Mi correspondencia con...
...Vicente M. Villamandos
Tarragona, 30 octubre 2002
Apreciado Padre Villamandos:
En primer lugar me presento: soy Miquel Sunyol, un jesuita de Catalunya, uno de esos que formamos parte de lo que se ha llamado "Misión Obrera". Actualmente estoy en Tarragona, en donde trabajo como celador en el Hospital Joan XXIII, el de la Seguridad Social.
Me he puesto a hacer un estudio (o, más simplemente, una recogida de documentos y de retazos de memoria) sobre "Las reacciones que se dieron en el grupo de Misión Obrera ante el anuncio de la visita de Arrupe a Franco".
Le escribo para "contrastar fuentes". Francisco García Salve en su libro "yo creo en la clase obrera", cuyo prólogo es del P. José Mª Llanos, hace mención de una visita del P. Arrupe a la familia Oriol durante su estancia en Madrid.
En la crónica oficial del P. Manuel Alcalá leo lo siguiente:
El lunes 18 de mayo... Después de una breve reunión a media mañana con los padres de familia y profesores seglares, el P. General acompañado tan sólo por el P. Villamandos como conductor sale a hacer una serie de visitas privadas, entre las que destacan...
¿Podría Ud. confirmarme la existencia de esta visita? ¿En esta mañana del lunes 18 o en otro momento del viaje? Comprenderé que Ud., como todo buen conductor, tenga que guardar la discreción.
Otra pregunta, que quizás Ud. pueda responderme. Recuerdo que siendo chaval fui a oír una conferencia del P. Arrupe en el Palau de la Música de Barcelona, sobre la bomba atómica de Hiroshima. En aquel entonces yo era alumno del colegio de Caspe, en el cual empecé y acabé, con un intermedio en San José de Valladolid. Mis dudas son en qué período situar esta conferencia del P. Arrupe: ¿en el primer período, años 1948-1951?, ¿o en el segundo período, años 1955-1957? Me gustaría poder ir por ahí diciendo que a los diez años ya iba a escuchar conferencias del P. Arrupe...
Agradeceré su colaboración.
Miquel Sunyol
MI CORRESPONDENCIA CON...
Todos los que han intervenido
Quiero manifestar mi satisfacción y, al mismo tiempo, mi agradecimiento, por el hecho de que han sido muy pocos los e-mails o las cartas que han quedado sin respuesta. Intento comprender sus razones, sabiendo que es más segura una carta con su sello confiada a un cartero que un e-mail confiado a un servidor