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MAYO 1970

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LOS JESUITAS DE
LA MISIÓN OBRERA
ENTRE DOS GENERALES

General Franco
"Caudillo de España
por la gracia de Dios"
Pedro Arrupe
Prepósito General
de los jesuitas
Capítulo VII
La etapa
de Barcelona
Sección Quinta
Los que eran superiores
también recuerdan... Victor Codina

Delegado del P. Provincial
para la formación
Un estudio de las reacciones que se produjeron en el colectivo jesuítico de Misión Obrera al saber que el P. Arrupe -en su viaje a España de mayo del 70- haría una visita a Franco
A manera de prólogo

Índice general

A manera de "Nihil Obstat"
Mi correspondencia con...
Contenido de este capítulo
* La carta de Misión Obrera
* La carta del Sector universitario
* L charla enEl Clot
* El "recorte" de le monde
* Los que eran superiores también recuerdan: Víctor Codina
* Los recuerdos de uno que no firmó: Pere Borràs

Victor Codina
ante lo imparable

Recomiendo leer antes
el e-mail que le envié

Victor Codina, una foto de febrero del 84

Subject: encuentro Arrupe
Date: Sun, 30 Jan 2005 10:05:26 +0100 (CET)
From: Victor Codina
To: Miquel Sunyol

Benvolgut Miquel:

He recibido tu correo y te respondo con gusto, sin intentar "escabullirme"...

Antes de contestar preguntas concretas quiero poner el contexto histórico tal como lo recuerdo.

El 65 acabé el doctorado en Roma y fui nombrado ministro de filósofos en Sant Cugat. Era una situación caótica, descontentos por los estudios, hartos de la disciplina vigente, queriendo salir de Sant Cugat, trabajar, etc. Acababa el Concilio, el franquismo cada vez era más insoportable.

El Provincial era Rifà. En mayo del 66 fui a la manifestación de sacerdotes de la Vía Layetana, con permiso del Rector, Antonio Queralt. Estábamos Borri, Labeira, Carlos Comas, Enterría...

El 67 fui nombrado Vice-Rector de Sant Cugat, con Pedro Ribas como Rector: 50 filósofos y 100 teólogos. Era una misión imposible. El P. Arroyo fue nombrado por Roma Visitador de las casas de formación de España. Tanto Loyola como Oña hervían... Dije que no continuaría como Vice-Rector si no se empezaba la experiencia de las nuevas comunidades, los "pisos". Lo permitieron.

Salió un grupo de filósofos al [piso de la calle] Joventut (con Abel y Abizanda, padres de cuarto [curso de teología]) y un grupo de teólogos a la Vall d'Hebrón-Sants, como tú recuerdas muy bien. Un grupo de teólogos bolivianos vivía en la calle Girona con Sugrañes. Faltaban superiores, todo se había de improvisar, eran momentos muy difíciles, nos encontrábamos desbordados. Se había tardado tanto tiempo en cambiar que ahora ya eran imparables.

Desde el año 69 era Delegado de Formación. El grupo de teólogos que comenzaba, unos 30, fue al Hogar Javier (Margenat). Yo era el superior, con O. Tuñí. En la primera reunión algunos ya dijeron que querían hundir el Hogar Javier... Al cabo de poco tiempo ya nos repartimos entre Diputación y Bóvila.

Yo evidentemente me encontraba solo, entre la presión de los estudiantes y el Provincial Rifà, que quería abrirse, pero no sabía cómo. El confiaba plenamente en mi. En este contexto se multiplicaron los pisos: Sants, Joventut-Graner, Bóvila-Bailén, Diputació-Girona, Valencia, Llançà, Amilcar (Prov. de Aragón), con superiores muy jóvenes, sin poder acompañar a los estudiantes como hubiera sido necesario, habiendo de recrear un nuevo estilo de vida, de oración, de comunidad, de trabajo, de estudio. Muchos salieron de la Compañía. Algunos me echaron las culpas a mí.

En este contexto, el 70 tiene lugar la visita de Pedro Arrupe. Yo no recuerdo ahora cómo ni cuándo se trató en la consulta de Provincia. Seguramente tanto Torres [Gasset] (M.O.) como yo (formación) expusimos los miedos y las angustias delante de este viaje por la visita a Franco.

Lo que no sabía era que hubiera una carta de un grupo ("flor y nata") al Arrupe, sobre los efectos negativos de la visita a Franco. Yo ciertamente no firmé ésta para mí desconocida carta.

Lo que sí recuerdo es que pasé por los pisos para hablar de la visita de Arrupe a los estudiantes. Y ahora que me lo dices recuerdo tu propuesta de llevarlo [a un paseo] a las golondrinas [del puerto]... Pero dejé libres a los jóvenes para que hablaran con el General de lo que ellos quisieran. La reunión tuvo lugar en Rosellón y, para dejar más libres a los estudiantes, yo no asistí. Y me molestó que el P. Angel Cervera se metiera entre los jóvenes...

En la postura de MisiónObrera de no querer recibir a Arrupe no intervine para nada, pues entonces todavía no participaba en la Misión Obrera. Empecé a participar cuando fui a Terrassa a finales de los 70. La postura de Misión Obrera me parecía entonces -y también ahora- demasiado radical y poco respetuosa con el P. Arrupe que venía a visitarnos y a dialogar.

Victor Codina, segundo por la izquierda, participando en una reunión de M.O. a finales de 1981

Sobre tu escrito "Carta a uno que se va..." y mi respuesta desde Oruro, he pensado muchas veces últimamente que ahora mi respuesta sería diferente, aceptando muchas de las cosas que tú decías. Han pasado 20 años, la caída del muro de Berlín, la postmodernidad, la necesidad de repensar la teología de liberación, la apertura a las cultura, el diálogo interreligioso, [el tema de la] la mujer, la ecología, etc.

Esto es lo que puedo responder a tu carta-correo.

No sé si podré venir a Tarragona, pues estos últimos días de mi estancia en Barcelona tengo muchas cosas y estoy muy agarrado: clases a Cristianisme i Justícia y en Sant Cugat, varias charlas a diversos grupos, viene mi hermano de Roma y estaré con él, compromisos pendientes... Pero si tu vienes a Barcelona, llámame y podremos hablar.

Espero haber respondido a tus preguntas y que podrás juntar las dos partes del e-mail.

Un abrazo

Victor

Lo que yo le había escrito
Mi e-mail a Victor Codina

Subject: Para Victor Codina
Date: Fri, 28 Jan 2005 20:38:16 -0000
From: Miquel Sunyol
To: Josep Ricart

Benvolgut Víctor:

Ya te dije en el encuentro de Reyes [2005] que solicitaría tu colaboración. También sabes de qué va el tema:

Un estudio de las reacciones que se produjeron en el grupo jesuítico de Misión Obrera al saber que el P. Arrupe, en su viaje a Espanya de mayo del 70, haría una visita a Franco

No quieras intentar escabullirte, diciendo que no tienes nada que ver en este "affaire" ("yo no era de la Misión Obrera", "no fue hasta más tarde que conviví con gente de Misión Obrera") o que, después de tantos años y de tantas horas de avión arriba y abajo, ya no tienes recuerdos de unos hechos, que podríamos calificar de insignificantes supuesto todo lo que se cocía en aquella época.

Si quieres te ayudo un poco a hacer memoria. Empecemos por la memoria escrita, la que está en los catálogos. Eras desde el 30 de septiembre del 67 Consultor de Provincia (con Juan Torres Gasset y dos más) y el tema del viaje del P. Arrupe sería uno de los temas tratados en vuestras reuniones. No se me hace difícil sospechar que tú mismo o Torres Gasset os haríais "eco" de los miedos y angustias que muchos de los jesuitas de Catalunya tenían ante este viaje.

El catálogo también nos recuerda que, desde el primero de julio del 69 eras Delegado del P. Provincial para los jesuitas que estaban en período de formación: los estudiantes. Posiblemente, nadie mejor que tú sabe que tengo toda la razón cuando digo que el objeto de mi estudio es un "incidente menor" de aquellos años, años que pueden ser adjetivados de varias maneras: años de crisis, años de fecundidad, años de libertinaje, años de turbulencias, años de ruptura, años de búsqueda, años que seguían los vientos del Espíritu a quien un buen Papa dejó abiertas las ventanas de la Iglesia...

Naturalmente, si la Compañía no fuera tan "secretista" los papeles nos podrían ayudar más a nuestra memoria...

Mi memoria personal puede ayudarte también a hacer memoria. El año 70 yo era un estudiante de tercer curso de teología que, gracias a ti, ya no hacíamos vida en Sant Cugat: vivíamos, después del año en la Vall d'Hebrón, en Sants 137, íbamos -teóricamente- por las mañanas a las clases de Sant Cugat, trabajábamos unas horas por la tarde y después nos dedicábamos al estudio. Mis horas de trabajo eran en nuestro Colegio de San Ignacio (época de Carlos Blanch) y muchas de mis horas de estudio estaban dedicadas -supongo que por influencia de Paco Cuervo- a una lectura reposada de Karl Barth.

Recuerdo que viniste al piso a preguntarnos cómo se podía preparar el encuentro del P. Arrupe con los estudiantes jesuitas. Te tocaría, en tu cargo de Delegado del P. Provincial, hacer esta misma pregunta por todos los pisos de estudiantes. Me parece que puedo afirmar -una vez más "topamos" con el secretismo jesuítico- que el resultado de tu recorrido por los pisos de estudiantes fue decir que "no sabían lo que querían".

En 1970 no eran tan modernas...Es fácil que yo te ayudara a llegar a esta conclusión: propuse que, en el tiempo que la organización había reservado al encuentro del P. Arrupe con los estudiantes jesuitas, alquiláramos una de las "golondrinas" del puerto, metiéramos unas cuantas cajas de cerveza o de Coca-Cola, y pasáramos un buen rato hablando informalmente con el P. Arrupe. Como la vida me ha ido enseñando, esta propuesta mía no fue aceptada.

¿Vas haciendo memoria?

La verdad es que ya has salido en mi estudio, y no he sido yo quien te ha puesto. Una ver, ciertamente, con pelos y señales, con nombre y apellido. Carlos Comas, desde Nicaragua, te recuerda como uno de los participantes de la famosa manifestación de sacerdotes de Barcelona:

...pero también cuando hubo la manifestación de sacerdotes que la policía "aporreó" -estábamos Víctor Codina, Enterria, yo mismo-

Esta manifestación es del curso 1965-66 (yo estaba de "maestrillo" en Raymat)

Esta participación tuya en la manifestación de los sacerdotes "corridos a porrazos" por las calles de Barcelona por la policía franquista me permite sospechar que en mi estudio hay otra referencia a ti, aunque ésta medio escondida o implícita.

No sé si sabes o si recuerdas que ya en el mes de febrero un grupo de jesuitas de Catalunya (unos catorce) (los que yo he llamado los VIP o "la flor y nata de la Tarraconense") escriben al General para transmitirle

la angustia de muchos jesuitas y de muchos cristianos de España, asustados por los efectos que, sin pretenderlo, es claro, pueden seguirse de la visita

Esta carta estaría dentro de la tradición jesuítica de la obediencia: el momento de la "representación". La verdad es que el P. Arrupe, refugiándose en que él ya había consultado a los que debía, "pasó" de ellos y les hizo saber -por medio del P.Sobreroca- que debían de transmitir la carta al P. Valero, Provincial de España. Este grupo de jesuitas hacen lo que él dice, pero le escriben una segunda carta y ponen en el sobre la palabra "SOLI" (no es necesario que te explique lo que esta palabra quiere decir en el argot jesuítico).

Ya en la primera carta, y como despedida, le ponían un aviso:

Hubieran podido recoger más firmas, pues tienen constancia de que muchos otros jesuitas de Catalunya comparten el contenido del escrito, incluso lo comparten algunos que, en el momento actual, ocupan cargos de responsabilidad y de gobierno en la Provincia

Si quieres saber más sobre estas dos cartas...

Supuesto que entre los firmantes de las cartas ya había rectores de colegio (como un Carlos Blanch del colegio de Sarriá) o directores de obras (como un Xavier Adroer de ESADE), superiores de comunidad (un Ramón Torelló que, además, era Presidente de la Comisión Nacional y Provincial de Colegios; un Pepe Messa, el de mi comunidad, que firmó sin decirnos ni una sola palabra; un Lluís Recolons), esta referencia a "algunos que ocupan puestos de responsabilidad y de gobierno en la Provincia" (en lenguaje ignaciano sería aquello de "no condesa, ni duquesa") puede conducirnos, conociendo vuestras trayectorias, a los dos que en aquellos tiempos -siempre según el catálogo- erais los Delegados del Padre Provincial": Juan Torres Gasset y tú mismo.

Creo que llegados a este punto ya podrías decir alguna cosa...

Pero quizás de ti me interesaría más que hicieras una reflexión sobre estos comentarios de uno de los que ya han participado en este "estudio": son comentarios de Mingo Melero, uno de los veinte y un firmantes de la carta del "sector universitario" dirigida al P. Arrupe.

El ambiente de misión obrera influía mucho en los pisos de estudiantes entonces. Por otra parte, en aquellos últimos años del franquismo, no recuerdo ninguna personalidad, ningún mayor, fuese profesor o no, que, sin miedo, con confianza en las posibilidades que hervían entonces, y con autoridad interior, digamos, nos ayudase a analizar, a distinguir e integrar los diferentes elementos que intervenían en nuestra vida de estudios, de actividades, de relaciones y también de orientación cara al futuro. Encontrabas elementos dispersos que te orientaban y ayudaban en algunos. Lo cual te servían de referencia, pero poco más. Se comprende que, dada la generosidad y la necesidad de objetivos concretos (algo propio de nuestra edad entonces), prevaleciese la postura "contestataria", tan del momento por otra parte.

Y antes de acabar ("veo que habría que precisar más todo, los hechos y también las interpretaciones"), sigue preguntándose:

¿Qué indicaba la falta de formadores, la falta de autoridad indispensable por parte de los mayores? Y, por parte de los jóvenes, ¿a qué obedecía nuestro entusiasmo por la acción social y política y, en cambio, nuestra escasa valoración de lo que fuese a medio plazo, por ejemplo el estudio y la vida oculta-oculta de servicio, de trabajo sin más, etc.?

Aquí sí que tienes alguna cosa a decir... Algunos, refiriéndose a nosotros (a los jóvenes de aquella época) han podido decir que nos dejaron hacer, pero que nos dejaron solos:

"Se les ha dejado.... pero ¿les hemos arropado, acompañado en su intento?", así se expresaba Mikel Marieezcurrena (¿lo conoces?, no es necesario decir que es un jesuita vasco), según los recuerdos de una amiga mía, monja de Jesús-María.

¿Podríamos decir lo mismo de ti? ¿Te dejaron solo? ¿Solo ante toda aquella criaturada de jesuitas, que ya no tenías manos suficientes para ir tapando los agujeros por donde se te iban escabullendo?

Bueno, Víctor. Ya sabes que tus comentarios no serán publicados esta vez por la prestigiosa editorial CISEP, sino por un medio de comunicación más humilde, mi web FQI (pretensiones de la "fides quaerens intellectum") que también tiene lectores en Latinoamérica, entre ellos -según hubo de admitir el Provincial de Bolivia- algunos jóvenes jesuitas estudiantes bolivianos.

No sé si mi hermano te hizo llegar el encargo que le hice: comunicarte que te había puesto en mi web. A partir del tema "¿Algo histórico en la resurrección de Jesús?" (una reflexión surgida en los Ejercicios de Lamiarrita de este año), mencionaba (para que nadie se piense que no hago otra cosa que repetir lo que dice Fernando Sánchez Dragó) mi famosa "Carta a otro que se va...", y me vino la idea de publicar todo el "dossier". Por ahora sólo he "colgado" una especie de hoja de propaganda para abrir el apetito: un pequeño fragmento -foto incluida- de cada una de vuestras intervenciones.

Lo puedes mirar en http://www.tinet.org/~fqi_ct04/carta_ct.htm

Sigue en pie mi deseo y mi invitación de que un día vengas a Tarragona. Intentaré compensar la recibida que me hicisteis en Oruro.

Esperando tu colaboración y tu visita

Miquel

Y si todavía no la has leído
La respuesta de Victor Codina



La moda en mayo del 70 Próximo Capítulo

Los recuerdos de uno que no firmó

Pere borràs


Actual Provincial de los jesuitas de Catalunya

la vanguardia, jueves 14 de mayo 1970




Gracias por la visita
Miquel Sunyol
sscu@tinet.fut.es 
3 octubre 2005
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