Mi otro yo
Lejos de la cocaína y tan
parlanchín como siempre, el más argentino de los españoles se muestra de entrecasa. A los 57, Joaquín Sabina desarma el personaje
que años atrás se inventó.

El billar que
tiene Sabina en el living de su piso de Tirso de Molina. (Foto: Ruben Digilio)
Diego Heller
Enviado especial a España.
dheller@clarin.com
Desde
la ventana del departamento en el que Joaquín Sabina pasó tres años encerrado a
cal y canto,se puede atisbar cómo está la ciudad que
el andaluz que anda tose que te tose tanto trasegó.Enfrente,
se impone el teatro Apolo: allí Sara Baras baila,y desde la marquesina le dedica el show a "Concha,mi madre ". Cruzando la calle Relatores, está
el bodegón La Ría especializado en paellas insultantes para la gastronomía
ibérica). A media cuadra,la
estación Tirso de Molina,del omnipresente metro. En
el aire,las risas de los
ecuatorianos del locutorio de mitad de cuadra,camino
a Atocha.
Madrid está en obra,como la
morada del dueño de casa,que ahora gime llamando a Jime,su musa full life.Ella
aparece portando el elixir escocés que su amor demandaba a los gritos,con la voz rota por esa tos que le entra al
levantarse.
Habla,Sabina,aunque en ello
se le vaya la gola.Maldita bronquitis.Sube
la voz,pero dice que está habituado,que
no por nada habló cinco noches al hilo para hilar En carne viva (su flamante
biografía, publicada aquí por Ediciones B). "Aunque hablar de la vida de
uno de viva voz,en sucesivas
madrugadas y con un whisky en la mano,tiene
sus peligros.Yo soy bocón,y
tengo exabruptos. No miento,lo
que ocurre es que los andaluces embellecemos un poquito cada historia."
El tema es que muchos creen que todo lo que cantás
te sucedió alguna vez. Sí,pero
a mí no me atracaron una noche tres tipos como canto en Pacto de caballeros
,sino que a lo largo de quince días,hubo dos conatos
de atraco y todo eso lo conté para hacer una canción,que
no es una foto de la realidad sino una canción.
Pasó,el cantante,por algo parecido al adiós:un
infarto cerebral y una depresión lo dejaron pidiendo la cuenta de protección al
juez celestial (broma del destino,acababa de dejar la
cocaína).Tres años enteros los malvivió sumido en la "nube negra
",como bautizó a esas ganas de nada que lo abrazaron.Un
triste far niente que
describió con un verso descarnado:"Cuando só- lo
recibo noticias de la muerte ".
Volvió para contarlo,y lo
cuenta con su garganta hecha añicos. "Pasé una vida aquí dentro,tres años...¿Que qué hacía
con los días? Antes perdía gloriosamente el tiempo en los bares con una banda
de borrachos sin demasiado interés literario,y luego lo perdí en casa, con amigos de mayor interés
literario."
Hablando de amigos...Al dejar la cocaína,supongo que habrás cambiado 'de juntas ',como dicen
las abuelas.
Si dejas la merca,tienes que alejarte un poco de los
círculos donde no se puede vivir sin merca,¿no?A la vez,cuando dejé de actuar y de hacer discos y tal,coincidió que me acerqué a un grupo de poetas y un
editor quiso editar mi libro desonetos. Dejé la merca
y cambié las seis cuerdas de la guitarra por los libros.
Un tiempo atrás
dijiste que para vos fue fácil dejar la cocaína.¿No
pensaste que al decir que se sale fácil,muchos se dan
permiso para consumirla?
No.A mí mucha gente me había dicho que era casi
imposible parar,y Diego Maradona dice que siempre será adicto...Pero la verdad que
no ha sido mi caso,y eso que estuve muchos años
tomando coca,y a diario.Yo
dije un día nunca más,y ha sido nunca más.Tan nunca más,que en estos
cinco años que hace ya,no me ha importado una vez al
año mojar un dedito,si he estado en una fiesta,sin ninguna consecuencia. Lo siento.Siento
que alguien crea que lo pongo demasiado fácil,pero mi caso no tiene que ver con otros que he visto
terribles.Ah,por cierto,no
puedo dejar el cigarrillo...
Ni el Johnny Walker,según veo.
...y no puedo dejar el whisky. Es que no hay un solo
modo de ser drogadicto;hay
tantos como drogadictos.
Igualmente,podría
decirse que,en tanto hombre público,debés
tener cierta responsabilidad con lo que decís.
Yo no tengo ninguna responsabilidad pública;sólo que mis canciones valgan el precio de la
entrada. Nada más.Yo nunca he aceptado eso.Porque además,los
escritores y cantantes que más me gustan han sido unos irresponsables públicos.
Yo desconfío de los tipos sin vicios tanto como de los drogones
que sólo hablan de la calidad de la coca.

El cantante
asomado al balcón de su casa,en
la calle Relatores. Vive en un barrio de inmigrantes. (Foto: Ruben Digilio)
DONDE HABITA EL
RECUERDO
Andaluz y rebelde –nació en Ubeda en 1949;se fue apenas pudo –,Sabina se construyó a sí mismo como personaje.Muy cada tanto recordaba en público a sus padres
Jerónimo y Adela,gente simple pero un tanto envarada:él,oficial de policía;ella,señora
recta y con ínfulas."La relación con mi viejo era muy buena,lo que pasa es que eran dos planetas tan distintos,que era imposible. Pero mi viejo era un tipo muy cariñoso,y me acostumbró a los libros.Lo que pasa es que a él le tocó una vida imposible,la Guerra Civil y luego un hijo como yo."
¿Nunca se te da por pensar que te hubiera gustado tener 20 años en los '30?
Lo pienso todos los días.En los tiempos de las
vanguardias y de ese incendio en toda Europa entre el comunismo y el fascismo,y la Guerra Civil,todo eso.Pero me tocó vivir
la posguerra.Y luego me tocó vivir los '60 en Londres,y fue fantástico.
Hago cuentas y veo que te estás poniendo grandecito.Tanto,que tendrás que componer 'A mis cincuenta y diez '. No,A mis cuarenta y diecisiete
,que no es igual,ja ja.Pero
es verdad:estoy a punto de ser un sexagenario... ¡Sexagenario!Una palabra de mierda,sobre
todo para mi generación, que pensaba que si tenías treinta años eras un hijo de
puta.Soy de la generación del "muere joven y
deja un hermoso cadáver ".En algunas cosas éramos estúpidos,¿no? El hombre,se sabe,se
hizo músico de grande (también tuvo a Rocío y Carmela,sus
hijas,a una edad razonable)."Yo hice mi primer disco,que es una puta mierda,con veintiocho años bien cumplidos.Y
el éxito así,mayoritario,me llegó a los treinta y tres,treinticuatro.Así que había determinadas imbecilidades
que por pudor ya no hacía."
¿Cantabas bien por entonces?
¡No!Pero,¿cantaban bien Chabuca Granda o Violeta Parra?¿Canta bien Dylan?No...Una voz no tiene por qué ser hermosa.Es
más,si a las hermosas las
vendieran en El Corte Inglés ,no haría cola para comprarlas. Ahora,si venden la voz de Sinatra,y
puedo negociar,a lo mejor...
Cof.Cof.Tose el hombre de las mil y una mujeres,el defensor de putas y ausentes,el
que en noches locas ha hecho de todo –hasta enfiestarse con una madama enana –. Tose el trovador reo que encanta a todas,hasta a las más modositas.
¿Reparaste alguna vez en que las chicas bien,que no seguirían jamás a impresentables como los de
tus canciones,mueren por vos?¿Por qué será?
Será que también tienen su corazoncito y también necesitan aspirar un gramo de poesía,por devaluada que esté.Y así yo me acerco a ellas,que
son bien guapas,je je.
Vamos...Sos zalamero con las chicas pero por algo tenés fama de misógino.
Esa es una perfecta tontería.Como crecí bajo el
franquismo y acercarse a las mujeres era una tarea imposible,yo quise toda la vida estar rodeado de mujeres,y así estoy.Lo de
misógino es mentira,tiene que ver con algunas gilipolleces que he dicho.Pero
todo prescribe,¿no?
OK,no serás
misógino pero a mujeriego no te gana nadie.¿Con cuántas mujeres habrás dormido?
(Silencio.)Yo soy un caballero.
Vamos,que un
caballero no cuenta con lujo de detalles cómo se desbarrancó psicológicamente
una de sus ex... No,pero...Por
eso no volveré a hablar de Cristina.Es que se había
quejado de que siempre hablaba de otras chicas pero nunca de ella.
Al menos la coronaste entre las cinco mujeres más importantes de tu vida.
Bueno,también fui valiente
en sentido inverso.A la chica argentina que inspiró
Dieguitos y Mafaldas ...Paula....no la nombro,ni hablo de ella. Decidí que era un capítulo sin
mayor interés.Basta con la canción.
¿Querés ganarte una nueva enemiga?
No,pero mal no vendría
porque lo cierto es que me estoy quedando sin enemigos.Siento
que me han perdonado un poco la vida,al ver que no la
perdía.Pero hay todavía un pequeño sector a los que
les parezco un absoluto impostor,un tipo que tiene
una facilidad excesiva para engañar a la gente.
Si te sirve de consuelo,sospecho
que todo artista esconde a un impostor.
Claro.Y no está mal.A mí me
gusta colarme a lugares donde se su ponía que no estaba invitado.
Se te fue la mano colándote:sos
íntimo de los príncipes de Asturias,y eso no lo
consigue cualquier madrileño.
Pero no,que se colaron ellos,eh.Vinieron aquí,a esta casa,a este tercer piso en Tirso de Molina. Letizia sí conocía el barrio,pero él,Felipe, en su vida
había entrado a un sitio así.Y creo que se lo pasó
muy bien.
Resultaste un cholulo de la realeza, quién lo
hubiera dicho.
No es tan así,pero siempre uno se sorprende con las
vueltas de la vida.Mira,de joven yo pensaba que mi
vida iba a ser la de un humilde profesor de literatura de un instituto de provincia,y estaba bastante conforme con ese proyecto de futuro.Lo demás vino todo por casualidad.Si
empecé a cantar,es porque era más divertido que
fregar platos.Incluso sigo creyendo que ocupo un
lugar que no me corresponde...Por eso me construí una caricatura que luego me
ha pesado mucho,y que es el personaje del bombín,que vive de noche y...
Sé cómo sigue la historia...Ahora te vas a quejar de los rigores de la fama.
Sí,pero es porque yo no
quiero ser famoso.O no tanto,que
cinco minutos al mes está muy bien.
En tu biografía decís que en la Argentina sentís el fanatismo extremo.
<
Sí,pero que no vayan a
creer los argentinos que me quejo de su entusiasmo.Sólo
que me parece un entusiasmo muy excesivo,¿no?De cuál
es el motivo,no tengo ni idea.
Ni yo,salvo que estuviste
más cerca del arpa que de la guitarra:lo llamati vo es la pasión de los
últimos años.
Yo creo que mis seguidores han visto,en estos veinte años,que el amor era mutuo,¿no?Buenos
Aires se ha ido metiendo en mis canciones, ahí no se puede mentir:al
final,por los bafles sale el alma de uno.¿Sabes algo?Buenos Aires estaba en mi memoria sentimental años
antes de conocerla.Era la mitología de los libros de
Cortázar y Borges,el cafetín de la esquina...Cof,cof.
LOS PIES EN EL BARRIO
Tose,Joaquín.Pero como de algo hay que morirse,le da otra calada tremenda al cigarrillo negro.Dice que lo puso mal estar una semana en casa,que allí lo atormenta el recuerdo de aquella nube negra.Uno sospecha que también le debe gustar salir de gira
para escapar un rato de esta soberbia nueva España.
"Somos horrendos nuevos ricos,aunque
en mi barrio eso no senote tanto dice –.A mí me encan
ta que se haya llenado de negritos, chinitos y moritos,porque eso le da muchísima vida.Otra
es la opinión general de los españoles,que están
empezando a decir,los muy hijos de puta,que el principal problema de este país es la inmigración.Cuando les han solucionado el problema de la natalidad,que era gravísimo,y el
problema de los cien mil trabajos que nadie quiere hacer."
Es que ven llegar ilegales de a mil por día y se ponen paranoicos.
¿Pero quién va a parar eso?¡Es imposible!¡Es imparable!Estamos viviendo en una fortaleza de nuevos ricos,rodeada de pobres hambrientos por todos lados.Hagan las leyes que hagan,no
se puede parar.
Todo puede terminar como en esa canción de Serrat:con los desclasados
invadiendo las mansiones de los ricos...
Pero si yo no entiendo cómo no vienen y nos cortan los huevos ahora mismo.Lo merecemos.
¿Pero qué se hace?¿Estarías dispuesto a renunciar a
parte de lo tuyo para que los pobres vivan mejor?
Es que...Lo que tienen que hacer los gobiernos es obligarnos a hacerlo.Uno por sí mismo no pagaría impuestos ni iría al
ejército.¡Jamás!Bueno,que
hagan una ley y nos obliguen a pagar el doble.
ESTA NOCHE CONMIGO
Si le dan a elegir,Joaquín sigue
optando por vivir de noche."¿Y cómo no?No hay opción.De noche se hacen cosas que tienen que ver con el
corazón y las vísceras,y eso la hace mágica.De noche,un tipo que va a
la oficina todos los días,y en sesenta años no le ha
contado su vida a nadie,se la cuenta al primer
desconocido que ve en el bar."
¿Y no echás en falta esa invisibilidad?
Sí,la añoro.Por
eso procuro rodearme de amigos que no me toman en serio.De
los que me veneran, huyo como de la peste.Incluso,puedo
ser muy maleducado.Grito feo,feo.
Me enoja mucho esa adulación,esa
imbecilidad,esa gente que quiere vi-
vir otras vidas que no son las suyas.Esa
gente que te impone su presencia por cojones,que cree
que tienes una obligación porque compró tu disco...No es lindo que te obliguen
a no salir de tu casa.
Mal que le pese,algo de eso
vivirá en los días que pase aquí el mes que viene.Joaquín
lo sabe,pero prefiere contar que los shows de la Bombonera –el 16 y 17 de diciembre – serán
"muy rocanroleros,más de celebración de la tribu
".
¿Ya estás totalmente recuperado del miedo al escenario?
Sí...llevo cien conciertos.Pero al principio no sólo
tuve miedo sino que fallé mal.Fue en Gijón:a la quinta canción me fui,al estilo Charly.Al mes volví,y me lo perdonaron.Sabían
que venía de una época mala,de años de encierro que
aproveché para escribir sonetos y para disfrutar de esa otra vida.
¿Y no te pusiste a pensar que tal vez el verdadero Joaquín es el poeta
fóbico?
Sí,pero es que yo no creo
eso de que uno tenga una esencia,o un retrato robot
que sea siempre el mismo. Mira,yo
soy del Atletic,pero esta noche voy a ver al Real
Madrid.¿Por qué no puede uno disfrutar de la ópera y del rock al mismo tiempo?
Es hora de ir terminando,no
sea cosa que se quede disfónico.Posa para las fotos,Sabina,y uno da vueltas por su biblioteca."Mira
ésta –invita –:una carta de Neruda,en
su tinta verde.Se la compré a un anticuario.En
la Argentina,me daba hasta vergüenza hace unos años:estaban tan baratos los libros...Jime,
¿te acuerdas que salíamos de las librerías con tres bolsas?"
Jimena Coronado –hermosa peruana,ex
fotógrafa – es su mujer hará "siete,ocho años
".Le bancó todas y lo de ellos es casi un matrimonio.Dice que sí,que se
acuerda, y le da la mamadera a uno de los hijitos de Elvis
y Margot,dos gatos que actúan como dueños de casa.
¡Qué biblioteca!Poetas por aquí;libros dedicados,en un esquinero.Biografías en todas partes. Diccionarios,a granel.Buena par- te del
Amazonas descansa en paz en este piso de Tirso de Molina.
¿Quién ordena todos los libros?
"Yo ",protesta Jimena,que
reaparece frasco de Bisolvon en mano. Y él,ahora en un susurro,dice:
"Ordena la Jime pero yo le digo dónde va cada cosa.Que no se sepa,pero en casa
soy un maniático ".
Clarín.com
(12/11/2006.)