CANTAUTOR
JOAQUÍN SABINA: «Aconsejo a mis hijas que no se echen un novio
como yo»
El cantante afronta una gira veraniega con la «felicidad y la
adrenalina» de sus mejores tiempos. Su disco, 'Alivio de
ÓSCAR
L. BELATEGUI/MADRID
Joaquín
Sabina promete que no se va a disfrazar de joven en sus conciertos. No apelará
a la «demagogia escénica, al mesianismo de '¿venga,
esas palmas'!». Tras el infarto cerebral que sufrió en 2001, sobrevino la
depresión que le dejó dos años hundido, una «nube negra» que ha exorcizado con
un disco bautizado zumbonamente 'Alivio de
Bono, de U2, dirigió por un día un periódico británico...
No es santo de mi devoción. Imagino que todo lo que hace por África y eso está
bien Pero, lo siento, no me gusta cómo lo hace. Tampoco escucho sus discos. Una
revista que ya no existe me mandó al Bernabéu a
escribir la crónica del concierto de U2. Titulé: «El Papa también llenó».
Si le ponen al frente de un periódico, ¿qué haría?
Soy un drogadicto de la prensa, leo todos los periódicos. Menos mal que en
España existe esa maravilla que es el co
A Ramoncín no le ha gustado el título de la gira
'Carretera y Top Manta'.
Que se joda. Si es más tonto, no nace. Es una broma, como cualquiera puede
entender. Pero este señor -por decir algo- tan solemne no lo entiende. Más
piratas y más grandes hay en las multinacionales. Quienes más pierden son los
que más ganan. Y, además, los discos de Ramoncín no
se venden ni en el 'top manta' ni en ningún sitio.
¿Frecuenta a otros rockeros?
Tuve que salirme de los circuitos que frecuentaba para dejar ciertos hábitos,
porque allí corría la coca. Y tuve la suerte de que me adoptaran un grupo de poetas
espléndidos, inteligentes y muy borrachos, con lo que salí ganando. Nunca había
aspirado a ser Springsteen, sino Borges. Ahora me
muevo entre Leonard Cohen y Bob
Dylan (risas).
¿Ha forzado su personaje de canalla y calavera?
He contribuido a esa caricatura por ser bocazas y no haberme ocultado. Una
caricatura imposible de borrar, porque hace ocho años que no estoy en los bares
ni voy de putas. ¿Qué le vamos a hacer! Ojalá mi
caricatura fuera la de un tipo que lee ocho o nueve horas diarias, escribe otras
cuatro, que va a dar 120 conciertos
¿Hasta cuándo dura el alivio de
Se acabó. Duró hasta el concierto veinte de la última gira. Entonces se curó. Y
la felicidad y la adrenalina empezó a ser igual que en los mejores conciertos
de hace diez años. Me curé en la carretera. En vez de lloriquear salí al
escenario.
¿Qué es una isquemia cerebral leve?
Un trombo en una de esas venitas que riegan el cerebro. Si es gordo, es
terrible, no te mueres pero te quedas como un vegetal. Si es leve te pasa lo que
a mí. Estuve cuatro días con la pierna y el brazo derecho paralizados. Lo
jodido es cuando te afecta al habla y a la memoria. No tengo secuelas físicas.
¿Y de las otras?
Fue el primer aviso grave. Miras para atrás, ves la vida que venías llevando en
los últimos veinte años y entonces te asustas.
En 'Paisanaje' dice: «Yo canto mis soledades porque me sobran». Nunca ha tenido
pudor para hablar de sus adicciones...
En un mundo tan abso
¿No le preocupa la posibilidad de perder fans al
invitar al Príncipe y a Doña Letizia a cenar en su
casa?
Yo no voy a cenar a palacios, pero en mi casa cena quien me da la gana. Es un
tercer piso del barrio de Lavapiés. Vienen mis amigos
y no tengo que dar explicaciones.
¿Les trata de usted?
En mi casa trato a todo el mundo de tú. Y nunca quito la bandera republicana.
¿España será algún día republicana?
Si la diosa razón nos asiste, sería lo normal.
¿Qué consejos le da a sus dos hijas?
Que no se echen un novio como yo. Y que lean, y así nunca estarán solas.
Sabina de vuelta de todo. Qué fácil con la cuenta corriente rebosante, pensarán
algunos.
Y tienen razón.
¿Siente nostalgia del público que le veía en 'La Mandrágora'?
Eran un poco snob. Un reducto culto en un mundo lleno
de movidas 'alaskopegamoides'. Mucho intelectual. Yo
tampoco quería eso. Es más, en cuanto pude me puse una batería detrás y agarré
una guitarra eléctrica. Fue hermoso.
Pensó hacerse profesor
¿Sería feliz sin público, sin giras?
He estado cuatro años con una fobia muy seria al público y a las entrevistas, a
cualquier lado mío que fuera público. En esta última gira me curé, pero durante
años pensé que haría discos sin volver a subirme a un escenario.
¿Envidia a Javier Krahe, que vive de concierto en
concierto?
Es un hombre feliz, que tiene muy claros cuáles son sus objetivos en la vida.
Tiene un circuito irreductible de
Antes se veía de profesor de instituto en Úbeda...
Eso pensaba de joven. Ahora ya no lo sé, porque en este otro oficio que me vino
por casualidad he sido muy feliz. Y también muy desgraciado. Con una vida tan
excitante, no sé si me hubiera valido ser profesor de instituto. Pero era mi
plan.
Ahora casi resulta más peligroso que ser rockero
Yo hubiera puesto una foto de Machado en el aula. Por cierto, para él sí que
fue peligroso.
SUR Digit@l
(21-05-2006)