Perdón por el gatillazo
(Joaquín Sabina. Poema recitado en el concierto en Gijón, 6 de mayo de 2006.)

Una tarde aquí mismo, Principado de Asturias
me desató un seísmo las penas y las furias,
dejándome sin voto ni voz ultramarina.

Hoy mi alma del Sporting, corazón colchonero,
sudo la camiseta del puedo porque quiero
sacarle punta al lápiz de la bilirrubina.

Ni Santo Job, ni chulo caradeculo al aire,
bastardo hijo de monja y de cura trabucaide,
sobrino de don Nadie, vecino de cualquiera.

Alzo el telón temblando de miedo, por si acaso
perdiera los papeles, la afinación y el paso,
que dibujó Picasso con tinta de otra hoguera.

Si ayer no me lincharon los santos inocentes,
hoy, postrado de hinojos, estreno mi impaciente
romanza Sancho Panza, trapecista con red.

Lacayo de Pelayo le rezo a la Santina,
Virgen de Covadonga, no dejes que el Sabina
se vaya de Gijón ronco y muerto de sed.