Mi correspondencia con...

...Juan Jose Hirschfeld

Subject: Viaje Arrupe 1970
Date: Thu, 7 Aug 2008 18:20:32 +0200
From: Miquel Sunyol
To: Juan Jose Hirschfeld Cobian

Hola Cheché:

Déjame manifestar mi alegría por haber dado contigo...

Te copio lo que mandé en 2002 a Curro y a Horacio con algunos añadidos:

En primer lugar, la presentación: soy Miquel Sunyol, jesuita de Catalunya, uno de esos que nos llamamos de "Misión Obrera", en la cual participo desde 1975, año en el que regreso de una estancia de tres años en el Tchad. Creo que nunca hemos llegado a coincidir en ninguna reunión. Más detalles: soy celador en el Hospital Joan XXIII, el de la Seguridad Social de Tarragona (desde 1981).
Vamos ya al grano. Me he puesto a hacer un estudio (una recogida de documentos y de retazos de memoria histórica) sobre "Las reacciones que se produjeron en el grupo de Misión Obrera ante el anuncio de la visita de Arrupe a Franco". Esto es el año 1970, en el mes de mayo.
Lo que yo hasta ahora he podido recoger de la etapa de Arrupe en Andalucía es lo siguiente, extractado de la relación oficial del viaje hecha por el P. Manuel Alcalá, que actuó como "jefe de prensa":
El miércoles, 13 de mayo, transcurrirá prácticamente en el colegio de Portacoeli... A continuación en el salón de actos alocución a unos 170 padres y hermanos provenientes de las residencias de Huelva, Puerto de Santa María, Cádiz, Córdoba, Jerez, Sevilla y algunos de Málaga. Faltan los de la Misión Obrera.
El día 14... Granada... A última hora tiene lugar un animado coloquio del P. Arrupe con unos 80 teólogos y escolares jesuitas que le someten a un bombardeo continuo de preguntas y quedan muy bien impresionados de la charla. Esta tiene que ser interrumpida porque el P. General quiere visitar a la Misión Obrera jesuítica en el Barrio de La Chana. La reunión es íntima, sincera, espontánea en el enfoque y discusión de la problemática típica de este ministerio y en sus relaciones con otros. Allí mismo cena frugal, pero apetitosa, y salida para la estación para tomar el expreso de Madrid."

Menciona la ausencia de los de Misión Obrera en Sevilla y la visita de Arrupe a La Chana. Rafa Yuste desde el Paraguay me dice: "Yo estaba allí de comparsa, entre los dos estudiantes de teología que habían señalado para asistir a la reunión." Deduzco que fue una reunión "pactada".
Parece ser que por parte vuestra hubo una decisión común: ¿cuál fue la génesis de esta decisión?, ¿hubo contactos con otros grupos de Misión Obrera de España? La reunión en La Chana, ¿fue decisión personal de Arrupe o ya la esperabais? ¿Por qué se organizó esta reunión? ¿Recuerdas si los de Misión Obrera expresaron su actitud con algún escrito? ¿Cómo se gestionó este escrito? ¿Se le llegó a entregar a Arrupe? ¿Por quién? ¿Cómo? ¿Podrías guardar alguna copia?
Horacio Lara me dice que "La visita a la Chana fue una habilidosa salida para "compensar" el vacío, que se debía a lo que se debía. ¿A qué? Pues que había una dictadura..."
¿De qué se habló en La Virgencica? ¿Salió de alguna manera el tema de la "visita a Franco"? ¿Y de Misión Obrera? ¿Fue una visita a gente de Misión Obrera o a una comunidad de jesuitas que trabajaban con gitanos?
¿Que puedes recordar de todo ello? Te agradeceré tanto los papeles que puedas tener como los recuerdos que todavía conserves
Y si te animaras, después de haber pasado ya más de treinta años, a hacer alguna reflexión... Por ejemplo, "Después de treinta años, ¿crees que estaba justificada la actitud de la gente de Misión Obrera?

Y si eres del grupo de la gente "que se afectaren más", algún comentario a estos párrafos de Arrupe:

Vosotros sois los que debéis comprender, aunque sea en contra de una convicción vuestra, viendo esta decisión. Y educar a esta gente. Ahí está la labor sacerdotal que os decía antes. Pastoralmente vosotros sois los que tenéis que tratar de convencer, de presentar y de explicar a esta gente, vuestros compañeros, para que realmente comprendan.
Pastoralmente no veo tan claro; pero creo que hubiese habido una posición mucho más airosa al presentar la cosa a estos muchachos, a estos obreros, a estos militantes.
Si creéis que vuestros militantes opinan de otra manera dando equivocadamente a esta decisión concreta que yo he tomado de solicitar esa audiencia, un carácter político que no tiene en absoluto, vuestra misión, pastoralmente, es la de tratar de rectificar esta interpretación errónea en vuestros militantes.

En el fondo sería hacer ver qué tipo de relación se establecía entre el cura-obrero y los compañeros de trabajo y de militancia (parece que Arrupe esté pensando en Directores de Congregaciones Marianas y congregantes. En el Tchad hablábamos de "nuestros catequistas". ¿Te animas?

Bueno, ya me doy cuenta de que no puedo pedir ninguna urgencia, si esto lo empecé en el 2002, pero ya te decía que del 16 de agosto al 24 nos juntamos en Lamiarrita (un sitio de Navarra) para los Ejercicios y me gustaría presentar lo de la etapa de Arrupe en Andalucía.

Todo esto lo voy publicando en mi web (www.sunyol.net/miquel), que intenta tratar de variados temas de teología y espiritulidad, entre ellos "Cosas de jesuitas", y entre éstos "Las reacciones que se produjeron en el grupo de Misión Obrera ante el anuncio de la visita de Arrupe a Franco". Puedes ver el índice de lo que ha salido hasta ahora. Después de unos capítulos introductorios, he hecho ya lo que pasó en Valencia, en Barcelona, en Zaragoza y en Euskalerria. Y ahora me toca lo que ocurrió en la Bética. Y el último capítulo será lo que pasó en Madrid (a ver si lo puedo hacer antes de Navidad).

De la etapa de Andalucía ya está publicado el primer capítulo, a modo introductorio: www.tinet.cat/~fqi_sj/arrupe/andal_1_sp.htm

Y esta noche o mañana espero "colgar" el segundo, que son mis primeras pesquisas por correo en el 2002, en las cuales por desgracia (y porque el Rafa no me dijo nada de ti) no participas. Y el 15 de agosto ya me gustaría publicar el tercero y último de la etapa bética.

Por teléfono me hiciste un juicio positivo sobre Arrupe: podría quedar reflejado en tu escrito (algunos piensan que lo que hago es pura y simplemente para "desmitificar" a Arrupe)

Bueno, ya ves que todo será bien recibido.

Te doy ya las gracias: espero que esto encaje bien dentro de tus vacaciones. Cuando vaya a Madrid me gustaría poder darte las gracias de una manera más personal, cara a cara.

Miquel Sunyol

Subject: Re: Viaje Arrupe 1970
Date: Tue, 11 Nov 2008 19:07:02 +0000 (GMT)
From: Juan Jose Hirschfeld Cobian
To: Miquel Sunyol

Subject: Re: Viaje Arrupe 1970. Mi gozo en un pozo
Date: Wed, 12 Nov 2008 19:27:07 +0100
From: Miquel Sunyol
To: Juan Jose Hirschfeld Cobia"

Hola:

Me alegré una enormidad al ver en la lista de los e-mails recibidos el tuyo. Muchas gracias, pues.

Pensaba que ya te habías olvidado de mi y esperaba una ocasión para volver a la carga.

Al abrir el adjunto, sufrí una desolación, pues se abre un fichero de cinco líneas y con signos raros. Después me di cuenta de que sólo tiene 168 bytes...

No sé si he hecho algo incorrecto al abrirlo...

Espero, pues, que me lo envíes de nuevo: te estaré muy agradecido

Hasta pronto

Miquel

Subject: Rv: Viaje Arrupe 1970
Date: Fri, 14 Nov 2008 19:28:30 +0000 (GMT)
From: Juan Jose Hirschfeld Cobian
To: Miquel Sunyol

Querido Miquel:

He demorado mi respuesta tratando de refrenar mi inicial impulso de atender tu solicitud quizás un tanto irreflexivamente. Pero he de admitir que mi retraso ha sido excesivo. ¡Perdona!.

No obstante, antes de responder a tus cuestiones, quiero que sepas que tu llamada me produjo una honda alegría pues, aunque no nos conozcamos, tus pretensiones me han hecho evocar una etapa inolvidable y muy enriquecedora de mi vida. Aquellos años de plena dedicación en el compromiso común de cambiar a la Iglesia y combatir el nacional-catolicismo ideado por Gomá y liderado por Franco, ¡…esa bestia!.

En primer lugar te aporto algunos datos que pueden ser de tu interés para completar el mapa que tienes de aquella época. En septiembre del 61 ingresé en la Compañía con Rafa Yuste, Curro Collantes de Terán, Vicente J. M. y Bosco D.U., todos miembros de los primeros núcleos de aspirantes a "curas obreros", como solíamos llamarnos. Al terminar primero de Filosofía (todos en Alcalá menos Rafa y Bosco), Curro, Vicente y yo decidimos pasar el verano (1966) trabajando allá donde fuera posible. Y fuimos a Sevilla junto a Rafa C. (estudiando económicas en Deusto), Julio A. y Pío F., que terminaban filosofía aquel año. Fuimos autorizados muy a regañadientes por José Antonio de Sobrino y Merelo, amigo personal de Fraga Iribarne, capellán de las tropas americanas con base en España y a la sazón Provincial de la Bética. ¡Así éramos entonces! Para él, como para otros muchos, éramos sospechosos y fuimos consentidos pero no queridos, hasta el anecdótico extremo de citarnos urgentemente en pleno verano y de improviso para recordarnos el voto de pobreza y cuestionarnos personalmente sobre como administrábamos el mísero salario de peón con que sobrevivíamos.

Al terminar el verano pretendimos seguir trabajando para ganarnos el sustento y poder estudiar como lo hubiera tenido que hacer cualquier obrero de entonces. No fue posible y al terminar segundo de filosofía solicitamos no hacer tercero y que nos dejaran la etapa de Magisterio para trabajar y "especializarnos" en Misión Obrera.

Nos concedieron lo primero pero no lo segundo y Curro fue destinado a La Universidad Laboral de Gijón, donde estaba desde el año anterior Horacio Lara. A Vicente y Rafa los mandaron [al colegio de] El Palo, en Málaga, y a mí [al colegio de] Portaceli, Sevilla. Me opuse lo más contundentemente que pude y aquel verano cambiaron al Provincial y cuando menos lo esperaba me enviaron a [las Escuelas Profesionales de]la SAFA de Andújar.

Volvimos al tajo ese verano (1967), la mayoría en Sevilla, e inauguramos el piso del Cerro del Águila. Julio, Pío y Rafa C. desistieron, pero se sumaron Eduardo Chinarro, Puñales, Pope Godoy y creo que Molina. Bermudo, consiliario entonces de Vanguardia Obrera en Sevilla, fue nombrado por el Provincial responsable de fiscalizarnos a toda la panda. José Antonio G. y Paco L., estudiantes de Teología, trabajaban en la construcción en Granada y residían en La Virgencica. Los dos se involucraron muy activamente en HOAC. Los de Sevilla participamos, en tanto en cuanto nos lo permitía nuestra intermitente presencia, en el movimiento obrero laico, esencialmente en las incipientes Comisiones Obreras. Tras mi "veraneo" en La Andaluza de Cementos, cuarenta grados a la sombra, me incorporé a la SAFA de Andújar a "conocer a los obreros de pequeños" como dijo Sobrino y Merelo a Curro Collantes cuando lo destinó a Gijón.

Finalizado el curso, de nuevo me incorporé al tajo, cavando viñas en La Palma del Condado (Huelva), en compañía de Rafa Yuste. Creo recordar que ese mismo verano iniciaron su andadura Bosco, Antonio Paredes, Luis García Rodríguez de Quesada, Pedro Castón, Carlos Caravias… Sin duda olvido a otros muchos pues en realidad empezábamos a ser un grupo muy numeroso.

En La Chana vivían entonces José Luis C., Adolfo Chércoles, Javier P. y Pedro Closa. Habitaban una casucha de dos pisos, en medio de un pestilente lodazal, a la que se accedía a través de la casa de los Jaros, una muy numerosa familia gitana. Ese mismo año se abrió el primer piso de El Zaidín.

Finalizado nuestro primer curso de Teología optamos por pasar el verano trabajando en Suiza para conocer in situ la emigración, imprescindible para profundizar en la realidad social andaluza. Al regresar de Ginebra y con los ahorros de cuantos habíamos trabajado aquel verano, optamos por alquilar otro piso en El Zaidín, mil quinientas pesetas mensuales, y dejamos Cartuja. Durante el curso yo encontré trabajo, sólo de tarde, en un almacén-despacho de semillas agrícolas y abonos. Otros hacían trabajos esporádicos para ayudarnos a sobrevivir. Y en esas andábamos cuando se anuncia la visita de Arrupe a España.

En efecto, el anuncio fue per se impactante y a cuantos estábamos comprometidos con el movimiento obrero se nos encendieron todas las alarmas. Por Semana Santa, como venía siendo costumbre en los últimos años, nos reunimos en El Pozo del Tío Raimundo para intercambiar experiencias y reflexionar colectivamente. Puñales y yo asistimos al encuentro. Como no podía ser de otra forma la visita de Arrupe fue el tema estrella. Acordamos reclamar de los organizadores del viaje que rechazaran cualquier tipo de contacto con el dictador y sus colaboradores y un trato no discriminatorio hacia la gente de Misión Obrera. y que, por tanto, Arrupe acudiera a nuestro entorno y se hiciera visible entre nuestros vecinos y compañeros. Por supuesto, aun sabiendo que era una ilusa pretensión, los tres grupos de Granada nos comprometimos a presionar para que Arrupe se marchara de España sin regalarle al dictador el retrato que tanto deseaba.

Y lo de "ilusa" viene a cuento porque en una España donde nuestros obispos ocupaban escaños en Las Cortes del Dictador, se corresponsabilizaron con las más perversas fechorías de los adalides de la Santa Cruzada: nos hacían pedir a diario en todas las misas por nuestro obispo y por nuestro caudillo y paseaban bajo palio, al igual que al "Santísimo", al dictador. ¿Podía esperarse que escucharan nuestra demanda? Evidentemente no.

Desde un principio los organizadores del viaje nos presionaron con toda clase de argumentos para que asistiéramos al encuentro con Arrupe en Cartuja pero nos mantuvimos firmes en los criterios comunes de El Pozo, convencidos además de que cederían como había sucedido en otras Provincias. Tal como lo decidimos en varias reuniones de los tres pisos, comunicamos explícitamente a nuestros superiores que no asistiríamos a los encuentros oficiales y que esperábamos que Arrupe no nos discriminara sino que por el contrario su visita sirviera para respaldar nuestra visión evangelizadora. Al parecer Arrupe sí estaba dispuesto a reunirse con nosotros y el escollo principal en un principio era el lugar de encuentro pues desde un principio se nos dijo que podíamos hacerlo si nos desplazábamos a Cartuja. Los poderes fácticos de la Facultad de Teología se oponían radicalmente no sólo a que se desplazara a nuestros barrios sino también y sobretodo a que se evidenciara un trato preferencial precisamente con nosotros. De ahí que a alguno de los posibilistas o malabaristas protocolarios que le acompañaban se le ocurriera lo de La Virgencica, alternativa más vendible por tratarse de una célula jesuítica en un barrio gitano. Esto es importante pues lo intolerable habría sido que la visita de Arrupe pudiera interpretarse como un respaldo explícito a nuestro compromiso con el movimiento obrero. No en vano el Gobierno y sus palmeros consideraban, desde luego con bastante fundamento, que los peores enemigos del Régimen en aquellos momentos eran los universitarios, los obreros y los curas jóvenes.

Quiero recordar que desde El Zaidín intentamos concretar un escrito para entregarlo al P. Arrupe pero no hubo consenso y decidimos sencillamente hacerle ver que una posible foto suya con Franco era un tiro a la base de flotación de nuestra credibilidad y compromiso con el mundo obrero. Y así lo hicimos, aunque Arrupe ni rebatió nuestros argumentos ni se posicionó explícitamente. La sensación que siempre he tenido de aquel momento es que aquel buen hombre estaba muy por encima de tanto "carca" y que desde luego entendía en profundidad nuestra actitud y nuestras pretensiones. Pero nuestra Jerarquía y Roma le hicieron tragar otro sorbo de esa pócima que a mayores dosis acabaría con él.

Sí quiero dejar constancia que la visita se decidió a última hora y casi por sorpresa. En realidad fue una escala entre la despedida de Cartuja y la estación de RENFE para abandonar Granada. Fue un acto muy sencillo como correspondía al entorno. Los asistentes apenas si cabíamos en aquella pequeña casita prefabricada de "protección oficial". Éramos muchos pues además de nosotros también asistieron los más íntimos colaboradores/as del barrio, incluido el titular de la Parroquia P. Quitián, también cura obrero. En torno a una mesa camilla compartimos un aperitivo-cena y entre todos respondimos a las muchas cuestiones que nos fue planteando Arrupe.

No eran tiempos en Granada para andar con tantos remilgos. Tres meses después de marchar Arrupe la policía tiroteó a una masa concentrada ante le sede del Sindicato Vertical que presionábamos tratando de alcanzar un acuerdo para el Convenio de la Construcción. El resultado fue de tres albañiles muertos y casi cien heridos de bala. Fue horrible e inolvidable. Pasada la mañana un silencio trágico y masticable se apoderó de toda la ciudad y la policía intentó detenernos. Nuestros vecinos de Torremocha nos alertaron de que la policía nos esperaba en los alrededores de casa para detenernos pero ya habíamos decidido encerrarnos en la Catedral para mejor defendernos. Tres días estuvimos allí hasta que llegó el Arzobispo Benavent que andaba por América latina y se había comprometido a estar antes del domingo para apadrinar nuestra salida sin sobresaltos y poder abrir las puertas al culto -sin obreros y huelguistas- para que la gente "de orden" pudiera asistir a la Misa de doce sin tan mala compañía ni incomodidades. Benavent en su sermón hizo una faena "de aliño", tan característica de aquella Iglesia acomodada y adocenada, dócil por encima de todo al poder de aquel caudillo al que aún hoy añoran. Y como premio, unos años más tarde, fue elegido Obispo General Castrense.

Finalmente me preguntas si creo que estaba justificada la actitud de la gente de Misión Obrera. Creo que sí.

Pasados treinta años y viendo la evolución de las partes en litigio no me cabe la menor duda. A la Iglesia romana y española le sobra soberbia y poder y carece de fe. Puede que crean en "Dios", pero desde luego no en el Jesús de los evangelios. Nosotros pretendimos encarnarnos en ese mundo obrero del que la Iglesia había apostatado posicionándose con el poder ilegítimo de quienes lo usurparon cruentamente. La Iglesia fue un cooperador necesario de quienes oprimieron y masacraron al pueblo español. ¿Hubiera sido posible el franquismo sin el apoyo explícito de la jerarquía eclesiástica nacional y la complicidad del Vaticano? La Iglesia fue testigo y cómplice de la más inimaginable crueldad y del sanguinario rencor de tantos amaneceres justicieros ante las tapias de los cementerios y las improvisadas fosas comunes en innumerables caminos y veredas. En la mayoría de aquellos tristes episodios se contaba con la presencia aquiescente de un Capellán…

En fin, estimado Miquel, creo que la jerarquía sigue alineándose con la ultraderecha y añora aquellos tiempos en que se nos imponían -manu militari- una moral y costumbres por las que formalmente todos les "pertenecíamos" y justificaban así ese contrato indecente con el Dictador por el que, a cambio de poder y dinero, le cedieron el gobierno de la Iglesia mediante le elección de los Obispos. De ahí que los Rouco, Cañizares… no me merezcan ningún respeto sino más bien el más absoluto desprecio y me duele profundamente que sigan viviendo a costa del sufrido pueblo español.

Tras la tragedia de Granada antes citada, decidí abandonar la Compañía de Jesús y recuerdo una anécdota muy peculiar. A punto ya de despedirme de los últimos compañeros fui llamado por un primo hermano, jesuita también, que dirigía el Colegio Mayor Loyola. Nunca se había interesado por mí ni por mis circunstancias pero en aquel momento sí lo hizo para desearme que no perdiera la fe. Le contesté, reconozco que con bastante insolencia, que precisamente para no perderla abandonaba la orden.

Sigo siendo creyente y más por ello que por convicciones racionales me considero de izquierdas. Me considero un hombre de fe y de ahí que por exigencia de mi conciencia ande en imposibles trámites para darme de baja en la Iglesia o apostatar en términos clericales. Releyendo el Sermón de la montaña creo que son otros los que han apostatado del evangelio. El anacronismo del Papa y del Vaticano es un signo indiscutible de que por ahí jamás pasó Dios. Y en nuestro país la identificación entre los ricos y la Iglesia creo que es palpable. Por todo ello no puedo conceder autoridad moral alguna a los representantes de una institución que discrimina, anatematiza y excluye a los hombres en función del sexo, las opciones políticas o sociales y la búsqueda de un mundo más justo, más solidario, más feliz y mejor.

Perdona mi exabrupto final pero en este momento estoy especialmente sensibilizado con el tema. La Iglesia no sólo no ha pedido perdón sino que organiza un folclore de ultras y para ultras en el que canoniza a sus mártires de "La Cruzada" y menosprecia o ignora a las víctimas de los vencedores que fueron muchas más.

A pesar de todo estoy a tu disposición para lo que sea. Un fuerte abrazo.

Cheché.

Subject: Re: Viaje Arrupe 1970
Date: Sun, 16 Nov 2008 21:14:33 +0100
From: Miquel Sunyol
To: Juan Jose Hirschfeld Cobian

Hola Cheché:

Muchas gracias. Ya lo he recibido y lo he recibido bien. Te lo agradezco de verdad. Hay bastante información y parece que tienes buena memoria y que los sucesos de julio del 70 en Granada no impidieron que se te quedara en la memoria hechos anteriores. La huelga de la construcción todos me la han recordado y algunos se han refugiado en ella para decirme: "¿Cómo quieres que me acuerde de estas cosas de Arrupe cuando a los dos meses pasó todo esto"? Yo también guardo en mi memoria los muertos de Granada, pues ordenado a finales de junio me "ficharon" los de la parroquia de San Lorenzo de Terrassa (inmortalizada por Pep Ricart en su libro "Una parroquia bajo el franquismo") para hacer la suplencia durante sus vacaciones (en aquellos años todas las fábricas de Sabadell y Terrassa hacían vacaciones a partir del 18 de julio). Y en las misas del domingo me tocó anunciar que haríamos una misa por los asesinados de Granada.

Aprovecharé bien todo lo que me dices. No sé si ya has visto lo que tengo publicado sobre la Bética. En la primera parte (http://www.tinet.cat/~fqi_sj/arrupe/andal_1_sp.htm), sobre la situación de la Misión Obrera en Andalucía en aquellos años, cito las experiencias de verano. Según lo que he visto, Andalucía dio el contingente más numeroso. Aquí insertaré lo que me dices de vuestros "veraneos". Una de las ventajas de publicar en la web es que puedes añadir, quitar, cambiar...

En la segunda parte (http://www.tinet.cat/~fqi_sj/arrupe/andal_2_sp.htm) he copiado lo que Arrupe dijo, según las noticias, en Granada a los estudiantes y tocó el tema de trabajar durante los estudios. Incluiré aquí la mención que haces a vuestros esfuerzos por poder trabajar durante la teología. Yo tuve la suerte de encontrar otros superiores y a partir del segundo de teología ya pudimos vivir fuera de Sant Cugat y trabajar y realmente nos ganábamos la vida y nos pagábamos los estudios. Al no tener seguro el permiso para vivir fuera de Sant Cugat, buscamos trabajo allí donde preveíamos que los superiores no se opondrían. Yo, por mi parte, acudí a pedir trabajo a una empresa en donde ya me conocían: el colegio de San Ignacio de Sarriá, en donde había hecho el tercer año de maestrillo. Los dos primeros los había hecho como "formador de los nuestros" en Raymat (noviciado y Juniorado de Hnos. Coadjutores), pero me parece que los superiores locales no dieron buenos informes y me hicieron hacer un tercer año. Y el Provincial, Pere Ribes no aceptó mi proposición de dedicar este tercer año a una experiencia de "trabajo" (en aquel entonces no me consideraba ni me consideraban de "Misión Obrera"). Después llegó el permiso para vivir en "pisos" y como nuestro grupo era de "buenos chicos" fue el primer grupo de teólogos que empezamos a vivir en pisos.

Y en la tercera parte (http://www.tinet.cat/~fqi_sj/arrupe/andal_3_sp.htm), ya introduciré todo lo que dices de la visita de Arrupe a La Chana (o a La Virgencica). ¿Has visto lo que me contesta Matías García Gómez?

Tengo un capítulo dedicado a la correspondencia en donde he puesto toda la correspondencia intercambiada con unos y con otros. Me gustaría que lo vieras: veràs que no estás mal acompañado y verás también mi objetivo:

Ha sido la parte gratificante de este trabajo. Con la mayoría ha sido un momento más de una ya larga relación, pero con otros ha sido el primer contacto personal.
He pensado que este "diálogo" tiene también su interés como parte integrante de esta búsqueda, después de más de treinta años, de comprensión de un "intento real de diálogo", que fue vivido, por una y otra parte (el P. Arrupe y los de Misión Obrera), dolorosamente.

Me parece que no es necesario suprimir nada de lo que dices. He dejado los nombres completos de los que ya han salido en la web y de los que no han salido he dejado el nombre y la inicial del apellido, para que nadie se enfade de verse citado sin su consentimiento. Si crees que estas "precauciones" no son necesarias, me lo dices. Y también si crees que es mejor que alguna cosa no salga. Naturalmente, al José Antonio de Sobrino y Merelo le he dejado el nombre completo, que bien merecido se lo tiene.

Cuando todo esto lo tenga, ya te lo diré. Otra cosa. ¿Sabes si hay manera de entrar en contacto con Juan Bosco D.U. y con Antonio P., que en el 70 estaban en Sevilla con Chinarro?

Me dedico también, a ratos perdidos, a "inventariar" los documentos de Misión Obrera. Por ahora no me ha salido ninguno que haga referencia a esta reunión por Semana Santa en El Pozo. Consultando un misal, la Pascua de aquel año fue el 29 de marzo. Si guardaras algún papel de aquel tiempo...

Bueno, me parece que por ahora ya vale. Ya seguiremos en contacto

Miquel