Mi correspondencia con...

...Santiago Petschen

Subject: Viaje Arrupe 1970
Date: Fri, 07 Jan 2005 13:02:58 +0000
From: Miquel Sunyol Esquirol
To: Santiago Petschen

Apreciado Santi:

Al final vencí mis timideces y te llamé. Creo que fue una decisión acertada. Ya sabes de qué va la cosa: "Un estudio de las reacciones que se produjeron en el grupo jesuítico de Misión Obrera de España al saber que el P. Arrupe en su viaje a España de 1970 haría una visita a Franco". Este "estudio" no tiene por ahora más pretensiones que ser una "simple recogida de documentos y de trozos de memoria".

Una de las cosas que quiero dejar clara es que Misión Obrera no fue el único grupo o sector jesuítico que reaccionó: uno de estos grupos fue el del "sector universitario de Barcelona", el cual escribió una carta a Arrupe diciendo que "Esto (la famosa visita) nos impide en conciencia tener participación alguna en sus contactos con los jesuitas".

¿Qué hacías en el año 70? Sé que no formas parte del grupo que firmó la carta. ¿Tuviste conocimiento de ella? ¿Solicitaron tu firma? El hecho de que cedieras tus "dos minutos" a Antonio Sanchis para que éste pudiera continuar con el tema de la visita a Franco hace suponer que participabas del rechazo a esta visita de Arrupe a Franco.

¿Qué recuerdas de esta reunión en Rosellón? ¿Hubo, además de la reunión general, algún otro diálogo, quizás más directo, entre Arrupe y el grupo de los disconformes? Josep M. Vallès parece afirmarlo:

La reunión en Balmes la tengo muy presente como escena/imagen en mi memoria, no tanto en los detalles. Si no me engaño fue, permaneciendo de pie, en una sala que había enfrente del comedor de la comunidad (en aquella época). Consistió en un intercambio "muy sincero" -como dicen los diplomáticos-, pero también respetuoso, con el P. Arrupe. Un respeto que -por mi parte- creció al haberse "expuesto" a aquel diálogo, aunque fuera en la discrepancia sobre la oportunidad de su visita a Franco, que nosotros criticábamos y que él defendía en su papel institucional.

En otro e-mail posterior parece referirse a la reunión general:

La reunión en el Forum Vergés -que alguno de tus corresponsables comenta- la recuerdo bien, porque intervinimos algunos con sentido reivindicativo (que "espantó" un poco a los más veteranos) y que Arrupe respondió firmemente y, al mismo tiempo, amablemente.

Antonio Sanchis me decía que tú le habías comentado que Vallès fue uno de los promotores... ¿Qué hay de ello?

Ya me comentaste que tú habías sido uno de los que no "dramatizaron" la cosa... Ya estaría bien que explicitaras un poco más cómo veías tú las posibles repercusiones en el ambiente universitario de este encuentro Franco-Arrupe. La carta afirma que "será una prueba más para la fe de un sector de España con el que nos sentimos solidarios por nuestra misión en la Iglesia".

Este sería el capítulo correspondiente a la "recogida de trozos de memoria". Ya te insinué que te pediría algo más, sobre todo aprovechando tu profesión de "ciencias de la política": una reflexión de lo que significaba aquella visita en las relaciones Estado/Gobierno-Compañía en aquel tiempo. No sé si esta reflexión podría tener como dos vertientes: una sería la que se podía hacer en el momento de los hechos, y otra la que podríamos hacer ahora cuando ya han pasado más de treinta años. Sin querer poner trabas a tu libertad reflexiva y sólo para que no entres en la tentación de empezar a decirte: "Y yo, ¿qué puedo decir ahora?", te pongo estas preguntas: (pero preferiría tu "libertad reflexiva")

Una pregunta que te pondría sería: ¿Quién tenía más razón?

En España tenemos la tendencia hoy a politizarlo todo, lo cual realmente, visto desde fuera sobre todo, produce a veces una impresión sumamente triste
Es imposible que una visita al Jefe del Estado tenga un carácter meramente privado... Su venida no escapará a una interpretación política desfigurada... será manejada en un sentido a pesar de todos, de Arrupe y de ellos... su visita al jefe del Estado español, quiéralo o no, lo afirme o niegue en sus declaraciones, viene a reforzar la situación del régimen político por él encabezado.

Uno de estos grupos (el que yo he llamado "la flor y nata de los jesuitas catalanes") ya se lo dijeron en el mes de febrero y en dos cartas sucesivas; el otro es el de Misión Obrera de Catalunya.

Ya sabes que todo esto lo voy publicando "por entregas" en mi web. Haz una visita a la página principal para que veas lo que hay en ella. Además de los productos de "cosecha propia", tengo un cierto orgullo de haber "colgado" en el espacio cibernético las cartas que el Provincial de los Dominicos de Castilla escribió a sus frailes de La Española después del sermón de Antón de Montesinos.

Un orgullo paralelo, en el tema de Arrupe-Franco, lo tengo por haber publicado la carta colectiva de los Provinciales de América del Norte con su Asistente a Franco en el año 1938. Creo que es un documento poco conocido. Y, ciertamente, como mera "curiosidad histórica", saber que el traductor del inglés al castellano fue un español, que hacía la Tercera Probación en Estados Unidos, llamado Pedro Arrupe. ¿El primer "encuentro" Franco-Arrupe? El de 1970 no fue el segundo, ya que cuando Arrupe venía a España solía visitar a Franco

(Esto dice el Diccionario Histórico de la Compañía de Jesús)

Tengo un capítulo "Mi correspondencia con..." en el cual publico en su totalidad tanto lo que yo he enviado como lo que he recibido. Sería bueno que echaras un vistazo a la portada de este capítulo, para que veas qué sentido quiero dar a todo este intercambio de e-mails o de cartas. También verás que la lista no está del todo mal. (Quizás pueda interesarte -me permito sugerírtelo- la de Alavarez Bolado; y -te supongo con sentido del humor- la de Batllori).

Me despido con lo que digo en esta "portada":

Este "estudio" ha dado ocasión a un intercambio epistolar (casi todo él por correo electrónico) a la búsqueda de documentos y de "retazos de memoria", ya un poco perdidos en el olvido. Ha sido la parte gratificante de este trabajo. Con la mayoría ha sido un momento más de una ya larga relación, pero con otros ha sido el primer contacto personal. He pensado que este "diálogo" tiene también su interés como parte integrante de esta búsqueda, después de más de treinta años, de comprensión de un "intento real de diálogo", que fue vivido, por una y otra parte (el P. Arrupe y los de Misión Obrera), dolorosamente.

Déjame ya darte las gracias por anticipado

Miquel

Subject: de Santiago Petschen
Date: Tue, 11 Jan 2005 17:08:42 +0100 (CET)
From: Santiago Petschen
To: sscu@tinet.fut.es

Querido Miquel Sunyol:

Me hace gracia lo que me dices de que has tenido que vencer timideces. No veo por qué.

El subjetivismo siempre está presente en nosotros. Por ello a mi también me resulta difícil responderte de forma objetiva. Cuestiones más concretas en torno a aquella reunión posiblemente las he olvidado. Creo recordar que Arrupe dijo que en su vista a Franco consideraba que hacía una obra de apostolado. ¿Recuerda alguien más ese dato?. ¿O lo dijo, tal vez, en otra reunión posterior, no ya en la Tarraconense?.

No puedo asegurarlo. También me contaron que el Padre que le hizo de chofer al Pardo (de la casa de escritores -no recuerdo en este momento el nombre-) contaba que al salir el Padre Arrupe le dijo: "No se me ha olvidado nada de todo lo que le quería decir".

A treinta años vista, me parece que se trató de una cuestión enfocada desde dos puntos de vista: el radical y el reformista. Cada uno operó desde sus propios condicionamientos. Unos condicionamientos que son fácilmente apreciables: el peso o no peso de lo institucional; la menor o mayor capacidad de romper con un pasado cercano; la mayor o menor vinculación con lo oficial de la Compañía y de la Iglesia.

El tiempo ha dado la razón a los de Misión Obrera, evidentemente, aunque no deja de hacer explicable la postura de Arrupe que, una vez en España, ya no podía cambiar. Creo que si hubiera sabido lo que ocurrió hubiera organizado el viaje de otra manera, no porque él lo sintiera así, sino para evitar el disgusto de gente tan entregada como los de Misión Obrera. Un viaje más pastoral e interno de la Compañía procurando esconderse más de todo tipo de publicidad y dando buenas excusas a quienes desde ámbitos estatales y altoeclesiásticos le hubieran presionado. Pero él por sí mismo no hubiera cambiado la visita.

Sin duda que la Compañía y tal vez él mismo le habían pedido favores a Franco y que Franco se los había concedido. Ej. la petición del P. Baeza a Franco en una cacería delante de todos los ministros para el traslado de Comillas a Madrid o la petición del Comín jesuita para que indultara a su hermano, indulto conseguido. Y así muchas cosas, algunas de las cuales poco o nada conocidas. No en vano el ser humano es un ser histórico.

Gracias por tu confianza. Muy cordialmente.

Santiago Petschen