La visita de Pedro Arrupe
a Daniel Berrigan

Leyendo el capítulo que Michel de Certeau dedica a los hermanos Berrigan en su libro La faiblesse de croire (1987), Conscience chrétienne et conscience politique aux USA: les Berrigan, (pp. 157-179), encontré la siguiente nota a pie de página:

Au cours de son voyage aux USA en mai [1971], le P. Pedro Arrupe, supérieur général des jésuites, a voulu rendre visite à Daniel Berrigan dans sa prison

Durante su viaje a Estados Unidos en mayo de 1971, el P. Pedro Arrupe, superior general de los jesuitas, quiso visitar a Daniel Berrigan en la cárcel

Estos últimos días, gracias a mi amigo Jaume Cisteró, que me ha prestado el libro de Miguel Lamet, Arrupe, un profeta para el siglo XXI, me he dado cuenta que esta visita del P. Arrupe a Daniel Berrigan puede ya ser suficientemente conocida de los lectores de lengua castellana. Después de relatar la visita que el P. General hizo a U Thant, el entonces secretario general de la ONU, dice:

Otras muchas visitas y encuentros tuvo Arrupe en Estados Unidos, pero lo más insólito fue su visita al Padre Daniel Berrigan en la cárcel de Danbury, Conneticut, donde este jesuita estaba cumpliendo condena por la quema de ficheros de reclutamiento para Vietnam en Maryland, en 1968. Berrigan, poeta y escritor dramático además, había sido detenido en agosto de 1970, después de varios meses de vida clandestina, por miembros del F.B.I.

Arrupe dijo que "al atravesar ahora la parte nororiental de los Estados Unidos, quise ir a visitarle, ya que él no podía venir a mí". Sin inmiscuirse en los asuntos políticos estadounidenses, el padre Arrupe añadió que su visita al encarcelado respondía a motivos "de consuelo, de hermano a hermano", recordando que él mismo había estado una vez preso y comentando que los sacerdotes, de hecho, están contra la violencia, que tienen un papel profético que cumplir con tanta decisión como prudencia. Defendió demás la buena reputción de este jesuita y añadió: "Encontré al Padre Berrigan con buena salud y de buen humor. Doy las gracias a cuantos han hecho posible esta visita"

Curiosamente, la visita de Arrupe coincidía con el nombramiento de un sacerdote católico, el jesuita John McLaughin, como consejero personal del presidente Nixon. Todo un símbolo del pluralismo interno de la Orden en aquel momento. Más tarde, en diversas cartas, Arrupe aclararía las condiciones de la intervención política de un jesuita, ajenas a todo partidismo y a elección democrática alguna

Arrupe. Un profeta para el siglo XXI

Pedro Miguel Lamet
Ediciones Temas de hoy, S.A.
(Pág. 322-323)

Los lectores de Pedro Miguel Lamet, después de la lectura de su libro, siguen desconociendo que durante el viaje de Arrupe a España en 1970 había jesuitas en la cárcel de Zamora

Pero
¿había jesuitas
en la cárcel de Zamora?
Pedro Miguel Lamet lo niega


 

¿Ya sabes quiénes son los hermanos
Philip y Daniel Berrigan?


Gracias por la visita
Miquel Sunyol
sscu@tinet.fut.es 
21 novembre 2003
Última revisión:
enero 2004