La poesía de Joaquín Sabina, por fin en un libro
El gran poeta español, Gabriel Celaya escribió, en
uno de sus más conocidas obras, que la poesía es “Un arma cargada de futuro”, y
esa célebre sentencia, se la hubo de aplicar desde su infancia, otro de los ilustres
de nuestra lírica, Joaquín Sabina, cantautor de prestigio incontestable, que
optó deliberadamente por el magistral ejercicio del verso como vía de escape a
un mundo complejo, hostil y paradójico.
Recuerdo que en la presentación del libro que es menester
de este artículo tratar, Ciento Volando
de Catorce, Felipe Benítez Reyes, quizá el poeta andaluz de mayor
proyección, definió a Joaquín Sabina como ese poeta que es capaz de llenar
campos de fútbol, acompañado de su
guitarra y su sempiterna afónica garganta.
Lo
cierto, es que quienes seguimos con devoción la obra del otro hijo ilustre de
Mágina, (Muñoz Molina comparte con Sabina su patria chica, Úbeda), conocíamos
de sobra el existir poético que Sabina lleva desempeñando desde su juventud
universitaria, su exilio en Londres, y su vivir bohemio en Madrid, pero lo que
nos ha sorprendido en demasía, ha sido el recibimiento con el que los poetas
han recibido, a este supuesto intruso en su mundo, que a gala debe llevar, el
haber conseguido un Best Seller, con un libro de poesía.
Ciento
Volando de Catorce, supone la confirmación poética, de todo un icono de nuestra
lírica , y cuya obra debe ser incluída en los planes de estudio de la
literatura española.
Los que
opten por la lectura de este rosario de sonetos, con la esencia crítica y el
“polvo enamorado” de Quevedo, descubrirán un mundo poético personal, original,
que bajo el estrecho corsé del soneto, aborda como los sonetistas del Siglo de
Oro, la corte y el cielo, desde la barroca visión desengañada del mundo.
Jesús
Nieto Jurado
Publicado
en el diario La Actualidad (diciembre de 2003).