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LAMIARRITA 2015 CON PEPA TORRES

Intercambiar reflexiones
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La casa de Lamiarrita en el valle del Baztan
Los lectores habituales de esta web ya saben qué es "Lamiarrita": la casona en el Valle del Baztán donde, desde hace unos cuantos años, un grupo de jesuitas, con otros sacerdotes, religiosas, laicos y laicas (casados o sin casar...), hacen "Ejercicios Espirituales": ocho días de oración, reflexión y lectura.

Cada año viene un "predicador" distinto, el cual da una charla al día por la mañana. En la eucaristía de la tarde siempre hay un tiempito para que el público se explaye diciendo lo que quiera... Después de tantos años, ya casi todos sabemos lo que cada uno va a decir antes de que empiece a hablar...

Algunos de los temas, ya presentados en esta web, tienen su origen en estos días de reflexión:

El primer día ya me vi obligado a intervenir. Ella, la predicadora de este año, de nombre Pepa Torres, ya de salida, a bote pronto, habló del dios encarnado en un hombre, Jesús de Nazaret. Una afirmación que yo vi -sin que ella lo manifestara de ninguna manera- que tenía para ella algo de incomprensible: ¿cómo es que Dios se había encarnado en un hombre y no en una mujer?

Recordé un dicho o aforismo de los escolásticos, esos filósofos y teólogos medievales, sin saber si ya repetían frases de antiguos filósofos griegos o latinos: Ex falso sequitur quodlibet, de una afirmación, creencia o dogma falso sigue (o puede seguir) cualquier cosa.

Lo que en la prédica de esta mañana era falso ha sido la afirmación de un dios encarnado en una persona humana, ya fuera esta un hombre o una mujer.

Por mi parte no había ninguna pretensión de "épater le personnel" (dejar boquiabierto el público), sino que resumía todo un conjunto de artículos que he ido publicando en mi web (y en el blog de Lamiarrita) este último año, como continuación de un primer artículo publicado a finales de febrero de 2010.

Podéis ver:
Indice de los artículos

Quise poner de manifiesto la "sabiduría" medieval...

Esos escolásticos, denostados muchas veces por todas nosotras, no habían extraído la conclusión -a nuestros ojos- fácil: Ex falso sequitur falsum (de una cosa falsa no puede salir otra cosa que otra falsedad), sino que habían dicho: "sequitur quodlibet" (puede seguir cualquier cosa), admitiendo así que de "ex falso" podía salir algo de bonum (bondad), algo de verum (verdad), algo de pulchrum (belleza).

Y yo también admitía que el resto de las cosas que Pepa Torres nos había dicho aquella mañana podía contener bonum, verum, pulchrum.

Pero no deberíamos olvidar que del error del dios encarnado habían salido también los sermones incendiarios de san Bernardo de Claraval y las Cruzadas ni olvidar que el error del dios encarnado había permitido a teólogos y juristas de Castilla la redacción de El Requerimiento, un documento que daba base legal a todo aquello que Bartolomé de Las Casas definiría como "la destrucción de las Indias".

Podéis ver:
El Requerimiento

*     *     *

Al día siguiente me mostré más conciliador.

Hoy no puedo decir nada contra el dios encarnado, ya que se ha limitado a decirnos que "Dios se había encarnado en todas nosotras" y todas nosotras hemos comprendido que Pepa utilizaba un lenguaje metafórico y simbólico.

El lenguaje metafórico nos recuerda el libro de John Hick, teólogo presbiteriano de Birmimghan, the metaphor of god incarnate. christology in a pluralistic age. (La metáfora del Dios encarnado), publicado el año 1993, una vez calmada la tempestad que el año 1977 ocasionó en la iglesia anglicana la publicación de the mith of the god incarnate (El mito del Dios encarnado).

La traducción castellana del libro de John Hick la debemos a la editorial ABYA-YALA (Quito, Ecuador, de la Universidad Pontificia Salesiana), y concretamente a la Colección "Tiempo Axial" que, como su nombre indica, recoge obras sólo de la frontera que da al cambio radical que estamos viviendo. La traducción ha sido realizada por el equipo de los Servicios Koinonia, patrocinados por la Agenda Latinoamericana, con José M. Vigil a la cabeza. Apareció el año 2004 con el título la metáfora del dios encarnado. cristología en una época pluralista

Comprar el libro a Abya-Yala

Podéis ver:
La metáfora del Dios encarnado
14 tesis(extraídas) de John Hick

El lenguaje simbólico nos recuerda el libro de Roger Haight, jesuita, Jesus, symbol of God, publicado el año 1999. Fue sometido a las investigaciones del Santo Oficio (Sagrada Congregación para la defensa de la Fe) y a principios de 2009 le fue prohibido enseñar teología sistemática en cualquier universidad, católica o no. Le permiten que se dedique a la espiritualidad ignaciana.

La traducción castellana del libro es de la Editorial Trotta, Jesús, símbolo de Dios, aparecido el año 2007.

Podéis ver:
El error del Dios encarnado

Mientras utilicemos un lenguaje metafórico o simbólico podemos hablar de la encarnación de Dios, pero el lenguaje que ayer se utilizó no quería ser ni metafórico ni simbólico.

*     *     *

Un día, no sé qué día, el equipo encargado de preparar y dirigir la eucaristía vespertina nos proclamó un "credo" en clave feminista. Ya podéis suponer los cambios introducidos... siguiendo la militancia feminista de Pepa Torres, que se sentía obligada a repetir a cada momento el os/as (discípulos/discípulas, hijos/hijas, compañeros/compañeras), etc, etc...

Quizás esta "militancia feminista" (confesada por ella misma en su blog) la podía hacer caer dentro de una tremenda ignorancia": si el papa Francisco ignoraba todo el trabajo que las mujeres han ido realizando durante años y años sobre una "teología de la mujer", ella podía dar la impresión de ignorar todo lo que desde hace años las "mujeres de Lamiarrita" han ido inoculando -a veces como quien no hace nada, a veces como guerrilleras de una causa justa- en nuestro grupo.

Podéis ver:
La tremenda ignorancia de un papa

Un "credo" feminista podía tener un cierto sentido hace unos cuantos años, cuando la figura de un dios personal no se discutía (en nuestros círculos) y, entonces, posibilitaba que se pudiera cuestionar si era mejor describir "el que nunca jamás ha visto" bajo la fisonomía de un hombre o de una mujer.

Ahora, sin embargo, cuando José Luís, aquí presente, nos puede enviar cada semana por correo electrónico un artículo sobre teología quántica, este "credo" feminista nos llega demasiado tarde. Quizás hace treinta años, hubiera tenido algún sentido...

El año 1987 Kairós (Barcelona), fundada en 1964 por Salvador Panikar, publica Cuestiones cuánticas, escritos místicos de los físicos más famosos del mundo, de Ken Wilber, con textos de Einstein, Schrödinger y Heisenberg, entre otros.

Me parece que fue este mismo día que alargué mi intervención para hacerle un "ruego" a Pepa Torres: le pedía una pequeña enmienda. En su exposición de la mañana había dicho: "El escándalo del cristianismo es su creencia en un Dios hecho carne".

Yo me atrevería a pedirte una pequeña corrección: "El escándalo de uno de los cristianismos es su creencia en un Dios hecho carne". Es necesario recordar que existieron (y siguen existiendo) muchos y diversos cristianismos: uno de ellos, minoritario en los diversos documentos neotestamentarios, proclamaba este Dios hecho carne.

Si queremos seguir hablando "del cristianismo" nos es preciso añadir: del cristianismo que en las polémicas de los primeros siglos, a través de concilios pagados por el emperador, con estratagemas no siempre lícitas, consiguieron salir triunfantes sobre las otras tendencias y que ha sabido mantenerse como la "corriente oficial" gracias a las hogueras de la Inquisición y a las condenas del Santo Oficio.

Si no utilizamos la expresión uno de los cristianismos, quedamos excluidos del movimiento cristianismo todos aquellos que, como Jesús de Nazaret, no somos ni encarnacionistas ni trinitarios.

*     *     *

Y como era de esperar llegó el día en que tocaba hablar de la muerte de Jesús, de los crucificados/las crucificadas. Mi condición de pertenecer al grupo de de "los viejos del lugar" me permitió recordar que...

Hace muchos años el predicador de turno, un jesuita compañero nuestro, habló de la muerte de Jesús indicando cinco causas de ella: en ninguna de ellas se mencionaba a los romanos, a pesar de que en los evangelios salen y no sólo una sola vez.

Esta mañana, al hablar de la muerte de Jesús, en ningún momento han salido los romanos ni el "puñetero y desalmado que lavándose las manos quiso borrar el error". Se ve que una cierta teología masculina y una cierta teología femenina tienen los mismos olvidos.

*     *     *

No podía faltar en estos días feministas la presentación de la figura de la mujer "pagana, sirofenicia" (~Ellhni,j( Surofoini,kissa tw/| ge,nei) (Mc 7, 26), "una mujer cananea de aquellas regiones" (gunh. Cananai,a avpo. tw/n o`ri,wn evkei,nwn) (Mt 15, 22). Esta mujer, según los comentarios de algunas (y de algunos), era la que había cambiado la mentalidad de Jesús, que había pasado de "ser un pobre nacionalista como yo a ser un internacionalista como Alberto".

En una de las eucaristías de los últimos días se leyó el relato de la última cena según el evangelio de Lucas (Lc 22, 16-38). Al día siguiente hice el siguiente comentario.

Ayer me acosté con una pregunta: no era una pregunta teológica, ni bíblica ni exegética. Era una pregunta médica: ¿era posible que un hombre de unos treinta años tuviera altheimer?

Según lo que ayer se leyó, Jesús no recordaba para nada aquella mujer cananea, la sirofenicia, la mujer que le había cambiado la mentalidad, que había transformado su cerebro, de nacionalista a internacionalista. Y sólo se acordaba de las "doce tribus de Israel".

De manera que comáis y bebáis
en mi mesa en mi Reino
y os sentéis en tronos para regir
las doce tribus de Israel

*     *     *

pepa_torres (178K) A Pepa (María José Torres Pérez) todas le agradecimos el intercambio de reflexiones, el crear puntos de encuentro (como dice en su blog).

Quizás los jesuitas de Lamiarrita le deberíamos pedir perdón por no haberla invitado hace unos treinta años...

Hace treinta años Miret Magdalena todavía no había publicado El nuevo rostro de Dios.

Hace treinta años pocos barruntaban una espiritualidad sin dioses, sin creencias, sin dogmas...

Hace treinta años, ¿quién de nosotros sabía lo que era la quántica?

Otros temas surgidos en Lamiarrita...

Gracias por la visita
Miquel Sunyol

sscu@tinet.cat
1 septiembre 2015
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Otros temas

¿Qué pensar de este texto?

Una diversidad descontrolada

Los documentos ponen de manifiesto un panorama del primer cristianismo punteado con una desconcertante variedad de comunidades y sectas, rituales y creencias acerca de una entidad "Cristo/Jesús", la mayoría de las cuales muestran poco terreno común y ninguna autoridad central. También falta cualquier idea de tradición apostólica que remontara a un hombre humano y a su círculo de discípulos. Los estudiosos se contentan con diseñar esta situación como una multiplicidad de respuestas diferentes para el Jesús histórico, pero tal fenómeno no sólo es increíble, sino que en ninguna parte está atestiguado con evidencia. Por el contrario, toda esta diversidad refleja expresiones independientes de las tendencias religiosas más extendidas de la época, basado en la expectativa del Reino de Dios y en la creencia en una fuerza divina intermedia que proporciona el conocimiento de Dios y un camino para la salvación. Sólo con los Evangelios, que comenzaron a aparecer probablemente hacia el final del siglo, muchos de estos elementos fueron reunidos para producir la figura compuesta de Jesús de Nazaret, en una historia midráshica acerca de una vida, ministerio y muerte ubicado en la época de Herodes y Poncio Pilato.

The documentary record reveals an early Christian landscape dotted with a bewildering variety of communities and sects, rituals and beliefs about a Christ/Jesus entity, most of which show little common ground and no central authority. Also missing is any idea of apostolic tradition tracing back to a human man and his circle of disciples. Scholars like to style this situation as a multiplicity of different responses to the historical Jesus, but such a phenomenon is not only incredible, it is nowhere attested to in the evidence itself. Instead, all this diversity reflects independent expressions of the wider religious trends of the day, based on expectation of God's Kingdom, and on belief in an intermediary divine force which provided knowledge of God and a path to salvation. Only with the Gospels, which began to appear probably toward the end of the first century, were many of these elements brought together to produce the composite figure of Jesus of Nazareth, set in a midrashic story about a life, ministry and death located in the time of Herod and Pontius Pilate.

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