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MAYO 1970

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LOS JESUITAS DE
LA MISIÓN OBRERA
ENTRE DOS GENERALES

General Franco
"Caudillo de España
por la gracia de Dios"
Pedro Arrupe
Prepósito General
de los jesuitas
Capítulo VI
La etapa de Valencia
Sección Sexta
Los que eran superiores
también recuerdan:
Ignacio Jesús Moragues
Un estudio de las reacciones que se produjeron en el colectivo jesuítico de Misión Obrera al saber que el P. Arrupe -en su viaje a España de mayo del 70- haría una visita a Franco
A manera de prólogo

Índice general

A manera de "Nihil Obstat"
Mi correspondencia con...
Contenido de este capítulo
* Las cartas de protesta
* La visita a "Las Escuelas"
* La visita a La Malvarrosa
* Los recuerdos
d'en Joan Lluís Clausell

* Carta de los jesuitas de La Malvarrosa a los jesuitas de El Picarral
* Los que eran superiores también recuerdan: Ignacio Jesús Moragues
* Los recuerdos de uno que firmó: Francisco Calatayud


moragues (210K)

Los que eran superiores también recuerdan

Ignacio Jesús Moragues

Provincial de la Provincia de Aragón
durante el viaje del P. Arrupe

Conversación mantenida en Gandía en mayo de 2005

Empiezas a hacer de Provincial (18 de abril de 1970) pocas semanas antes de la llegada del P. Arrupe a España y procedías del sector de la enseñanza de ciencias económicas...

Llevaba ya cinco años llevando la dirección de ESCE (Escuela Superior de Ciencias Empresariales) en Alicante, desde sus orígenes (octubre del 65)

Para desarrollar esta tarea, además de la clásica formación jesuítica, habías estudiado...

Durante dos años en la London School of Economics (Inglaterra) y después dos años interrumpidos en Roma para hacer el doctorado en teología moral. Me ayudaron Díez Alegría (teórico director de mi tesis) y un jesuita norteamericano, Philip Land, (profesores de la Escuela de Ciencias Sociales agregada a la Gregoriana). El tema de la tesis: los moralistas de los siglos XV-XVI sobre el monopolio.

Supuesto este "curriculum", ¿qué conocimiento personal tenías de los jesuitas de Misión Obrera y de los jóvenes estudiantes que habían firmado las cartas?

Ninguno. Yo conocía, porque había estado de "maestrillo" en el colegio de Alicante, a Paco CalataFrancisco Calatayud y a José Luis Roldán, que habían sido alumnos míos. De Misión Obrera no conozco a nadie más cuando empiezo a hacer de Provincial. Como yo era consultor de Provincia desde hacía dos años, conocía un poco a los que estaban en el colegio de San José de Valencia, a donde iba cada mes para las reuniones de la consulta. A Capella, que daba clases de química, y a Llull que era maestrillo. Este fue la sorpresa del otro día, que nunca lo hubiera imaginado, ya que es más bien un intelectual y nunca ha estado en las cosas de Misión Obrera. Así, de los que me has dicho, me extraña también Paco Estany, que es todo lo contrario de Misión Obrera...

Es que yo una de las cosas que he querido hacer ver es que no es sólo Misión Obrera quien protestó... ¿Y de los otros jesuitas, ya más veteranos (Tomás Moreno Melgar, Ramiro Reig, Vicente Berenguer Navarro, Vicente Capella, Faustino Guerau) que también las habían firmado?

A Capella lo conocía de antes, había entrado uno o dos años antes que yo al noviciado

Durante estos dos años de consultor (antes de ser Provincial), ¿el tema de Misión Obrera sale en la consulta? ¿De una manera periódica?

Sí que salía, pero piensa que todavía no se había hecho la Congregación General XXXII, estábamos en tiempos de la XXXI... Salía, sí; pero era una cosa que empezaba y como Misión Obrera se entendía sólo La Malvarrosa

La CG XXXI, convocada para elegir el sucesor del P. Janssens, se celebró, en dos sesiones (8 mayo-15 julio 1965 y 8 septiembre-17 noviembre 1966). El 22 de mayo, al tercer escrutinio, se eligió al P. Arrupe como Prepósito General de la Compañía de Jesús

De hecho, en estas primeras semanas de Provincial, visitas la comunidad de La Malvarrosa y cenas con ellos...

Sí, sería una cena, pues si trabajaban en fábrica, no iría a comer. Sería una cena. Yo siempre iba con Santolaya (que era el P.Socio)

¿Es verdad que los viste "como una capillita"? ¿En qué sentido? ¿Como un grupo de presión? ¿Pensabas que la protesta era una "consigna" del grupo de La Malvarrosa? ¿Qué impresión tienes de esta visita?

Yo me encuentro que cinco o seis días antes de llegar el General...

Era un mundo totalmente diferente, del que yo no sabía nada ni me importaba nada; bueno, que no me preocupaba demasiado. Demasiada preocupación teníamos de trabajar doce horas diarias, para ir levantando la escuela, el ESCE. Doce horas seguidas...

Entonces, yo todo esto de los pisos no sabía a qué venía. Para mi tan extraño era el piso de La Malvarrosa como los pisos de estudiantes, como el de La Aguja... Pero, bueno, estos hombres... si tenemos sitio en el colegio, si hay tantas habitaciones en el colegio... No tenía yo la mentalidad, la cogí en la Congregación XXXII, ya después de ser Provincial y la fomenté todo lo que pude...

La CG XXXII (1 diciembre 1974-7 marzo 1975). En su Decreto IV se acuño la formulación sobre la integración de la promoción de la justicia y del servicio de la fe

Y los que no eran de Misión Obrera, los del Colegio, los de la Residencia, de la Profesa, gente más tradicional,, de más edad, acusaban a los jóvenes (no sólo a los de Misión obrera) que vivían en pisos de que hacían lo que les daba la gana... Era una manera muy general de pensar que esto de vivir en pisos era un desastre, que hacían lo que querían: allí entraba quien quería, las chicas... Ya veremos cómo acabaran. Y, como por desgracia, sobre todo en Madrid, salían, no lo sé, de dos en dos... Pues, claro, era darles la razón

¿Qué conocimiento tuviste de las cartas?

Sabía que existía una carta, pero el texto no lo llegué a conocer. Cuando se haría la carta, Madurga sería el Provincial... Y muy probablemente, este texto lo enviarían a Roma antes de que yo fuera Provincial: no lo enviarían tres días antes

La carta lleva la fecha del 27 de abril...

Cuatro días antes... Esta carta no le podía llegar por correo normal, entonces no había fax

Se entregaría aquí, a mano...

No lo sé... el texto de la carta no lo conocía y muy posiblemente nunca lo haya leído y ahora todavía no lo conozco...

Y el texto, ¿no te lo habían enseñado?

No, no me habían dicho nada...

Un factor que, para ti, suponía un "agravante" era el que la carta tuviera un aspecto de "grupo", que no fuera una cosa individual, sino colectiva...

Yo lo encontré un poco fuera de tono, pero como no sabía quiénes eran... A mi me extrañó, había una carta...

A mi la carta no me pareció mal: es el derecho de la representación... Escribir una carta no es un insulto; ahora bien, si en esta carta le dicen ya taxativamente: "Diga Ud. lo que diga, nosotros no iremos a la reunión..."

Y el gran cabreo de Clausell (según me ha dicho hoy Toni Català) es que, sin ellos saberlo, los jóvenes estudiantes, incluso juniores de primer año, firmaron la carta... Esto los colocaba en una mala posición. Claro, porque aunque en La Malvarrosa había dos sacerdotes y tres escolares, tenían ya una cierta entidad. Luis Clausell y Rafa Casanova eran sacerdotes. Era voz común en la Provincia que la Misión Obrera eran muchos, pero muy jóvenes...

Y de la charla del P. General en Las Escuelas, ¿qué recuerdas?

Esta mañana, yendo a Valencia, he tenido -como ya te he dicho- una conversación muy interesante con Toni Català, que se acuerda de todo "de pe a pa"

El General en la reunión, primero habló de la situación de la Compañía, sobre todo de España, de aquellos que querían la división, los de la "vera" Compañía, una Compañía personal (aquí, los pocos de esta Provincia, estaban sobre todo en Zaragoza)

Bueno, parece que primero habló del apostolado social y después dice: "No quiero continuar en la parte más abstracta, pero podemos bajar un poco a lo concreto, puesto que aquí tengo unas cuantas cuestiones que se han suscitado a raíz de la visita del P. General. La primera pregunta es sobre la audiencia que he solicitado a una autoridad civil española".

Se ve que él ya tenía unas preguntas que le habían presentado previamente por escrito... O sea que el tema no lo saca Juan Luis Clausell... Y después, cuando el General habla y da su explicación es cuando hay la interpelación de Juan Luis...

Quizás... Si había preguntas por escrito no lo recuerdo (a mi nadie me las había dado)

Clausell, que estaba en representación de los cinco de La Malvarrosa, fue de los últimos. Pero Toni Català me ha dicho hoy: "No, después de Clausell el que lo enredó todo fue el director del Patronato de Juventud Obrera, López Guijarro", uno que era sacerdote y mayor (después, dos o tres años más tarde, siendo yo Provincial salió de la Compañía). Comenzó a hablar de que "yo soy de familia pobre..., y vengo aquí y aquí vivimos como ricos", y no sé qué y no sé cuántos...

Yo recordaba que había hablado, pero Toni Català me ha repetido más o menos lo que dijo: "Esto lo estropeó todo y fue la última intervención de la reunión"

Y después todos nos fuimos a comer al Colegio

Y, una vez acabada esta comida, hay la famosa visita del P. Arrupe al grupo de La Malvarrosa, que ya habían sido avisados por Joan Costa, que, como Rector de Las Escuelas, era el superior de ellos...

Se lo he dicho a Toni Català, que se acuerda perfectamente, que había hablado contigo y que me habías dicho que antes de ir el General, Santolaya y yo a La Malvarrosa, había ido Joan Costa. El me ha respondido: "No, no. Joan Costa no fue a La Malvarrosa antes de ir el General, tú y Santolaya (como socio). Joan Costa no se enteró hasta después, ya que fue una cosa improvisada. El fue por la tarde, hacia las siete o siete y media, con no sé quién, quizás con Boix, para ver cómo les había ido con el General".

De hecho los recuerdos, después de más de treinta años, son un poco así; porque unos dicen unas cosas y otros dicen otras

No tengo ni idea de esto, pero ¿cómo Joan Costa se enteraría?

Es fácil que Joan Costa comiera en el Colegio...

Sí, allí comimos todos. Pero es que el General no lo dijo en público: : "Yo voy a ver...". Me llamó a mi: "¿Ud. me puede llevar...?", a mi. Esto sí que lo recuerdo. Le dije: "Sí, pero yo me fío más de Santolaya..." (yo llevaba quince días). "No pasa nada; vamos los tres".

Y de esta visita, ¿qué recuerdas? ¿Fue tensa?

Cuando llegamos había uno que bajaba (no sé si era Rafa Casanova) y como era un día de fiesta..

Sí, era un domingo

Aquel se iba al cine y se encontró con el General en la escalera... Ellos, los de Misión Obrera, se quedaron un poco parados, porque no se lo esperaban, yo creo que no; se llevaron una sorpresa, y allí no hubo un diálogo, pues Joan Clausell había dicho lo que había de decir y el General ya sabía lo que le podían decir...

"Ya que vosotros no habéis querido venir a verme, yo quiero venir a vosotros... Comprendo que puede haber objeciones, pero ésta no es la manera de proceder, yo sé porqué voy... Yo he hablado muchas veces con Franco, yo sé que Franco me ha hecho muchas veces caso".

Una cosa así dijo, no lo recuerdo bien.. Más o menos dijo lo mismo que él ya había respondido a Juan Luis Clausell en la reunión. Pero yo creo que ellos no replicaron...

¿Qué impresión se llevaron ellos? Pues no lo sé...

La visita a La Malvarrosa no gustó a muchos... Para algunos era dar más fuerza al grupo de Misión Obrera...

Es como cuando Zapatero dice que dialogará con ETA... Bueno, pues en la Compañía pasó lo mismo. Los de extrema derecha: "Hombre, esto es dar más importancia a la Misión Obrera" porque para éstos eran "cuatro chalados" (ya había dos o tres sacerdotes). "Para eso tanto estudiar filosofía y teología para irse a una fábrica... para ganar cuatro duros"

Sí, hubo gente que lo criticó, como hay gente que criticó la Congregación General XXXII y el decreto cuarto...

He preguntado a Toni Català quién creía él que había podido influir en el P. Arrupe como intermediario en favor de la Misión Obrera: "Fue Joan Costa. La intervención de interceder por ellos, a mi se me quedó clavada. Cuando acabó el General y habló Clausell explicándole las razones de por qué no habían venido, el General le contestó en un tono duro, que ellos no sabían las razones... y Joan Costa tuvo una intervención breve, pero muy bien, muy..., diciendo: "Padre, yo lo único que le pido es que Ud., con las determinaciones que tenga que tomar, oiga a estos jóvenes que empiezan un camino nuevo en la Provincia..., que van con buena intención".

Una cosa así... Así me lo ha contado hoy, esta mañana, yendo a Valencia

Pero esto Joan Costa no lo recuerda...

¿Has hablado con él?

Sí, le escribí y me contestó: "La comida con todos los jesuitas de Valencia fue en el antiguo Colegio de San José. Ignoraba en aquel momento si la visita a la comunidad contestataria de La Malvarrosa fue iniciativa del P. Arrupe o sugerencia de algún otro. Pero luego supe que fue el mismo P. Arrupe quien lo decidió, contra el parecer de más de uno, y apenas acabada la comida, con el P. Boix como conductor de un seiscientos y yo como Rector de quien dependía La Malvarrosa, nos presentamos de improviso con el P. General en el piso donde vivía la pequeña comunidad."

Al pasar a limpio esta conversación y repasar de nuevo la carta de Joan Costa, me doy cuenta de que también tiene un párrafo que confirmaría en parte los recuerdos de Toni Català: "Recuerdo que también dije yo unas palabras tratando, no de justificar, pero sí de hacer explicable este desplante al P. General, que tanto dio que hablar."

El decir "Nosotros no iremos a los actos del P. General", tanto el P. Arrupe como tú lo juzgasteis como un caso de obediencia... Ahora, cuando ya han pasado más de treinta años, ¿lo seguirías viendo igual?

Obediencia, obediencia, no. No había ninguna orden. De hecho, gente mayor no fue y no pasó nada. Pero eso de decir: "Nosotros no iremos" por principio... Yo lo juzgué como un desaire serio y grave para el P. General: "Ud. no puede ir a ver a Franco... que la Iglesia se está juntando mucho al gobierno...". Eso lo pensábamos muchos, pero no nos atrevíamos decirlo, y menos al General.

¿Hubo algunas consecuencias?

Regresando de La Malvarrosa le dije al General: "Padre, yo soy nuevo en esto, yo me encuentro con una cosa que no he visto nunca en la Compañía, unos señores que se plantan... para mí es algo inconcebible. Yo ¿qué tengo que hacer? Aconséjeme..."

Arrupe me dijo: "Ud. no haga nada, absolutamente nada".

"Pero yo a uno o dos los he amenazado (porque sabía que lo podía hacer como Provincial) que midieran sus hechos, que esto podía suponer la salida de alguien de la Compañía..." (Tú recordarás que en aquel tiempo, un poco antes, el P. Arroyo fue a Loyola y sacó de la Compañía unos cuantos)

Sí, sí...

Pues esto era un poco antes de la venida del General. "¿Yo tengo que echar a alguien...?"

Bien, y Arrupe te dijo que no hicieras nada...

"No se preocupe. No haga nada, no eche a nadie de la Compañía que poco a poco ya saldrán". Esto sí que es textual, o casi textual.

"No haga nada. Ud. deje pasar el tiempo, porque ahora Ud. va a empezar de Provincial y no va a echar a tres o cuatro de la Compañía" (había pasado lo que te he dicho antes del Arroyo). "Porque no va a empezar echando gente de la Compañía. Ud. no haga absolutamente nada, ni les reprenda ni nada. Si alguno le pide su parecer, Ud. diga lo que piensa... que es un desaire al General, pero Ud. no haga nada... Pero Ud. no eche a nadie."

Al cabo de dos o tres días, después de pasar por Catalunya, el P. Arrupe hizo la visita a Zaragoza. La empezó yendo a cenar a la comunidad de El Picarral, la de la Misión Obrera. ¿Cómo explicas la actitud diferente de los jesuitas de la Misión Obrera de Zaragoza?

En Zaragoza la diferencia es que allí había cuatro sacerdotes y un escolar. Y de los cuatro sacerdotes, tres eran mayores que yo. Carmelo Martínez, mayor que yo en edad y en Compañía; Juan Acha, por supuesto; Eugenio Arraiza, también. El único que debe ser de mi edad, o un poco menor, es Luis Anoro. Y un escolar, Manuel Fortuny.

Claro, ellos tenían más cohesión; estaba más aceptada en la Provincia la Misión Obrera de Zaragoza. Porque, además, tenían una base espiritual, que era la parroquia. Carmelo Martínez era el párroco; Juan Acha nunca trabajó...

El único que trabajaba era Anoro; y no sé si Eugenio Arraiza...

No lo tengo claro; Fortuny sí que trabajó una temporada...

Tenían un peso en la Provincia. Carmelo normalmente era elegido para ir a las Congregaciones Provinciales, no faltaba nunca a ellas, hasta que se salió. Ochoa también.

El otro día ya hablamos de la cosa anecdótica de si la cena fue buena o si fue mala, de si iban bien vestidos o mal vestidos, de si la gente entraba y salía durante la cena... Pero la conversación fue bien, ¿no?

Y en conjunto, ¿qué impresión tenías de la Misión Obrera como Provincial?

¿Cuál era mi impresión como Provincial de la Misión Obrera? Yo los calificaba de "cátaros". Los cátaros eran los que se creían los cristianos auténticos, los limpios, los elegidos de Dios...

Ayer estuve leyendo este artículo de Patxi Alvarez de la Provincia de Loyola... Hace un análisis, yo he subrayado esto, esto es lo que yo pensaba... Bien, él va diciendo los defectos de la Misión Obrera..., él ya dice tres veces que no tiene una concepción mala de Misión Obrera, pero que el tema que le han propuesto es: "Tendencias religiosas e ideológicas actuales que son obstáculos para la misión fe-justicia". Entonces hace una historia de la Misión Obrera y dice:

El artículo de Patxi Alvárex es su intervención en la reunión anual de fomento social 2004 y su objeto era "aportar algunas reflexiones sobre la misión fe-justicia, particularmente sobre sus obstáculos, desde la perspectiva de la Compañía de Jesús".
No habla, pues, específicamente del grupo de Misión Obrera. Se refiere a este grupo al hablar de los precedentes históricos del Decreto IV de la Congregación General XXXII. "El decreto IV de la CG 32 (año 1975) no se explica sin la actividad y los cambios producidos en la Compañía en los años que lo precedieron. [...] Es en estos años cuando la Misión Obrera, como cristalización de la sensibilidad social en la Compañía, va ganando su propia legitimidad. En 1969 los equipos de Misión Obrera aparecen por primera ve en los catálogos y con ello se expresa un reconocimiento oficial de su existencia. La presencia de una sensibilidad social preocupada particularmente por los derechos de la clase obrera era ya un hecho. Y también una incipiente preocupación por las minorías nacionales, igualmente relegadas durante la dictadura. En este tiempo hubo una identificación de los pobres con los obreros y las nacionalidades minoritarias".

El texto citado por el P. Moragues es una cita que Patxi Alvarez toma prestada de un libro (Cuaderno de bitácora para acompañar caminantes, Desclée de Brouwer, Bilbao, 2000) de Carlos Cabarrús, que tampoco se refiere específicamente a Misión Obrera.

A los que vivimos en estas latitudes, en épocas no muy remotas, se nos han caído ya muchos sueños; se nos han muerto muchos proyectos, se nos han venido abajo idealizaciones, se ha perdido mucha gente -y de las más valiosas-

Cuervo-Arango, Barcala, no sólo de Misión Obrera, sino de esta generación...

en aras de todas esas utopías que quisimos realizar. Nos equivocamos en muchos análisis que creíamos correctos. Hay que reconocer que eran cerrados, muchas veces apoyados no en datos científicos, sino en simples anhelos. Satanizamos en muchas ocasiones a los que "no estaban con nosotros"; de alguna manera también idealizamos al pueblo, lo ideologizamos, sacamos a los(as) pecadores(as) de ser también los principales destinatario(as) del mensaje de Jesús y del Reino. Todo eso nos hizo generar una espiritualidad concentrada únicamente en eso: cambiar estructuras, pero descuidando el trabajo personal complicado de la transformación del corazón humano. De alguna manera revivimos un cierto pelagianismo: conquistábamos todo con la voluntad, con la organización, con la fuerza. No reconocimos espacios autónomos entre la fe y la justicia; vivimos la aparente síntesis entre esos dos elementos como algo que se conquistaba, no como algo que se recibe y se celebra. Olvidamos en todo eso la fiesta, la alegría, el saber descansar. Generamos un talante de espartanos que tendía a quemarnos; no le dimos los espacios vitales a la oración personal y seria. Olvidamos, en la práctica, el discernimiento; no aprendimos a trabajarnos a nivel personal, no nos dimos a la tarea de aprender a vivir más en caravana. No hicimos siempre un ejercicio de descubrir nuestras falacias y mentiras

Bueno, no lo he acabado de leer, porque son ocho páginas y como ya sabes esta mañana he tenido que ir a Valencia. Lo recibí ayer por la tarde y la introducción de Fernando Franco está muy bien...

Yo, ya antes de leer esto, ya te lo he dicho, los consideraba los "cátaros"; ellos se creían los "verdaderos jesuitas", y una cosa que a mi me molestó muchísimo es que uno, dos o tres años después de la visita del General, la Misión Obrera de Zaragoza, que todos creíamos más seria que la de aquí, gente más formada, con más "cabeza" diría yo, -una cosa que no se ha roto hasta hace unos cuatro años o cinco o seis (no quiero exagerar), es que la Misión Obrera nunca, nunca fue al colegio de El Salvador: decían que era clasista, que era de los que oprimían el pueblo... Sería esto que dice de que "satanizamos" a los que estaban en colegios, como si fueran hipócritas... Y la frase que dice aquí: "Eramos muy pelagianos": fuerza de voluntad, fuerza de voluntad...

Una frase que me ha repetido muchas veces (y sé que también a otros Provinciales) el P. Arrupe: "La desgracia que tenemos en España (hablando de la división) es que los que oran y rezan (el breviario, hacen la oración del día) no tienen espíritu social, y los que tienen espíritu social no oran". Esta frase me la dijo dos o tres veces... cambiaría alguna palabrita, pero el sentido es claro: los que oran, rezan el breviario no tienen el espíritu social (punto y coma), y los que tienen espíritu social, los de Misión Obrera, y tal y cual, no oran, no rezan. "Y así nunca podremos ir a ninguna parte"

Y mi experiencia, de Provincial, a las "cuentas de conciencia", me lo confirmó.

Y en conversaciones posteriores con el P. Arrupe, ¿alguna vez volvió a salir este tema de su visita?

No. Y si salió me diría lo mismo. No sé si una vez, cuando pedíamos las dimisorias para dos o tres escolares, que eran de los de la carta, de Misión Obrera o no, pero que habían firmado la carta: "Bueno, ya le dije yo que Ud. no hiciera nada; que si lo han hecho con buen espíritu, quedarán en la Compañía; si lo han hecho con autosuficiencia o por un creerse mejor jesuitas que los demás, porque viven más pobre, o porque trabajan, éstos saldrían de la Compañía"

Un poco la historia ha sido ésta...

¿Puedo hacerte una foto?

Siguiendo mi costumbre y para tranquilidad de todos los lectores, esta conversación (que siempre es un resumen de lo que ha quedado grabado) ha sido revisada y aceptada por el propio entrevistado

Ver carta del P. Moragues
con su visto bueno

y de regalo: una información

Es va acabar la dictadura, però no l'especulació... Próximo Capítulo

Los recuerdos de uno que firmó

Paco Calatayud

la vanguardia, 19 de mayo de 1970
Gracias por la visita
Miquel Sunyol
sscu@tinet.org 
11 diciembre 2006
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