BENIDORM

 

Sabina reúne a 3.000 personas en la primera cita del «Music Meeting» en Foietes

 

 

El concierto gozó de una aceptable respuesta del público teniendo en cuenta que apenas ha tenido promoción publicitaria. El artista dijo que prefiere a Woody Allen antes que a Zaplana

 

C. F., Benidorm

Joaquín Sabina congregó a unas tres mil personas en la primera cita del Benidorm Music Meeting '06, fruto con toda seguridad de la escasa promoción del festival. El certamen prosiguió ayer en la segunda jornada, con la actuación de la banda sueca Diamond Dogs, los míticos The Cult, con Ian Astbury al frente, y el Dance Hall; todo en el municipal Foietes.

Aves de paso fue la primera canción del concierto de Sabina, que contó con unos setenta focos móviles de
luz, 80.000 watios de sonido y una pantalla en el fondo del escenario que proyectaba dibujos, pinturas y videoclips. Antes de interpretar canciones como Princesa, 19 días y 500 noches, calle melancolía y Conductores suicidas, Sabina afirmaba: «cada vez que tomamos la autopista del Mediterráneo, el corazoncito que tenemos se acelera porque venimos al Mare Nostrum, a Benidorm, que es el Manhattan del Mediterráneo, lástima que en vez de un Woody Allen, tengáis un Zaplana».
Los jóvenes se quejaron por los precios de las cervezas (tres euros) y por no poder comprar las entradas en el kiosko de la plaza de la Hispanidad días antes de la actuación. También la ubicación de las carpas de las barras generó protestas, ya que su ubicación lateral cercana al escenario evitó que el público eligiera la grada para disfrutar del concierto por el escaso ángulo de visión, decantándose por el césped. De igual modo, el eco producido por los altavoces del fondo incordió a los entendidos.
Sabina hizo mención al fallecimiento de la cantante Rocío Jurado y a lo largo de la actuación dio rienda suelta a la participación del público. «Me encanta que la gente cante conmigo», dijo.
Las máquinas fotográficas de los teléfonos móviles trabajaron a destajo en busca de inmortalizar algún pasaje del recital del cantante de Úbeda, quien vistió tanto bombín y bastón, como chaqueta de cuero sobre un escenario de 24 metros de longitud. Le acompañaron los músicos Antonio García de Diego, Olga Román,
Pedro Barceló, Jaime Assúa y Pancho Varona. La última canción del recital de foietes no pudo ser otra: Y nos deron las diez.

 

 

Levante-EMV

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(04/06/2006)