LA ALMENDRA

El almendro es uno de los árboles cultivados más antiguos del mundo, pero sus exigentes necesidades ambientales han restringido su cultivo a zonas climáticas muy específicas. Su principal limitación es la helada de la flor, como resultado de la floración temprana, aunque otros factores limitantes, como la susceptibilidad a las enfermedades criptogámicas, pueden ser importantes. Las exigencias climáticas han tendido a restringir el cultivo del almendro a zonas de clima mediterráneo, caracterizadas por inviernos suaves y húmedos y veranos cálidos y secos. Este mismo tipo de clima se encuentra en el SO de Asia, en las costas mediterráneas, en el SO de los Estados Unidos, sobre todo en los valles centrales de California, en ciertas zonas de Australia, en Sudáfrica, en Chile y en Argentina. Además, el almendro es tolerante a la sequía y es capaz de crecer en condiciones de baja humedad y de producir cosechas moderadas, aunque esporádicas.

Las raíces se desarrollan bien en suelos con alto contenido en caliza. Por otra parte el sistema radicular del almendro no se desarrolla bien en suelos mal drenados, con exceso de agua o compactos, debido a su susceptibilidad a las enfermedades causadas por los hongos del suelo, a la mala ventilación y a la combinación de ambos factores.

El almendro que actualmente se cultiva para el aprovechamiento de sus frutos, más concretamente de sus semillas, parece tener su origen en las zonas montañosas de Asia Central, por hibridación de varias especies de las que todavía hoy pueden encontrarse en estado silvestre en varios países del continente asiático, entre ellos Irán, Afganistán y las repúblicas de Asia Central de la URSS, en los cuales varias expediciones compuestas por botánicos e investigadores interesados en la mejora frutal, han descubierto abundante material vegetal y semillas que han servido de base para la creación de las colecciones botánicas, más o menos extensas, actualmente existentes en varios países europeos. De las zonas montañosas del Asia Central, el almendro cultivado se ha extendido a los países de la cuenca mediterránea y, posteriormente, a otras zonas de continentes climáticamente más óptimas. Actualmente y gracias a las modernas técnicas, se ha conseguido mejorar la cantidad y calidad de este preciado fruto, así como retrasar su floración a fin de esquivar el peligro de las heladas.

CLIMATOLOGÍA

Como consecuencia de estas limitaciones con respecto al clima y al suelo, las plantaciones de almendros se establecían en las laderas de las colinas por razones de ventilación y drenaje de las aguas. Por consiguiente dichas plantaciones se localizaban tradicionalmente en lugares preferentemente marginales, donde el suelo es poco profundo, el agua es escasa y en donde no se puede practicar, o no se puede justificar, una explotación eficaz. En esas condiciones la producción era escasa y fluctuaba ampliamente de año en año.

CLASES DE ALMENDRA
  • ALMENDRA CASCARA MARCONA: Variedad de cáscara dura. Su pepita o grano es altamente apreciado y pueden calificarse, sin lugar a dudas, como una de las mejores calidades de almendra española. Casi sin excepción se destina a descascarar. Utilizada, entre otros usos, para la fabricación de turrones de alta calidad.
  • ALMENDRA CASCARA FITAS: Variedad de cáscara semi-blanda, producida exclusivamente en la isla de Ibiza. Color marrón claro. Su tamaño es bastante irregular. Se sirve en cáscara. El interés por este tipo de almendra de calidad popular, se circunscribe casi exclusivamente a un determinado número de países, que compran principalmente en unas épocas concretas, puestos que estas almendras se destinan tradicionalmente a las ventas de Navidad y Pascua.
  • ALMENDRA CASCARA MOLLAR: Es una variedad, color marfileño-claro, producida en nuestra provincia. Se sirve en cáscara, que puede romperse sin dificultades. La pepita o grano de esta variedad de almendra es de sabor exquisito. Existen unas épocas y mercados concretos de consumo para este tipo de almendra cáscara.