...and they shall beat their swords into plowshares, and their spears into pruninghooks: nation shall not lift up sword against nation, neither shall they learn war any more. ...forjarán arados de las espadas y podaderas de las lanzas. Ningún pueblo no empuñará la espada contra otro ni se adiestrarán para la guerra. Isaías 2, 4
Los hermanos
Berrigan

Anar a la versió catalana

Daniel Berrigan Daniel Berrigan
Philip Berrigan
Philip Berrigan
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dePlowshares
Nacidos en Two Harbors, Minnesota (USA), fueron el quinto y sexto de los seis hijos de una familia irlandesa-alemana de fuertes raíces católicas
Nacido el 1921

Entró en la Compañía de Jesús en 1939, ordenado de sacerdote en 1952, y después de estudiar en Francia (donde recibió la influencia del movimiento de los curas- obreros) llegó  a ser profesor en LeMoyne College (Syracuse, NY) (1957- 62)

Nacido el 1923


Participó en la Segunda Guerra Mundial como oficial de infanteria. Ordenado sacerdote en 1955 como miembro de la Sociedad de San José

Activista contra la guerra del Vietnam
1968. Con el profesor Howard Zinn de la Universidad de Boston fue a Hanoi para asistir a la liberación de tres pilotos americanos
1970. Condenado a tres años de cárcel por haber destruido el año 1968 con su hermano Philip los archivos de los registros de la oficina de reclutamiento en Catonsville, Md
Ingresa en presión después de vivir unos meses fugitivo de la justicia
1972. Liberado "bajo palabra de honor" después de dieciocho meses de cárcel
1980. Participa, juntamente con su hermano, en la primera acción de los "Plowshares", una protesta contra la General Electric Plant en King de Prussia (Pa)
1980-1992. Arrestado diversas veces por sus acciones de protesta contra fábricas de armas y otros lugares.

Escritor y poeta:
1957. Time Without Number, libro de poemas que ganó el premio Lamont Poetry Award
1968. Night Flight to Hanoi, el diario de su misión a Hanoi
1970. The Trial of the Catonsville 9
1987. Una autobiografía

y más de cincuenta libros más y cuatro films...


 
 
Mairead Maguire, premio Nobel de la Paz (1976) los propone como  candidatos al Premio: "Estos dos hermanos viven sin miedos sus creencias cristianas y son para  todos nosotros un ejemplo de lo que significa realmente ser un cristiano. La guerra y la preparación de la guerra es una acción imjusta y nosotros nunca hemos de tener miedo de oponernos a ella con todas nuestras palabras y acciones"


A partir de 1962 entró en los movimientos pacifistas y en 1968, por la acción en Catonsville atraye la atención nacional. Fugitivo de la justicia es capturado (1970) por las autoridades  federales en una iglesia de Manhattan.
1969. Se casa con Elizabeth McAlister (ex-religiosa) sin abandonar el sacerdocio.
1973. Hacen público el matrimonio, y fundan ellos dos Jonah House, una comunidad comprometida con el movimiento de lucha no violenta contra la carrera de armamento
Trabaja para "ganarse la vida" como pintor
Publica Year One, una revista sobre el creciente movimientot antinuclear y dirige la acción contra la General Electric Plant en King de Prussia (Pa).
Su comunidad prepara más de 40 acciones contra fábricas de armas y complejos nucleares en Estados Unidos, Europa y Australia, pasando por más de 20 juicios y pasó más de seis años en la cárcel entre 1970 i 1992
1997. En la madrugada del 12 de febrer, Miércoles de Ceniza, seis activistas religiosos, autodenominados Príncipes de la Paz  Plowshares (entre ellos Philip Berrigan, i Steve Kelly, un jesuita de San Jose (Calif), asaltan el destructor  USS The Sullivans, en Bath [Maine] Iron Works (BIW). Philip fue condenado a 24 meses de cárcel. 
1999. En el mes de diciembre, cuatro activistas Plowshares, dirigidos por Philip Berrigan penetran en la base del Air National Guard en Essex (Maryland), en una acción contra las armas nucleares (el "depleted uranium" DU), utilizadas en la guerra de Kosovo. Detenidos y acusados de invdir,  destruir propieaad privada y robo, Philip fue condenado a 30 meses de prisión, otros dos a 18 meses y el tercer a 15.
El 14 de enero 2001 todavía sigue en la prisión de Maryland

Escriptor:
Autor de más de cinco libros, entre ellos The Time Discipline: The Beatitudes and Nuclear Resistance (en colaboració con McAlister) 1989

Si los quieres ver en Amazon.

Muere el 6 de diciembre de 2002, a los 79 años, de cáncer, en Baltimore (Maryland)


 
 
 
Fragmentos de la entrevista con Jim Wallis
"Steadfast with a Smile "
Firme con una sonrisa
Después de mil luchas contra su propia orden, sigue siendo jesuita. ¿Cómo llegó a ser jesuita? ¿Qué es lo que le sostiene como jesuita? ¿Qué le hace feliz como jesuita? Wallis
    Entré en la Compañía de Jesús con mi mejor amigo, después de haber ido juntos a la escuela durante unos cuantos años. Nunca, en mis diecisiete o dieciocho años, había pensado en el sacerdocio; pero él sí y siempre fue muy sincero. Entonces, yo "piqué", pues me intrigaba la idea de que él quisiera ser sacerdote.

    Los dos, pues, estábamos muy intrigados por los jesuitas, mientras que ellos no parecían en nada preocupados por nuestras posibles decisiones. Cuando conocí al primer jesuita, ya me sentí "pescado": nunca me había encontrado con un sacerdote como aquél. Así nos hicimos jesuitas, mi amigo y yo. El murió hace dos años, y siempre he dado gracias a Dios de haber estado con él en el momento de su muerte. Pienso que fue una gracia.

Muchos, habiendo recorrido caminos parecidos al suyo, han dejado la iglesia o al menos sus congregaciones religiosas. Pero usted se ha mantenido. ¿Cómo se lo explica? Wallis
    Creo que ha sido pura tozudez; nada de virtud. Sentía que era una cosa mía; fuera lo que fuera, era mío. Si ellos deseaban librarse de mi, eran ellos los que deberían expulsarme.

    Esto ataba con el sentimiento de que los jesuitas en todas partes estaban metidos en el "desorden", y con toda la razón. Y yo estaba también en el "desorden", y con toda la razón. Si los jesuitas americanos eran demasiado fanáticos o estaban demasiado casados con su bandera para darse cuenta que el mundo es más grande, éste era su problema; de ningún modo, el mío. Yo sólo sabía que estaba en mi lugar. Si ellos no lo sabían lo siento por ellos.

 
Un diálogo con el juez
Juez Padre Berrigan: prescindamos ahora de las consecuencias de todos estos  testimonios. ¿Promete usted a este tribunal que se abstendrá en el futuro de realizar acciones semejantes? 
Dan Señoría, me parece que está poniendo una pregunta equivocada 
Jutge OK, padre Berrigan. ¿Cómo piensa usted que sería la pregunta apropiada?
De un juicio del año 1990 Dan Bien, señoría. Me parece a mi que usted debería preguntar al presidente Bush si el detendrá la fabricación de misiles; y si el parara de fabricarlos, entonces yo me abstendría de destruirlos, y usted y yo podríamos irnos de pesca.

 
Fragmentos de los comentarios 
de Virginia Baron
al libro de Murray Polner i Jim O'Grady
 

Disarmed and Dangerous:
The Radical Lives and Times 
of Daniel and Philip Berrigan
 
 
 

 
Su participación en muchas de estas acciones (por ejemplo, la Carrera por la Libertad de 1961) ha sido prohibida por sus respectivas congregaciones religiosas: a Philip por los Josefinos (él después dejó la orden y se casó) y a Daniel, por los jesuitas. Según nos explican Polner y o'Grady, "Daniel y Philip se apuntaron al  movimiento de protesta de los años 60, después del conformismo de la década de los 50, y empezaron a poner en duda los principios y los objetivos de las instituciones fundamentales del país". 

Durante el juicio de Catonsville, a la pregunta de su abogado defensor, el quáquero Harrop Freeman, profesor de la Universidad de Cornell, de si lo que había hecho "estaba de acuerdo con la filosofía de los jesuitas", Daniel respondió: "Si esto no fuera aceptado como una parte substancial de mi acción, ésta no tendría ningún sentido y yo debería ser expulsado por loco".

Aunque es verdad que las motivaciones de los hermanos Berrigan nunca han sido cuestionadas, sus métodos sí que lo han sido por amigos y enemigos, incluso por sus más acérrimos defensores y por sus más íntimos amigos. Así el trapense y escritor Thomas Merton, con motivo de los hechos de Catonsville, escribió: "Aunque yo no esté de acuerdo con sus métodos de acción, puedo comprender la desesperación que los mueve. Ellos creen que han de dar testimonio, desde la cárcel, de la injusticia de la guerra. Esta es su preocupación, que no se corresponde necesariamente con la enseñanza de la iglesia".

Cuando el jesuita, y durante mucho tiempo pacifista, Richard McSorley le preguntó si "hacían más por la paz desde la cárcel que estando fuera", Philip Berrigan respondió que el grupo de Plowshares habían hecho por la paz más que Gandhi. Según comentan Polner y O'Grady: "Otros habrían respondido que, para Gandhi, la desobediencia civil fue el último recurso a utilizar después que hubieran fracasado todos los otros".


 
 
 
Recupero ahora una carta que escribí (via e-mail) a principios de mayo de este año, aprovechando que Ramón (un jesuita que ya lleva muchos años en Bolivia acababa de hacer un viaje a los Estados Unidos de América.
Son "Cosas de jesuitas"...
Reflexiones a un discurso del General Peter Hans Kolvenbach
Publicado en Promotio Iustitiae
nº 74, 2001/1
Quisiera preguntarte una cosa sobre los Estados Unidos de américa, de donde acabas de llegar. ¿Qué has ido a hacer allí? ¿También has ido a pedir perdón?

Lo que yo no pienso hacer es pedir perdón por leerme los iscursos del general, nuestro hermano Peter. Siempre son una incitación al diálogo.

He leído un discurso que hizo en los Estados Unidos, en la Universidad de Valley Syllicon, la del micro-ship, la de Santa Clara

He llegit un discurs que va fer a Estats Units, a la Universitat del Valley Syllicon, la del micro-ship, la de Santa Clara. Se ve (lo dice él mismo) que no quería ser menos que el papa, y también hizo un viaje para pedir perdón. Y puestos a pedir perdón, pues ¡vayamos a Estados Unidos a pedir perdón!

...para compartir con Uds. el arrepentimiento de toda la Compañía por todas las deformaciones o excesos ocurridos.
IY en el párrafo siguiente deja claro, sin tapujos, a qué se quiere referir:
Inmersos en afirmaciones radicales e interpretaciones unilaterales a propósito del Decreto 4, muchos cuestionaron si debíamos continuar manteniendo grandes instituciones educativas...
insinuaban, si es que no afirmaban, que el trabajo social directo entre los pobres y el tomar parte en sus movimientos debía ser prioritario
¿Pedía perdón la Compañía de Jesús a todos los Estados Unidos de América por la actitud de aquellos dos hermanos jesuitas contra la guerra del Vietnam? (¿Cómo se llamaban estos dos hermanos?)
Ahora ya sabemos que sólo había un hermano que fuera jesuita, Daniel. Pero también he descubierto -cosa que antes no sabía- que había otro jesuita, el Rev. Steven Kelly, que formaba parte del grupo. 
El Papa y el General, si sienten necesidad de confesarse, no es necesario que vayan tan lejos. En Roma, seguro que todavía hay parroquias en donde la gente se puede confesar; que se confiesen, pues, y que no lo vuelvan a hacer. Por ejemplo, el Papa, que deje en paz a los otros y que vaya a confesarse, siquiere.  El año pasado, en mi web, ya le indicaba cuatro o cinco pecados bien suyos de los cuales se podía confesar. Si ninguno de aquellos le gustaba, ahora le doy  otro: que se confiese de salir por las calles y plazas drogado, que ni se aguanta de pie, con verdadero  escándalo de la ciudadanía. Y que no lo vuelva a hacer.
Volvamos al discurso del general Peter. Reconoce  que  la Universidad de Beirut
estaba produciendo, al menos en aquel tiempo, algunos de los ciudadanos más corruptos de la ciudad
Admite que fue a la Congregación General XXXII, la del Decreto 4º,  sin tener ni idea de
las cuestiones sobre justicia o injusticia
Y para consolarse añade que
no era yo el único delegado que las ignoraba
Esta "ignorancia" podría tener "un pase", si procediera de un país en paz social bien establecida, sin luchas internas, sin movimientos ciudadanos a favor de la justicia. Pero es una ignorancia bien culpable si él mismo nos dice que vivía
en la atmósfera social explosiva del Próximo Oriente
que había gente con un "compromiso por la promoción de la justicia", que  existían los "movimientos de izquierda", a quienes parece compararlos "con el desorden público".
Si `por él fuera, me hubiera ahorrado todas las odiosas comparaciones (las comparaciones siempre son odioses) que me vi obligado a hacer entre Fernando Hoyos y Ignacio Ellacuria. Ni uno ni otro hubieran sido asesinados
La situación social explosiva de Próximo Oriente (nosotros diríamos de Latinoamérica) no permitía una lucha contra las estructuras injustas y pecadoras
Y todos tranquilos viendo la tele en casa.

Bien, ya es un poco tarde, y los enfermos hemos de ir pronto a la cama. Esto es el borrador de lo que próximamente añadiré a la web, en el apartado de  "Cosas de jesuites", con la excusa de que nadie puede extrañarse de que en mi mesa hablemos de jesuitas.

Adios


 
 
 
Los hermanos Berrigan en Internet

 
 
 
Reflexiones 
ya aparecidas 
sobre el mismo tema:
Gracias por la visita
Miquel Sunyol

sscu@tinet.cat
Noviembre 2001
Última actualización: mayo 2016
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[Elizabeth, Steven, Phil, Susan]
Elizabeth Walz, Steven Kelly, Phil Berrigan, Susan Crane.
Cuarto Domingo de Adviento, 19 de diciembre 1999


La noticia publicada en LA VANGUARDIA