEVAS PLANTACIONES DE AVELLANO EN CATALUÑA
El sector de la avellana en España tiene su máxima representación en Cataluña, donde se concentra más del 90% de la superficie estatal dedicada a este cultivo. Dentro de esta comunidad destacan las comarcas del Baix Camp, el Alt Camp y el Tarragonés, sin olvidar la Conca de Barbera, el Priorat, la Terra Alta, el Vallés Occidental y la Selva, destacando las primeras por tratarse de tierras llanas, de gran fertilidad y con una concentración de fincas en regadío muy elevada, con rendimientos máximos de 2.500 kg/ha e incluso superiores en casos puntuales, mientras en las zonas de secano y de montaña no superan los 600-800 kg/ha en los años de máxima producción.

En los últimos años el sector ha atravesado una grave crisis de precios que ha tenido como consecuencia la reducción de la superficie destinada al cultivo de avellano, siendo substituida por plantaciones de olivo y almendro.

La continuidad de la viabilidad del cultivo del avellano sólo es posible, en términos de rentabilidad, mediante la adaptación por parte del agricultor de su estructura productiva para la reducción de los costes de producción, (sobretodo mano de obra) que pasa por la máxima mecanización de su explotación y la utilización de nuevas técnicas de cultivo.

SITUACION ACTUAL

Debido al pequeño tamaño de la superficie media de las explotaciones de avellano, la mayoría de las fincas son cultivadas por agricultores con dedicación a tiempo parcial, que debido a la situación de los precios de la avellana en las últimas campañas, complementan sus rentas en otros sectores. Es muy frecuente que en los momentos de máxima demanda de mano de obra, como es la recogida del fruto, el agricultor haga uso de la mano de obra familiar.

Avellano en plena producción.
Joven plantación de avellanos cultivados en un solo pie.
La Selva del Camp
(Tarragona)

Analizando los costes de cultivo del avellano se observa que las plantaciones actuales mayores de 30 años realizadas en mata de tres o cuatro pies, invierten gran parte de la mano de obra de la explotación en la realización de la poda y en la recolección. Esto sucede así, ya que los árboles se han convertido, debido al intento del agricultor de rejuvenecer el árbol, en tocones "soques" de gran tamaño que requieren por un lado una operación de poda más complicada y laboriosa, para poder eliminar todos los hijuelos, y por otro, la recolección, ya sea manual o mecanizada, requiere un mayor empleo de tiempo para recoger el fruto.

NUEVAS PLANTACIONES

En el afán del avellanero de aumentar su competitividad en el mercado es donde entran en juego las nuevas plantaciones. Estas se caracterizan por ser plantaciones de un solo pie o dos como máximo; las variedades utilizadas son vigorosas, de rápida entrada en producción y baja emisión de hijuelos (Pauetet, Tonda Romana, Tonda Giffoni,...); en el diseño de la parcela se determinan marcos de plantación adecuados y con los mejores polinizadores en cada caso. Con estas premisas se consigue mejorar substancialmente las cuentas de explotación de las plantaciones así concebidas, derivadas de la reducción de la mano de obra de las nuevas explotaciones.

La tendencia actual de las nuevas explotaciones va encaminada a la utilización de variedades (las autóctonas Pauetet y Negreta y las italianas) que están desplazando a las autóctonas utilizadas hasta el momento y la utilización de nuevas técnicas de cultivo con el objetivo de reducir al mínimo la mano de obra requerida por las explotaciones actuales llevando a estas al máximo grado de mecanización posible.

Avellanos de 20 años en parada hivernal

Es la consecución de este objetivo de máxima mecanización el que nos hace creer que es necesario un cambio en los marcos de plantación, en las variedades hasta hoy usadas así como en el manejo de las variedades tradicionales:

a) Los marcos de plantación mínimos con los que debemos trabajar son 7x3 y 7x6 respectivamente para uno o dos pies. Si la variedad es vigorosa y el suelo muy fértil, podemos incluso llegar a los 8 m de calle, y aumentar la separación entre árboles.

La ventajas de las plantaciones realizadas con uno o dos pies, estriban en:

  • Disminución del tiempo de poda, (extirpación de hijuelos).
  • Disminución del tiempo empleado en la recolección, tanto en la recogida manual como en la mecánica por la disminución del tiempo de soplado de la avellana.
  • Mayor facilidad de la poda de formación y conducción del árbol.
  • Aumento de la eficacia en la aplicación de herbicidas.
  • Incremento de la sanidad del árbol.

Todas estas ventajas no servirán de nada si el agricultor deja que los rebrotes se conviertan en ramas de fructificación desde el primer día ya que en pocos años se convertirá en una plantación de numerosos pies con más inconvenientes que ventajas.

Para evitar este inconveniente a partir del tercer año se pueden aplicar herbicidas de contacto como el Paraquat o el 2-4 D sobre los rebrotes emitidos. Para obtener un buen resultado en el control de estos rebrotes es necesario hacer el tratamiento mientras el rebrote es herbáceo, e incluso se debe repetir la aplicación para obtener una eficacia mayor.

b) Otro apartado importante lo constituyen la creciente utilización en regadío de variedades como la Pauetet y las italianas (Tonda Romana, Tonda Giffoni, San Giovanni,..) desplazando a la Negreta. La máxima productividad de estas plantaciones se obtiene con la estratégica plantación de polinizadores en número (del orden del 15 % del número total de avellanos) y en localización (situados en la posición de los vientos dominantes)

Avellano italiano en su tercer verde.
Constantí (Tarragona)

Estas variedades se caracterizan por una baja emisión de rebrotes, rápida entrada en producción y una buena adaptación a suelos calcáreos. No debemos olvidar que el primer paso en una plantación nueva es una adecuada poda de formación, ya que debe estar encaminada al modelo de plantación que deseamos cultivar.

En próximos números trataremos de forma detallada otros temas como, la plantación, la poda, el mantenimiento del suelo, el abonado, el control fitosanitario, o la recolección.

 
Josep A. BENAIGES
Técnico de CATALUÑA