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MAYO 1970

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LOS JESUITAS DE
LA MISIÓN OBRERA
ENTRE DOS GENERALES

General Franco
"Caudillo de España
por la gracia de Dios"
Pedro Arrupe
Prepósito General
de los jesuitas
Capítulo X
La etapa
de Andalucía

Sección Tercera
Buscando testimonios y documentos
Año 2008: sobre el terreno
Un estudio de las reacciones que se produjeron en el colectivo jesuítico de Misión Obrera al saber que el P. Arrupe -en su viaje a España de mayo del 70- haría una visita a Franco
A manera de prólogo

Índice general

A manera de "Nihil Obstat"
Mi correspondencia con...
Contenido de este capítulo
* Situación de la Misió Obrera
en Andalucía

* Documento: El Apostolado Obrero
y la visita del P. General

* Buscando testimonios y documentos
Año 2002: por correo

* Buscando testimonios y documentos
Año 2008: sobre el terreno

Buscando testimonios y documentos
Año 2008: sobre el terreno

A finales de abril emprendí viaje al sur...

La primera etapa andaluza fue la barriada de Almanjáyar (Granada), en donde ya me esperaba Adolfo Chércoles en su piso de la cuarta planta de la calle Molino Nuevo, en un vecindario compuesto en su inmensa mayoría por familias gitanas. A pesar de mis antiguos viajes a Granada, por mi amistad con Rafa Yuste, no había tenido oportunidad de visitarlo en su casa. Tampoco lo tenía presente como participante en nuestras habituales reuniones anuales de Misión Obrera a nivel estatal (yo empecé a participar en ellas a partir de 1975). Sí que recordaba que hacía unos años, en 1989, nos había dado los Ejercicios en Lamiarrita con su tema de las bienaventuranzas.

La frase "nos había dado los Ejercicios" debe ser corregida, ya que Adolfo -con muy buen criterio- se niega a "dar Ejercicios" de una semana. Los Ejercicios son un proceso demasiado serio para unos pocos días...

Enseguida nos pusimos al trabajo. La conversación ya me va avisando de lo que iré encontrando: mucho dato biográfico, ningún papel escrito guardado, pocos recuerdos precisos y concretos sobre el tema a tratar.

La parte biográfica de cada uno de ellos (de innegable interés) no queda recogida en mi trabajo. Y eso por una doble razón tal como les explicaba en los respectivos e-mails: "En parte porque quiero ajustarme al punto concreto de mi trabajo, y también porque no quiero entrar en los terrenos de Ignacio Molina, que está haciendo esta parte más biográfica de vuestras vidas. Esto no quiere decir que no me hayan interesado los "excursus" ya sea sobre los gitanos, o sobre Pedro Closa, o sobre tu propia evolución dentro del mundo gitano... Todo esto queda guardado no sólo en la memoria del ordenador, sino también en la mía."

También me va dando una explicación de por qué no se han conservado recuerdos precisos y concretos de lo que ellos hicieron durante la visita de Arrupe a Granada: pocas semanas después ocurría la huelga de la construcción en Granada con tres obreros muertos y más de un centenar de heridos. Adolfo recordaba incluso la fecha: el 21 de julio.

Mi memoria también tenía "seleccionado" (la memoria no es la capacidad de retener, sino de seleccionar) este dato y su fecha, aunque no la del día mismo, pero sí el mes y año. A finales de junio del 70 me habían ordenado de sacerdote. En aquellos años, las ciudades de Sabadell y Terrassa hacían vacaciones a partir del 18 de julio. Los curas obreros de la Parroquia de San Lorenzo de Terrassa, en donde colaboraba un grupo de jesuitas, también se iban de vacaciones. Me dijeron si quería ir a hacer esta suplencia y acepté. Podríamos decir que me hicieron un "contrato de verano". Recuerdo que en las misas del domingo me tocó avisar que haríamos una misa por los obreros muertos en Granada: era mi primer anuncio de una misa contra el régimen del general Franco.

Adolfo no guardaba ningún documento ni recordaba si hubo o no hubo una carta dirigida al P. Arrupe. Recordaba que el P. Arrupe había ido a cenar a su casa, a La Chana ("a La Chana, no; a la Virgencica"); que la visita debería estar programada, ya que se le había preparada cena, ¡lástima que la cocinera de aquellos años ya no vivía por allí, ella sí que recordaría! Recordaba que él había llegado tarde, ya que había seguido su horario normal de trabajo, pero no podía decir nada de cómo había ido la conversación.

Me señaló una doble pista a seguir: una, la de Pedro Castón, quien -como ya sabemos- en aquellos tiempos era estudiante de teología formando parte de uno de los dos grupos del Zaidín y actualmente profesor de sociología en la Facultad de Teología (La Cartuja); la otra, la de Gonzalo Sánchez Romero (más conocido por Puñales), quien, ya sacerdote en 1970, llevaba unos años trabajando en la construcción (primero en Sevilla y después ya en Granada) y era el "responsable" de uno de los pisos del Zaidín. Actualmente, habiendo dejado la Compañía en 1981, seguía viviendo en Granada.

Ver
Mi conversación con...
Adolfo Chércoles

Al día siguiente, Adolfo me acompañó a la casa de los jesuitas de la Facultad (Comunidad Cartuja), en donde me presentó a Pedro Castón. Aprovechamos el todavía frescor de la mañana para hablar en el jardín. La conversación empezó echando un vistazo al listado, en un intento de situar a cada uno en su piso: unos en la calle Bailén 8; los otros en la calle Torremocha 4. En cada piso, además de los que estudiaban teología, había uno que ya era sacerdote (Gonzalo Sánchez, alias Puñales, y José Godoy, alias Pope) y que trabajaba.

...con la idea (que yo tengo entendida del Provincial) de que los de Misión Obrera tuvieran formadores de Misión Obrera. Entre ellos estaba Gonzalo que era el más antiguo en Andalucía.

Los casi cuarenta años ya pasados dejan colar alguna imprecisión

Todos los escolares, vivíamos con Pope Godoy

Le planteo la pregunta: ¿Todos estos se consideraban de Misión Obrera?

Vivíamos en un grupo de Misión Obrera... pero trabajando manualmente, trabajando manualmente, en esa época, en el piso nuestro, solamente estaba Pope Godoy, que trabajaba en los tranvías de Granada. El ya era sacerdote. Todos los demás estábamos estudiando teología.
Se consideraban de Misión Obrera, pero manualmente sólo habíamos trabajado yo, durante el magisterio, que había estado trabajando en Sevilla en la Compañía Sevillana de Electricidad.
Trabajando casi de continuo, quizás también Horacio Lara había trabajado un año en Huelva, pero no estoy muy seguro. Los otros habían trabajado en los veranos.

La Cartuja. Junio 1974

A pesar de un repetitivo "No recuerdo", alguna afirmación se abre paso: estuvo en la charla del P. General y también estuvo en la comida. Parece que estos recuerdos tienen una base documental gráfica

Pedro Castón detrás del P. Arrupe

Ahora lo he recordado porque en la revista jesuitas (nº 94, otoño 2007), dedicada a él, que tiene una portada azul, hay una foto, en esta escalera, de él con los estudiantes, y en ella, detrás de él, estoy yo.



El "parece" está motivado porque alguien me dijo que la escalera es de construcción posterior al viaje de 1970.

Wenceslao Soto al lado del p. Arrupe

Wenceslao Soto (en el lado derecho del P. Arrupe en la foto), actual socio y secretario del P. Provincial, con quien he coincidido estos días de finales de septiembre en la comunidad de Almería, me confirma que esta foto es del curso 1973-74, cuando el P. Arrupe fue a Granada a inaugurar el nuevo edificio de la Facultad en junio de 1974. El era novicio del primer año.



Pero no recuerda si hubo algún escrito, si se discutió entre ellos si se iría o no se iría a los actos con el P. Arrupe. Recuerda, aunque él no asistió, que el p. Arrupe fue a la Virgencita, explicando el motivo de esta visita en estos términos:

Supongo que por parte del Provincial había interés de que el P. Arrupe visitara también algo que en aquel tiempo, como eran los grupos de Misión Obrera en la Compañía, no acababa de estar bien visto en la Provincia y yo me imagino que le insistirían o le programarían esta visita para que se viera que el P. General estaba con todos.

Y al actual profesor de sociología de la Facultad de Teología le pregunto: Y ahora , ¿cómo juzgas las reacciones de este grupo de jesuitas ante la visita de Arrupe a Franco? ¿Esta visita era realmente un escándalo para el pueblo como ellos decían? ¿Fue una reacción justificada por lo que eran aquellos años? ¿Fue excesiva?

Probablemente, en aquel tiempo, fue una reacción que estaba justificada. Entonces yo hubiera dicho que no tenía que ir a visitarlo porque había una objeción tal a la dictadura...
Ahora, desde mi posición de ahora, diría que fue una cosa exagerada, pues si una persona pública va a un país... Ahora, desde luego, creo que hizo bien en visitarlo.
La reacción de Misión Obrera fue fruto de las circunstancias: estábamos muy radicalizados políticamente, éramos contrarios a toda negociación, Franco era el diablo en persona para nosotros...

Ver
Mi conversación con...
Pedro Castón

Aproveché para saludar personalmente a los PP. Joaquín Domínguez y Gabriel Verd, quienes me habían prestado su ayuda en la primera parte de este trabajo.

Gracias al P. Gabriel Verd, autor del artículo sobre Francisco Franco en el diccionario histórico de la compañía de jesús, pude dar a conocer la carta que el P. Asistente y los Provinciales de Estados Unidos escribieron en julio de 1938 al general Franco para darle las gracias y reiterarle que todos los jesuitas (¡ya desde el 18 de julio del 36!) estaban de su parte. Esta carta, que había sido traducida por Pedro Arrupe entonces en Estados Unidos en donde había hecho la Tercera Probación, fue publicada por the woodstock letters (Vol. LXVIII, nº 2 [1939]).

Ver
Mi correspondencia con...
Gabriel Verd

Al P. Joaquín Domínguez, responsable del Archivo de la Provincia, le pedí diversos documentos. Entre ellos, la carta que el P. Cuenca, Provincial de Andalucía, escribe en 1944 a todos los jesuitas de la Provincia para explicar cómo le ha sido concedida a Franco la "Carta de Hermandad" (algunos dirán que es algo más que una "carta de hermandad") por parte de la Compañía de Jesús. Y, también, la carta que, cumpliendo los compromisos de la anterior, el P. Provincial de España, Pedro Ferrer Pi, escribe a los Provinciales de España a la muerte de Franco recordando la obligación de todos los jesuitas de ofrecer "tres misas, tres comuniones y tres rosarios".

A él también le pedí si constaba, en la documentación existente en los archivos de la Curia Provincial de la Bética, que esta carta del P. Ferrer Pi fuera remitida a todas las casas de su Provincia, o sólo a algunas comunidades. O a ninguna.

En esta visita al Archivo de la Provincia pude encontrar el número de noticias breves de la provincia correspondiente a la visita del P. Arrupe a Andalucía, enterándome así que los PP. Fernando García Gutiérrez y Matías García Gómez habían recibido el encargo del P. Provincial de organizar la visita del P. Arrupe en Sevilla y Granada respectivamente. Y, por casualidad, un documento del P. Bermudo, El apostolado Obrero y la visita del P. General, que, aunque no tenga ninguna referencia a la visita a Franco, me ha parecido de interés y lo publiqué ya en la primera sección de este capítulo.

Ver
Mi correspondencia con...
Joaquín Domínguez

Mi "trabajo de campo" iba a continuar en Sevilla, en donde me dieron hospitalidad la comunidad del colegio de Portaceli. Por la mañana, entrevista en la Cafetería Arlés de la calle Canalejas, con Francisco Collantes Terán, más conocido como Curro. Aunque había oído hablar bastante de él, no lo conocía personalmente, pero no tuvimos problemas a la hora de identificarnos. Desde el primer momento ya vi en qué mar nos moveríamos: no me acuerdo de las cosas de aquellos años. De todas formas, porque sí que se acordaría, podemos rechazar que estuviera en la reunión de La Virgencica y que hubiera asistido a la charla del P. Arrupe a los estudiantes de teología.

Tengo mala memoria, pero yo me acordaría de una reunión y cena con Arrupe.

Vagamente puede recordar alguna reunión entre ellos para discutir si asistirían o no a las reuniones con Arrupe. ¿En la Facultad o en el piso?

A tanto ya no puedo llegar

No me queda más remedio que hacer un resumen para mi mismo: "Así, pues, de Arrupe no recuerdas nada: ni si lo viste ni si no lo viste". Este resumen no es de desánimo o de fracaso, pues lo importante de la conversación no es obtener datos concretos. Durante la conversación ha ido pasando toda una trayectoria vital que aquí, por las razones ya expuestas, no queda reflejada.

Una cosa son los recuerdos y otra la capacidad de reflexionar sobre unos hechos acaecidos en un contexto determinado. ¿Era escandalosa para el pueblo la visita de Arrupe a Franco?

Haciendo un esfuerzo de ponerme en aquella situación, creo que sí que sería escandalosa. La capacidad de tolerancia que hemos tenido después, en la transición, a todos los niveles y en todos los grupos sociales, progresistas y de izquierda radical, no la teníamos entonces…
Hemos tenido que aprender cierta tolerancia y comprensión en los análisis históricos que nos ha hecho relativizar el análisis y el juicio y la valoración de las actuaciones que teníamos entonces, pero en aquel tiempo yo creo que sería bastante negativo que Arrupe se fuera a ver al viejo.
Nosotros teníamos un buen concepto de Arrupe, como el de una persona que nos había apoyado en todo el mogollón este... Todos sabíamos que podían existir tensiones, pero que podíamos contar con su apoyo tácito o no tácito... Que él entendía nuestra situación, cosa que no hacían otros superiores más cercanos, que había una predisposición a entenderse... Y que de pronto este señor que era una cierta esperanza, venga acá y se vaya a verlo, me imagino que sería bastante negativo. Yo sigo pensando que no tenía que haber ido, incluso con esto que ya te he dicho de la tolerancia y comprensión.
Pero si quieres saber lo que yo ahora pienso... Siempre hay los compromisos, si él es el representante de la Compañía de Jesús que viene a España, tiene sus compromisos, ya los trae en la maleta.
No recuerdo ahora si cuando viene Arrupe ya había empezado Tarancón a distanciarse o los de Montserrat... Si este distanciamiento todavía no se había producido, la visita de Arrupe a Franco sería más disculpable, ya que no puede llegar pegando patadas.
Podemos entender que él es un personaje público. A pesar de eso yo sigo pensando que no tenía que haber ido, porque no siendo necesario, porque no es un jefe de estado, como el Papa, no tiene obligación por el cargo de hacerlo; entonces si lo hace es una toma de postura.

Ver
Mi conversación con...
Curro Collantes

Una información inesperada...

Comí con la comunidad de Portaceli. Durante la comida oí que, tres o cuatro platos más allá, estaban hablando de la visita del P. Arrupe a Granada. Posiblemente esta conversación surgía a consecuencia de que yo había comentado que me había entrevistado con Curro. Allí había alguien que recordaba algo... Quedamos para vernos después de la siesta.

En el año de 1970 era un estudiante de teología y recordaba que, mientras el conjunto de profesores y estudiantes de la Facultad esperaban en el exterior la llegada del P. Arrupe, el P. Provincial y Horacio Lara, bajo un olivo, discutían. Una imagen que su memoria había seleccionado. Naturalmente, no sabía de qué discutían.

Por la tarde, en la Alameda de Hércules me encontré con Horacio Lara y conversamos en el Bar La Norte. Horacio, como ya sabemos, ya me había dado una primera respuesta en el 2002:

¿Ingenuidad de Pedro Arrupe?
¿No puede ser una ocasión en que yo personalmente puedo hablar de problemas que pueden favorecer muchísimo a la clase obrera?
En la charla de El Clot

Empezamos con el listado y a mi pregunta de si todos aquellos estudiantes que vivían en los dos pisos del Zaidín se consideraban de Misión Obrera...

¿Y esto cómo se clasifica? ¿Cómo se sabe quién es y quién no es?

Hacemos un intento de colocar a cada uno en su piso y me extraña de que en un piso todos sean estudiantes sin un responsable ya sacerdote (es un dato a comprobar).

Me olvido de preguntar si el reunir en dos pisos a los estudiantes "de Misión Obrera" era, por parte de los superiores, una medida profiláctica: que no llegaran a contagiar al resto de los estudiantes

Confirma la existencia de un escrito para ser entregado al P. Arrupe, sin poder precisar en qué términos estaba redactado

Yo sé que existía este papelito y me da a mí la impresión de que yo lo tuve...
Yo sé que hubo un documento, una carta, que se le entregó a Pedro Arrupe, en mano, por Pedro Closa... Si se la entregó Pedro o si esto funcionó de otra manera, esto yo ya no te lo puedo decir.

Le comento la información recibida sobre su discusión, bajo un olivo, con el Provincial

Yo no lo recuerdo... Quizás, ya te digo yo que quizás, ahora que me lo comentas... Es como si hubiera allí algo... Es posible que se diera... Pienso que yo podría llevar la carta para dársela a otra persona de Misión Obrera, y que Muñoz Priego dedujo que si estaba esperando a Arrupe podía ser para entregarle la carta, puesto que debía conocer que no iba a quedarme en la reunión con él.

De haber estado con Arrupe, ya sea en la charla a los estudiantes en la Facultad o en la cena de La Virgencica se acordaría. Pero, como ya sabemos, han pasado casi cuarenta años...

Por lo visto nadie de la gente de Misión Obrera fue a los actos "oficiales".

Le pido que me explique un poco más esta frase de su escrito del 2002: "La visita a La Chana fue una habilidosa salida para "compensar" el vacío, que se debía a lo que se debía"

El vacío que hicimos nosotros a la visita de Arrupe en Granada, y como siempre vamos con una de cal y otra de arena, entramos en el campo de las compensaciones... Y el vacío se debía a que había una dictadura, que no se reconocían derechos elementales, que Jesús de Nazaret estaba tapado por una iglesia nacional-católica, que existía una dura represión y explotación, etc.

Entonces esta visita a Franco significaba mucho por la tensión existente que nos tocaba sufrir... Era incomprensible... Las razones de unos eran incomprensibles para los otros...

Nuestra protesta ante Arrupe fue una cosa de coyuntura, expresar un poco de frustración, unas quejas, unas limitaciones; una cuestión de la Orden, una discrepancia interna... Yo vi esto como una tensión puntual... una indignación...

Y ahora...

Ahora, con los 38 años de distancia y las modificaciones vividas, uno puede intentar comprender al 'pre-pósito', que le tocaba ir navegando en el filo de la navaja, entre dos aguas, tratando de contemporizar, de no hacerle feos a nadie, de tener algo descontento a todos, pero... lo menos posible, quizás. Impedido de actuar tan libremente como quienes tratábamos de vivir encadenados a las gentes que estaban y, algunas se sentían, hostigadas, humilladas, oprimidas.

Ver
Mi conversación con...
Horacio Lara

Sentí que el encuentro no se pudiera prolongar más, pues había quedado ya con el P. Fernando García Gutiérrez, actualmente superior de la comunidad Sagrado Corazón de Jesús, situada en la calle Jesús del Gran Poder. Ya sabemos que "fue nombrado por el P. Provincial como coordinador general de la visita del P. Arrupe y organizador de la visita a Sevilla". No podía dejar de visitarlo. Por el catálogo vi que pertenecía a la Provincia jesuítica del Japón (compañero, pues, del P. Arrupe durante muchos años) y que seguía relacionado con el Japón como "Director Secretariado Provincial de Misión Japón".

Desde el primer momento ya me dice que de "organizador" nada de nada; que ya todo venía muy bien organizado. Los años no pasan en balde y le es imposible dar una respuesta a mi pregunta sobre qué significado y qué alcance se dio (entre los superiores) a la ausencia de los jesuitas de Misión Obrera en la reunión-charla que el P. Arrupe tuvo con los jesuitas en el salón de cine del colegio de Portaceli, ausencia que el P. Alcalá destaca en su crónica.

Pero me aclara una cosa que no deja de tener interés: el P. Arrupe había defendido su visita a Franco (por ejemplo, en Valencia) apelando a un deber de agradecimiento. ¿Qué tenía que agradecer Arrupe a Franco? A petición del P. Arrupe, en su etapa del Japón, Franco había concedido "papeles" a un grupo de jesuitas húngaros que se habían fugado de su país y andaban totalmente indocumentados con serio peligro de ser devueltos a su país. El P. García Gutiérrez recordaba sus nombres y sus finonomías, pues habían sido compañeros de él en el Japón.

Conocida su amistad con el P. Arrupe (que queda reflejada en su libro El Padre Arrupe en Japón que tuvo la amabilidad de regalarme) me animé a hacerle otras preguntas: ¿el P. Arrupe, en alguna ocasión posterior se había referido, a nivel coloquial, a estas "reacciones" de la Misión Obrera? Me dijo que no le constaba.

Y también si la letra de la carta de la Asistencia de Estados Unidos a Franco de julio de 1938 podría ser del propio P. Arrupe.

Me acompañó hasta la calle para indicarme el camino de regreso y se excusaba de no haber podido ser de mucha ayuda. Le tranquilicé diciéndole que estas entrevistas "con gente importante de la Orden" tenían para mí un valor añadido: el que algunos, que mantienen ciertos recelos ante mis afanes investigadores, no se crean que hago un viaje de Tarragona a Andalucía para hablar sólo con los jesuitas que han ido saliendo.

Ver
Mi correspondencia con...
Fernando García Gutiérrez

No entraba en mi itinerario la población de Montilla, en la cual el P.Matías García Gómez es el actual vicesuperior de la comunidad San Juan de Avila. Había sido el "presunto" organizador del viaje del P. Arrupe en Granada, siendo en aquel tiempo Viceprovincial de Formación con responsabilidad directa, por lo tanto, sobre los estudiantes. Me puse en contacto con él por correo, sin haber recibido todavía respuesta alguna, algo que puede ser debido al período estival.

Subject: Viaje Arrupe mayo 1970
Date: Fri, 4 Jul 2008 21:26:03
From: Miquel Sunyol
To: Matías García

[...]

Ya sé que han pasado muchos años y que muchas cosas ya se habrán escapado de la memoria… A pesar de ello me animo a hacerle las siguientes preguntas.

La reunión-cena del P. Arrupe en La Chana (La Virgencica) ¿fue una visita que ya estaba programada? ¿Fue programada respondiendo a deseos expresados con anterioridad por el P. Arrupe? ¿Fue programada por Ud. (y por los que organizaban el viaje desde aquí) para dar un apoyo a la Misión Obrera ante la Provincia que quizás no acababa de ver con buenos ojos esta manera de ser jesuita?

En la relación escrita por el P. Alcalá se lee: “Ésta (la charla con los teólogos) tiene que ser interrumpida porque el P. General quiere visitar a la misión obrera jesuítica en el Barrio de La Chana”.

En las Noticias Breves podemos leer: “Concluye esta charla con los teólogos y marcha a la barriada de La Chana, donde cena con los que trabajan en dicha barriada con los gitanos”

¿Cuál de estas dos formulaciones es más correcta? Ya sabe que no tiene las mismas connotaciones la frase “misión obrera” que “trabajar con los gitanos”.

El “querer visitar a la misión obrera” ¿es una “respuesta” a los de la Misión Obrera de Sevilla que no asistieron a la reunión que el P. Arrupe tuvo en Sevilla? Recuerde que el P. Arrupe, en Valencia, fue a La Malvarrosa a visitar a los que no le habían querido recibir.

¿Acompañó Ud. al P. Arrupe a La Chana? Si es así, ¿qué puede recordar de ella? ¿Asistieron a ella sólo los jesuitas de La Chana o también otros estudiantes de los pisos de Bailén y Torremocha? ¿Se habló de la visita a Franco? ¿Cuál fue el tono de la conversación?

¿Existió algún documento (por ejemplo, una carta) del grupo de Misión Obrera para ser entregada al P. Arrupe? ¿Los de Misión Obrera le manifestaron a Ud. o al P. Provincial su opinión sobre la visita del P. Arrupe a Franco?

¿Tuvo Ud. conocimiento de alguna “reacción” de los estudiantes de la Facultad sobre esta visita del P. Arrupe a Franco? ¿Hubo algún grupo que no asistió a la charla del P. Arrupe a los teólogos?

Una vez pasado el "período estival" llegó la respuesta de Matías García Gómez

Subject: Re: Viaje Arrupe mayo 1970
Date: Fri, 12 Sep 2008 13:16:10 +0200
From: Matías_García
To: Miquel Sunyol

Querido Miguel:

Con dos meses de retraso te adjunto la carta que (con fecha 17 de julio) te escribí poco después de recibir la tuya y que entonces no te envié porque quise proporcionársela primero por e-m al P. Muñoz Priego, por si él tenía que hacerme alguna observación sobre su contenido. Pero -como no acaba de reaccionar- te la envío ya sin ninguna modificación. Te la remito además por correo ordinario, por si no te llega bien por el electrónico. Para cualquier duda o pregunta que todavía tengas, aquí me tienes a tu disposición.

Te felicito por tu iniciativa, ya que considero muy importante todo lo que haga conservar con exactitud la herencia de Arrupe.

La respuesta del P. Matías García Gómez
(versión condensada)

Antes de pasar a contestar tus preguntas te adelanto lo siguiente:
  1. Ante todo que, aunque no logro recordar tu cara, creo haberte visto y tratado en alguna ocasión (casi con seguridad en alguna reunión con la Misión Obrera).
  2. Que, al recibir tu carta, apenas me quedaba en la memoria un vago recuerdo del asunto objeto de tu consulta.
Hoy, con ayuda de las consultas ya mencionadas [al P. López Azpitarte, Rector del Teologado en 1970, y al P. Alejandro Muñoz Priego; el Provincial de aquellos años] y tras un esfuerzo por recordar con mayor precisión, puedo responder a tus preguntas en los siguientes términos:
  1. Efectivamente fui Viceprovincial de Formación en Andalucía (a la vez que continuaba siendo Rector de la Facultad) desde agosto de 1969 a agosto de 1971. Además fuí yo quien llevó la organización concreta de dicha visita en Granada.
  2. [...]
  3. Dependiendo del "Colegio Maximo" existían en ese año de 1970 dos "statio(nes)" o comunidades de inserción, de carácter bastante diferente: la de la "Chana" (que poco antes había estado en la fábrica abandonada y ruinosa de "Sta. Juliana" y posteriormente estaría en "La Vigencica") y la del barrio del "Zaidín"). La primera existía desde 1960 y sus miembros compartían muy de cerca la vida de los gitanos más desamparados; la segunda -creada en 1969 y ubicada en un piso "normal" del nuevo Barrio del Zaidín- estaba compuesta por algunos miembros de la Misión Obrera y varios escolares, más o menos orientados a ella. Por su vinculación con el Teologado ambos "coetus" eran formalmente prolongaciones de una casa de formación y, por tanto pertenecía al Sector del que yo era Viceprovincial. En el año 1970 el Ministro de la Chana era Adolfo Chércoles y el del Zaidín Gonzalo Sánchez Romero.
  4. La visita del P. Arrupe a Chana no estuvo prevista con anterioridad. Ella no respondió, por tanto, ni a deseos previos del P. Arrupe, ni a la programación que yo preparé. En mi archivo de Granada he podido encontrar el "horario" elaborado por mí para ese día; el último acto que consta en él es un encuentro con los teólogos en el Colegio Máximo.
  5. ¿Por qué se produjo entonces esa visita a la Chana?. Como antes te adelanté, al recibir tu carta yo sólo conservaba un vagísimo recuerdo de lo entonces ocurrido, aunque en mi interior lo vinculaba -sin más precisiones- con lo sucedido en Valencia, Sevilla, etc., y con la visita de Arrupe a Franco. Por lo que en seguida te diré, la verdad es que yo nunca lo supe de forma concreta, ni tampoco me preocupó gran cosa, ya que el hecho se vivió en Granada sin ningún dramatismo. Tampoco el P. López Azpitarte, Rector entonces del Máximo, recuerda nada al respecto.
  6. Pero. entonces, ¿qué fue lo pudo dar pie a la visita del P. Arrupe a La Chana?. Todo lo que yo sé hoy al respecto me viene de la conversación mantenida con el P. Alejandro Muñoz Priego el pasado día 12 en Montilla.
    1. Ante todo me confirmó en lo que yo ya sabía: que la visita a la Chana no estaba prevista:
    2. Me dijo además que, en la mañana de ese día (el de la visita del P. Arrupe a Granada), él se desentendió casi del todo de la marcha de la visita, porque Horacio Lara le pidió hablar con él para exponerle las mismas o parecidas razones contra la visita del P. Arrupe que ya habían manifestado en otros lugares algunos miembros de la Misión Obrera. La conversación fue muy larga y dura y consumió una buena parte de la mañana, pero finalmente Horacio cedió y desistió de todo tipo de actitud de protesta.
    3. De hecho no la hubo y la reunión de la tarde con los teólogos transcurrió con total normalidad y sin ninguna ausencia significativa. El P. Muñoz Priego no me precisó si algún jesuita de Granada compartía los planteamientos de Horacio Lara. En mi opinión ellos podrían haber sido compartidos, con más o menos firmeza, por algún otro de la comunidad del Zaidín, pero dudo mucho de que también se sumasen a ellos los de La Chana.
    4. Por tanto, la visita de Arrupe a La Chana (no al el Zaidín) parece que tampoco tuvo nada que ver (al menos directamente) con lo dicho en b, sino que se debió a un deseo de última hora del P. Arrupe por conocer esa experiencia de inserción entre los gitanos y compartir una frugal cena con ellos, antes de tomar el tren para Madrid.
  7. Dicho lo anterior, contesto tus preguntas concretas a este respecto:
    1. No hay razones para interpretar la visita a La Chana como un apoyo a la Misión Obrera (tampoco para lo contrario)
    2. De las dos expresiones utilizadas en las dos relaciones escritas mencionadas por ti, creo que es más exacta la de las Noticias Breves: "marcha a la barriada de La Chana, donde cena con los que trabajan en dicha barriada con los gitanos". La del P. Alcala ("visitar a la misión obrera jesuítica en el Barrio de La Chana") puede incluso estar influida por los acontecimientos anteriores; además es muy probable que el P. Alcalá no haya sabido nada de la conversación del Provincial con Horacio Lara (yo mismo, a pesar de ser por entonces el Viceprovincial de Formación, no lo supe hasta el pasado 12-VII-08). En realidad el "coetus" de La Chana no era en sentido estricto un grupo de Misión Obrera, al menos en el sentido de acentuar la condición "obrera" y de "clase", sino una realidad de inserción con los "pobres" y, en concreto, entre los "gitanos".
    3. Creo que ni yo, ni el Rector del Máximo (P. López Azpitarte) acompañamos al P. Arrupe en su visita o, al menos, ninguno de los dos lo recordamos. Tampoco lo recuerda el P. Muñoz Priego. Según él, sólo acompañaron al P. Arrupe en su visita a la Chana y luego al tren, el dicho Provincial y -casi con seguridad- el P. Alcalá (que ese misma noche volvería con Arrupe en tren a Madrid) y el que condujera el coche (¿el Hno. Socio?). Aparte de estas personas, los asistentes a la reunión fueron únicamente los componentes del coetus de la Chana, pero no los del Zaidín.
    4. Según el mismo P. Muñoz Priego, en dicha reunión no se habló de ningún tema conflictivo y el tono de la conversación debió ser el que describe el P. Alcalá en el texto que tú citas.
    5. Ni el entonces Provincial ni yo recordamos (y, más bien, lo excluimos) que los del grupo de Misión Obrera hayan entregado una carta a Arrupe. Salvo lo ya dicho acerca de la conversación del Provincial con Horacio Lara, ni el dicho Provincial, ni yo recordamos que los de la Misión Obrera nos hayan hablado (al menos, de forma reivindicativa) de la visita de Arrupe a Franco.
    6. Con los matices ya antes indicados (en b), los dos coetus dichos creo que podían ser considerados de Misión Obrera (al menos en sentido amplio y ya en este curso 1969-1970). En cambio no puedo recordar ahora si todos y cada uno de los componentes de los mismo era considerados miembros de dicha Misión. Es posible que mi documentación guarde alguna lista a respecto.
    7. Aparte de estos dos coetus, no existían de momento otros pisos de estudiantes de teología.
Esto es todo lo que te puedo decir sobre el tema.
Termino alegrándome y felicitándote por la tarea de investigación que te has impuesto.

Comparar con lo que dirán a continuación Rafa Yuste y Juan José Hirschfeld, que estuvieron presentes en la reunión

Ver
Mi correspondencia con...
Matías García Gómez

Rafa Yuste, el 7 de agosto de 2008, cumple lo que llevaba prometido desde el 16 de julio de 2002

Te contestaré a tu carta más detenidamente. Por ahora puedo decirte que yo asistí a esa reunión en La Chana con Arrupe. Quien más podrá darte detalles de la misma (porque seguramente conserva el dossier de los escritos y de esa carta que buscas) es Horacio Lara.

Y unas semanas más tarde (8 septiembre 2002) vueleve a remitirme a Horacio

Pero, sin duda, Chércoles y Horacio (si te has puesto en contacto con ellos) pueden aportarte lo sustancial. Yo estaba allí de comparsa, entre los dos estudiantes de teología que habían señalado para asistir a la reunión.

No es extraño que, durante todos estos años, yo pensara que Horacio Lara era uno de los estudiantes que habían asistido a la cena de La Chana, sin quedarme claro si el "comparsa, entre los dos estudiantes de teología" significaba que habían ido dos (Rafa y otro) o tres (Rafa y otros dos). Estos, últimos días, por teléfono, Rafa Yuste me aclaraba las cosas: los dos estudiantes designados habían sido él y Juan Hirschfeld (alias el Cheché), ambos en el segundo curso de teología. Quedan por aclarar las motivaciones de esta elección.

Visita de Arrupe a España
y reacción del grupo de Misión Obrera ante la visita del mismo a Franco.

Querido Miquel:
Ya que quieres, te voy a poner los pocos recuerdos del tema que soy capaz de rescatar de mi memoria.
Como cosa general, recuerdo que Misión Obrera (entonces muy amplia) y otros compañeros jesuitas no encuadrados en la misma, reaccionó en contra de la anunciada visita, una vez que se conoció la agenda de Arrupe en España. Quiero entender que la contestación consistió en dos planteamientos: por una parte, hacerle llegar a Arrupe un documento en el que censurábamos dicha visita y pedíamos se anulara. Por otra parte, si no se conseguía ese objetivo, hacer un plante o boicot a la visita, no asistiendo a los encuentros que Arrupe iba a mantener con los jesuitas en cada Provincia (o en varias de ellas, no sé si en todas).
Creo que, quizá como reacción a esa postura, los que organizaban su visita programaron (o, si ya estaban programados, intensificaron) encuentros con miembros de Misión Obrera en las diversas provincias. El de nuestra provincia bética se programó para realizarlo en la statio de la Virgencica, donde estaba el grupo que se había insertado en medio gitano. Pero se amplió a otros miembros de Misión Obrera de Granada. En concreto, de los dos grupos del Zaidín fuimos tres personas (si no recuerdo mal): Gonzalo Sánchez Romero (alias, Puñales) del grupo de ya ordenados y Juan José Hirschfeld (alias, Cheché) y yo, del grupo de estudiantes de teología.
Mi recuerdo de la reunión es muy vago. Sí quiero recordar que llevábamos la intención de entregar a Arrupe la carta de "censura" de su visita a Franco. No sé ahora con exactitud si era una carta redactada en Granada o era una carta colectiva de la Misión Obrera redactada por representantes de los diversos grupos de las provincias. También quiero recordar que había intención de repartir esa carta entre los compañeros jesuitas que iban a asistir al encuentro general con Arrupe.
Pero, a decir verdad, no recuerdo si efectivamente se le entregó la carta en la reunión (me inclino a pensar que sí) y si se repartió la carta entre los jesuitas béticos asistentes a la reunión con Arrupe en Cartuja. Tampoco soy capaz de afirmar si se llevó a cabo el "plante", no asistiendo a esa reunión general, o sí asistimos.
El recuerdo que sí tengo claro es que yo asistí a una reunión de Arrupe con los familiares de los jesuitas. Mi padre se había desplazado de Fernán-Núñez a Granada para asistir a ese encuentro.
Es todo lo que, sin ningún documento delante, puedo recordar.

Bueno, siempre vale la pena esperar seis años... pero durante todo este tiempo hubiese podido encontrar la "carpeta azul con gomas" con los papeles de Misión Obrera que Horacio Lara le entregó cuando "se le abandonó por la orden".

Más tarde, a mediados de noviembre, después de leer lo ya publicado, me hace otras precisiones:

Por supuesto, Matías no está en lo cierto, en cuanto a que la reunión y cena fue exclusivamente con los de La Virgencica y no asistió nadie del Zaidín. Estuvimos Gonzalo Sánchez Romero, Cheché y yo (la razón de la elección de nosotros no la sé, sólo que fue Gonzalo quien lo propuso). Y por supuesto que el tema de la visita a Franco se había hablado entre nosotros y no era sólo una cosa de Horacio.

Cheché, como veremos a continuación, amplia aún más el círculo de asistentes.

Ver
Mi correspondencia con...
Rafa Yuste

A Rafa Yuste le debo agradecer el haberme puesto tras la pista de Juan José Hirschfeld Cobian (más conocido por "Cheché"), el cual el año 70 era estudiante de segundo de teología, vivía en el Zaidín (en el piso de Torremocha) y que había asistido a la cena de La Virgencica.

Después de un contacto telefónico y de un e-mail, tras tres meses de espera llegó su respuesta:

He demorado mi respuesta tratando de refrenar mi inicial impulso de atender tu solicitud quizás un tanto irreflexivamente. Pero he de admitir que mi retraso ha sido excesivo. ¡Perdona!.

No obstante, antes de responder a tus cuestiones, quiero que sepas que tu llamada me produjo una honda alegría pues, aunque no nos conozcamos, tus pretensiones me han hecho evocar una etapa inolvidable y muy enriquecedora de mi vida. Aquellos años de plena dedicación en el compromiso común de cambiar a la Iglesia y combatir el nacional-catolicismo ideado por Gomá y liderado por Franco, ¡...esa bestia!.

Algunos párrafos de su larga respuesta ya los he insertado en los dos capítulos anteriores

Ya, centrándonos en la visita del P. Arrupe, dice lo siguiente:

Y en esas andábamos
cuando se anuncia la visita de Arrupe a España.

En efecto el anuncio fue per se impactante y a cuantos estábamos comprometidos con el movimiento obrero se nos encendieron todas las alarmas. Por Semana Santa, como venía siendo costumbre en los últimos años, nos reunimos en El Pozo del Tío Raimundo para intercambiar experiencias y reflexionar colectivamente. Puñales y yo asistimos al encuentro. Como no podía ser de otra forma la visita de Arrupe fue el tema estrella.
Acordamos reclamar de los organizadores del viaje que rechazaran cualquier tipo de contacto con el dictador y sus colaboradores y un trato no discriminatorio hacia la gente de Misión Obrera y que, por tanto, Arrupe acudiera a nuestro entorno y se hiciera visible entre nuestros vecinos y compañeros. Por supuesto, aun sabiendo que era una ilusa pretensión, los tres grupos de Granada nos comprometimos a presionar para que Arrupe se marchara de España sin regalarle al dictador el retrato que tanto deseaba.
Y lo de "ilusa" viene a cuento porque en una España donde nuestros obispos ocupaban escaños en Las Cortes del Dictador, se corresponsabilizaron con las más perversas fechorías de los adalides de la Santa Cruzada, nos hacían pedir a diario en todas las misas por nuestro obispo y por nuestro caudillo y paseaban bajo palio, al igual que al "Santísimo", al dictador. ¿Podía esperarse que escucharan nuestra demanda? Evidentemente no.
Desde un principio los organizadores del viaje nos presionaron con toda clase de argumentos para que asistiéramos al encuentro con Arrupe en Cartuja pero nos mantuvimos firmes en los criterios comunes de El Pozo, convencidos además de que cederían como había sucedido en otras Provincias. Tal como lo decidimos en varias reuniones de los tres pisos, comunicamos explícitamente a nuestros superiores que no asistiríamos a los encuentros oficiales y que esperábamos que Arrupe no nos discriminara sino que por el contrario su visita sirviera para respaldar nuestra visión evangelizadora.
Al parecer, Arrupe sí estaba dispuesto a reunirse con nosotros y el escollo principal en un principio era el lugar de encuentro, pues desde un principio se nos dijo que podíamos hacerlo si nos desplazábamos a Cartuja. Los poderes fácticos de la Facultad de Teología se oponían radicalmente no sólo a que se desplazara a nuestros barrios, sino también y sobretodo a que se evidenciara un trato preferencial precisamente con nosotros. De ahí que a alguno de los posibilistas o malabaristas protocolarios que le acompañaban se le ocurriera lo de La Virgencica, alternativa más vendible por tratarse de una célula jesuítica en un barrio gitano. Esto es importante pues lo intolerable habría sido que la visita de Arrupe pudiera interpretarse como un respaldo explícito a nuestro compromiso con el movimiento obrero. No en vano el Gobierno y sus palmeros consideraban, desde luego con bastante fundamento, que los peores enemigos del Régimen en aquellos momentos eran los universitarios, los obreros y los curas jóvenes.
Quiero recordar que desde El Zaidín intentamos concretar un escrito para entregarlo al P. Arrupe, pero no hubo consenso y decidimos sencillamente hacerle ver que una posible foto suya con Franco era un tiro a la base de flotación de nuestra credibilidad y compromiso con el mundo obrero. Y así lo hicimos, aunque Arrupe ni rebatió nuestros argumentos ni se posicionó explícitamente.
La sensación que siempre he tenido de aquel momento es que aquel buen hombre estaba muy por encima de tanto "carca" y que desde luego entendía en profundidad nuestra actitud y nuestras pretensiones. Pero nuestra Jerarquía y Roma le hicieron tragar otro sorbo de esa pócima que a mayores dosis acabaría con él.
Sí quiero dejar constancia que la visita se decidió a última hora y casi por sorpresa. En realidad fue una escala entre la despedida de Cartuja y la estación de RENFE para abandonar Granada.
Fue un acto muy sencillo como correspondía al entorno. Los asistentes apenas si cabíamos en aquella pequeña casita prefabricada de "protección oficial". Éramos muchos, pues además de nosotros también asistieron los más íntimos colaboradores/as del barrio, incluido el titular de la Parroquia P. Quitián, también cura obrero. En torno a una mesa camilla compartimos un aperitivo-cena y entre todos respondimos a las muchas cuestiones que nos fue planteando Arrupe.

A mi pregunta de si ahora, cuando ya han pasado más de treinta años, considera excesiva la reacción de Misión Obrera, responde:

Finalmente me preguntas si creo que estaba justificada la actitud de la gente de Misión Obrera.
Creo que sí. Pasados treinta años y viendo la evolución de las partes en litigio no me cabe la menor duda.
A la Iglesia romana y española le sobra soberbia y poder y carece de fe. Puede que crean en "Dios", pero desde luego no en el Jesús de los evangelios. Nosotros pretendimos encarnarnos en ese mundo obrero del que la Iglesia había apostatado posicionándose con el poder ilegítimo de quienes lo usurparon cruentamente. La Iglesia fue un cooperador necesario de quienes oprimieron y masacraron al pueblo español. ¿Hubiera sido posible el franquismo sin el apoyo explícito de la jerarquía eclesiástica nacional y la complicidad del Vaticano?

Ver
Mi correspondencia con...
Juan José Hirschfeld

Habiendo ya dado por concluida la investigación sobre las reacciones que se habían producido en Andalucía, me llegó de manera inesperada un e-mail

Hace unos días, bicheando por internet, encontré tu indagación sobre la visita de Arrupe al general Franco y las reacciones de quienes estaban entonces en la Misión Obrera. Vi algunas de las cartas de viejos amigos a los que hace siglos que no veo y encontré un par de veces mi nombre. Soy el Bosco que andaba por el Cerro del Águila. Buenos tiempos aquellos.

Ya sabemos, por la Crónica oficial del P. Manuel Alcalá, que los del Cerro del Aguila (Sevilla) no acudieron a la reunión del P. Arrupe con los jesuitas de Andalucía Occidental celebrada en el Colegio de Portacoeli (Sevilla).

Quería más que otra cosa felicitarte por tu trabajo. Por lo que respecta a la visita de Arrupe, debo decirte que apenas recuerdo el hecho. Si sé que no nos preocupó en absoluto la visita a Franco: dábamos por perdida la posibilidad de evitarla y pensábamos que de la institución eclesiástica poco cabía esperar.

Sus preocupaciones iban por otros caminos

Por entonces, además, andábamos metidos los tres del Cerro del Águila (Eduardo Chinarro, ya fallecido, Antonio Paredes y yo) en un proyecto de interés: iniciar una página de información laboral en el correo de andalucía que habían negociado con ese periódico, simultáneamente, Comisiones Obreras (Eduardo Saborido) y UGT (Felipe González) y habían confiado su elaboración a nuestro criterio. Entre ese menester, el trabajo de cada día y alguna que otra ocupación clandestina, apenas nos quedaba tiempo para mucho más.

Conclusión

En fin: que la visita de Arrupe apenas significó algo para nosotros que pocos años después dejaríamos la Compañía de Jesús...

Ver
Mi correspondencia con...
Juan Bosco Díaz Uremeta

Aquellos días también era noticia... Próximo Capítulo

¿Y qué pasó en Madrid?

(En preparación)

seat600 (203K)
la vanguardia española, 9 de mayo de 1970







Gracias por la visita
Miquel Sunyol

sscu@tinet.cat
27 agosto 2008
Última actualización: marzo 2017
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