En Jovel (Ciudad Real),  1991
(Hoy, San Cristóbal de las Casas, Chiapas)
14 - 18 de octubre 

I Encuentro - Taller de Teología India
de la región mayense

Aporte de los Pueblos Indígenas a la Teología cristiana

 
El contenido y desarrollo de este encuentro tuvo seis pasos:
Pregunta que hizo Juanita, tzotzil de San Juan Chamula: ¿Por qué nos dicen indios si no lo somos?
Respuesta de Eleazar, zapoteco del istmo de Thuantepec:
Un Mazahua decía: En verdad no soy indio, pero lo soy porque esta sociedad me ha hecho indio
Respuesta de Pétul, tzeltal de Marqués de Comillas:
Somos indios y es un nombre que nos han impuesto para dominarnos. Por eso con ese mismo nombre nos queremos liberar
Cristología

Si nuestros abuelos han sentado a Jesucristo en el petate del pueblo, es porque Él habla nuestra lengua, y da vida a nuestros pueblos como la dio a los apóstoles y a los discípulos de Jesús de Nazaret. Pero no hay que olvidar que la Revelación del Hijo de Dios, el Verbo Encarnado, no se agota en la experiencia histórica, cultural y religiosa de Jesús de Nazaret y del pueblo judío, de donde Él viene. Por la dinámica de la encarnación, el Hijo eterno del Padre se ha hecho parte de la vida de todos los pueblos del mundo. El se ha inculturado en toda realidad humana.
 

En cambio, cuando ha llegado como Liberador, lo recibimos como hermano. Aunque, incluso en ese caso, algunos de nosotros se preguntan: "¿Cómo es posible que algo o alguien que no es nuestro, que no es de nuestra historia, pueda salvarnos?"

La respuesta la encontramos diciendo que el Hijo de Dios no es extraño a nuestra historia y a nuestras culturas. El también se ha encarnado en nuestra realidad a través de múltiples epifanías o irrupciones de su presencia salvadora, mediante hechos y personas que han sido para nuestros pueblos instrumentos de la acción amorosa de Dios. Es entonces cuando nos atrevemos a hacer la síntesis de lo propio y lo propuesto desde fuera. Es cuando decimos, junto con Juan Diego, que "por todo lo que hemos visto y oído es ella (la Señora de Guadalupe) la Madre de Nuestro Señor Jesucristo" (Nican Mopohua)

Nosotros nos salvamos por y en nuestra propia historia; no por una historia ajena a nosotros. Por eso necesitamos descubrir cómo entendieron y encontraron el Pueblo Judío y las primeras comunidades cristianas a Dios. Por ejemplo, San Pablo se mete en la historia de otros pueblos (los gentiles) para descubrir el rostro no judío de Dios. Porque Dios nunca ha dejado de estar entre los hombres. Él está metido en toda la realidad de las creaturas. Y si Dios, si Jesucristo, se han metido en nuestra historia Maya, ¿dónde están? Así como el Hijo de Dios tomó carne en la historia Judía así también está sembrando en nuestra historia. ¿Está en Quetzalcóalt, en los distintos personajes de nuestra historia milenaria? Ciertamente que sí.
 
 

Teología India y Teología de la Liberación

Coincidimos en que hay un cierto rechazo de algunos miembros comprometidos en la Iglesia respecto a la Teología India por considerarla enfrentada a la Teología de la Liberación; pero quizá esto se debe sobre todo  a la influencia de agentes externos que no reconocen el motor fuertísimos, transformador y revolucionario que tiene la Teología India. Viéndola como folklorismo religioso o mecanismo de evasión del compromiso de construir una nueva historia de vida para los pobres. Ellos no han analizado profundamente textos teológicos como el Nican Mopohua mexicano.

Ciertamente en la Teología India no reducimos la problemática de nuestros pueblos a la categoría de "pobres" o explotados a nivel económico. Ser pobres y explotado es sólo parte de la realidad india. Los indios somos además portadores de un proyecto de vida que heredamos de nuestros antepasados y que vamos cargando custodiado celosamente en nuestras culturas y formas religiosas propias.

Pensamos que la Teología India está encaminada básicamente a consolidar el ser más profundo de nuestros pueblos, para que vivamos no sólo mejor sino que vivamos como nosotros mismos, con nuestro propio rostro y corazón de pueblos diferenciados, dando cauce histórico a nuestros proyectos de vida.

Desde el potenciamiento del espíritu de nuestros pueblos la Teología India tiene que ser compañera inseparable de la lucha que estamos dando... para la realización de las utopías que nuestros profetas soñaron y que nuestros abuelos vivieron en experiencias históricas concretas.

La Teología India enfatiza la categoría de "Pueblo", no tanto como sinónimo de masa de pobres, sino como comunidad de personas que comparten una tierra o territorio común, una cultura, un proyecto de vida. La Teología de Liberación, en varios de sus exponentes, ha enfatizado la "Clase Social": el hecho de ser explotado, oprimido, pobre. Por eso su insistencia en ser la reflexión cristiana de los procesos de transformación de las estructuras que han dado origen a esa situación de pecado.

De alguna manera se podría decir que la Teología de Liberación se ha preocupado hasta ahora por la parte material del hombre. En tanto que la Teología India se preocupa por la parte espiritual del pueblo, sin descuidar la parte material. Por eso su espacio de lucha es sobre todo la cultura y la religión. Sin embargo, no son dos preocupaciones opuestas sino complementarias. La Teología India no se puede hacer sin Liberación, porque el espíritu del pueblo sólo puede sustentarse y crecer en la medida que cuenta con una cultura material sólida.
 


 
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Gracias por la visita
Miquel Sunyol
sscu@tinet.fut.es 
Abril 2002
Última revisión: nov 2002
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