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TOXICOLOGIA  DE LOS  HONGOS

Cataluña es un país rico en tradición micológica. Los catalanes, micófagos por excelencia, han aprendido a distinguir las principales setas comestibles de las venenosas, y a ser prudentes a la hora de su recolección. Pero a pesar de ser prudentes, nunca se puede afirmar que todo está controlado.

En las extensas bibliografías micológicas, se pueden encontrar libros editados hace no muchos años, que catalogan a la Gyromitra esculenta (Bonete), como una seta comestible de excelente calidad, a pesar de que en la actualidad sea considerado un hongo venenosos de grado elevado.

La Gyromitra esculenta, se consumía cocinado fresco, seco o reducido a polvo para aromatizar los platos, sin que se produjera ningún efecto nocivo. No fue sino después de que se registraran diversas intoxicaciones producidas por este hongo, cuando las autoridades sanitarias lo han considerado de extrema peligrosidad. Los efectos de su agente tóxico se manifiestan cuando el hongo es consumido en crudo, o cocinado y consumido en un corto espacio de tiempo, en que la toxina se almacena en el organismo.

Aparte de la Gyromitra esculenta, existen otras especies que han cambiado su buena comestibilidad por una advertencia de peligro. En un principio el Paxillus involutus había sido considerado una seta comestible, hasta que al ser el causante de diversas intoxicaciones, se puso en evidencia su extrema peligrosidad.

Con este ejemplo vemos como los hongos pueden estar sometidos a cambios radicales en su estructura química. Aparte de las setas tóxicas conocidas y que están catalogadas como tales, otras pueden presentar transformaciones metabólicas, que pueden convertir una seta comestible en mortal.

Un caso evidente lo encontramos en la actualidad con la Seta de los caballeros (Tricholoma equestre) conocida también  como Tricholoma flavovirens, una seta muy común que crece en los bosques de pinos, considerado un buen comestible, recolectado en algunas comarcas catalanas, sin que se produjeran ningún efecto nocivo para la salud. El problema se presentó cuando desde el año 1.992, en la vecina población francesa se detectaron 12 casos de intoxicación por este tipo de hongo. Estudios realizado por investigadores franceses, han demostrado que la seta en cuestión, puede resultar peligrosa para la salud, si se consume repetidamente en un periodo relativamente corto.

  Tricholoma equestre

La setas causantes de esta intoxicación, fueron recolectadas en bosques de pino de la costa francesa, durante el otoño. Entre los años 1.992 y el 2.000, siete mujeres entre 22 y 60 años, y cinco hombre de entre 24 y 61 años, fueron hospitalizados afectados de rabdomiolisis grave, después de una semana de haber consumido este tipo de seta. Todos los pacientes habían consumido esta seta en tres ocasiones seguidas.

Todos los pacientes presentaban síntomas de fatiga i debilidad, acompañado de mialgias, principalmente en la parte superior de las piernas. Los pacientes empeoraron al cabo de tres o cuatro días, presentando rigidez de las piernas, nauseas y transpiración profunda. Al cabo de quince días de tratamiento adecuado, todos los pacientes sanaron, a excepción de tres que murieron al no poder superar la enfermedad.

Como medida de prudencia, esta es otra de las especies comestibles que se ha de evita de consumir, mientras no se averigüe las causas de su toxicidad. 

ANÁLISIS  DE  LAS  PRINCIPALES  INTOXICACIONES

-     Síndrome faloidiano

-     Síndrome micoatropínico o panterino

-     Síndrome gastrointestinal

-     Síndrome antabus o coprínico

-     Síndrome orellanico o cortinarius

-     Síndrome muscarínico o sudoriano

-     Síndrome giromitriano

Síndrome faloidiano

Amanita phalloides, con sus variantes virosa y verna, Galerina marginata y algunas lepiotas de carne rojiza, como la Lepiota helveola

En la intoxicación faloidiana los síntomas son más tardíos, y son conocidos como síndrome de larga incubación. Por este motivo la intoxicación se agrava, ya que la toxina ha pasado totalmente a la sangre. Los principios tóxicos de esta seta se han agrupado en un grupo conocido por amanitoxinas, que a su vez, se dividen en falolisinas (proteínas hemolíticas termolàbiles a más de 60º, innocuas al ser destruidas por el jugo gàstrico), falotoxinas (faloidina, falisacina, falacidina, falacina, falisina, faloina, profaloina), virotoxinas y las amatoxinas, auténticas responsables de la intoxicación.

Los primeros efectos de la intoxicación se manifiestan entre las 6 y las 24 horas, con malestar general, trastornos estomacales acompañados de vómitos y cólicos dolorosos, sudor frió, mucha sed, vértigos y frío en las extremidades. Si no hay tratamiento médico inmediato, la intoxicación evolucionara con resultados siempre fatales. El paciente presentará graves lesiones en todos sus órganos, especialmente en el hígado y los riñones. También otros órganos vitales como los pulmones y el cerebro se verán afectados.

El tratamiento inmediato consistirá en realizar un lavado intestinal, dejando una sonda nasogástrica, para eliminar por aspiración las toxinas que pudieran quedar en el tubo digestivo, y la administración de carbón activado cada 3 horas, así como la administración de vitaminas el grupo B y K. Esta posología ha de ir acompañada de la administración de penicilina G. sódica por vía intravenosa (21.000.000 U1/día). Según el grado de las lesiones y el tiempo transcurrido en aplicar el tratamiento. El paciente puede sobrevivir pero con graves lesiones hepáticas de por vida.

Síndrome Micoatropínico o Panterino

Amanita  muscaria, Amanita pantherina

El principal agente tóxico de esta seta es la muscaridina, aunque se han detectado otros agentes tóxicos como la colina, el ácido iboténico y el muscimol (ácido piroiboténico). A pesar de los avances realizados para conocer la toxicología de estas dos setas, aún quedan pendientes de resolución cuestiones contradictorias, como por ejemplo, los casos de los ejemplares que tienen un mínimo de sustancia tóxica, o no la tienen. Un ejemplo evidente, es el caso de algunos lugares de Rusia, en que la Amanita muscaria, hervida y conservada en salmuera, se consume como una seta comestible más.

La intoxicación de este tipo de seta es neurotrópica, afectando directamente al sistema nervioso central, pudiendo aparecer al cabo de media hora de su ingestión, con vómitos de escasa frecuencia, bajada de la tensión arterial, braquicárdia, miosis, grandes trastornos de la vista, excitación, delirios, vértigos, ataques de locura, y otros efectos psicotrópicos, como euforia física, visiones fantásticas, etc.

En las investigaciones iniciadas hace más de un siglo referente a los componentes activos de la Amanita muscaria, se descubrió la composición química de uno; la muscarina, formada por una mezcla de colina, aceticolina y una nueva sustancia,  C9H2OO2, (la verdadera muscarina). Se trata de una base amónica cuaternaria (Eugster, 1954-1960). En un ejemplar fresco de esta seta, aparte de la muscarina, hallaremos un contenido importante de ácido iboténico, que es el principal agente activo alucinógeno. Cuando el hongo se seca, el ácido iboténico se desintegra gradualmente y se trasforma en otro principio mucho más potente y estable; la muscimola.

El tractament per sanar al pacient consistirà en rentat intestinal, carbó activat i un purgant salí, i sedant anticonvulsionants, rehidratació, estan desaconsellada la utilització d’atropina. 

Síndrome Gastrointestinal

Leve:  boletus, lactarius, russula, agaricus, ramaria

Grave: clitocybe, entoloma, omphalotus

Estas setas

Estas setas contienen sustancias acre-resinosas y eméticas que atacan directamente la mucosá gástrica, entre ellas el ácido agárico y el láurico. La persona afectada empezará a notar los efectos de la toxina del hongo, entre los 20 minutos y las tres horas desde su ingestión. Los efectos consistirán en una sensación de malestar, vómito, diarreas persistentes, debilidad, cefaleas y sed intensa.

En el caso de las russules, lactarius y agaricus, la intoxicación es mas benigna y el paciente no necessita ser hospitalitzado, bastarà con el tratamento simptomàtico y una dieta adecuada. Para los casos en que se ven implicados el l'Omphalotus olearius, el Tricholoma pardinum o l'Entoloma lívidum,  hará falta actuar con más cuidado durante el tratamiento, recurriendo al lavado intestinal, administración de  carbón activado y aportación de líquidos para evitar la deshidratación del paciente.

Síndrome Antabus o coprínic

Coprinus atramentarius, Coprinus micàceus, Coprinus picaceus

Se puede decir que este tipo de seta no es tóxica, a menos que se consuman bebidas alcohólicas después de las 2-4 horas de su ingestión, y a los 2-3 días de haberlos ingerido, ya que  provoca la acumulación de de ácido aceltadehido en el organismo, siendo este el responsable de la reacción de tipo antabus,  empezando los síntomas entre los 10-30 minutos tras la ingestión de bebida alcohólicas. Tras este tiempo, aparece una especie de urticaria que puede llegar a producir cianosis (color violáceo en los labios i parpados), sofocaciones, sabor metálico, palpitaciones, alteraciones del ritmo cardiaco e hipotensión arteria grave.

Síndrome orellànico o cortinarius

Cortinarius orellanus

Esta grave intoxicación es causada por las espècies del género Cortinarius, en especial el Cortinarius orellanus, que contiene dos principios activos; la orellina (que no és tòxica) y la orellanina, que no es volàtil con el calor, las cortinàries A, B i C (ciclopèptidos similares a las aminotoxinas) y antraquinones tóxicas.

Los síntomas de este tipo de intoxicación son tardíos, acostumbran a aparecer en los 3 y 15 días de incubación, iniciándose con trastornos gastrointestinales leves, mialgias, cefaleas, sequedad de boca i sed muy intensa, que degenera en una nefritis grave, llegando a una insuficiencia renal. Degeneración hepática moderada con necrosis grasienta.

El tratamiento consistirá en dar especial atención al equilibrio de la glucemia y uremia, así como de la función hepática, y la utilización de la hemodiálisis, que reduce prácticamente la mortandad.

Síndrome muscarínico o sudoriano

Clitocybe rivulosa, Clitocybe dealbata, Inocybe Patouillardii, Inocybe fastigiata

Los principales agents tóxicos de estas setas  son la muscarina, la neurina, la colina, la isomuscarina i betaninas.

Los síntomas se presentan en un periodo de incubación que va entre la media hora y las dos horas, manifestándose por trastornos gastrointestinales, vómitos, diarreas y somnolencia. Puede  haber también hipersecreción glandular, caracterizada por lagrimeo y sudoración profusa, trastorno vasculares (braquicárdia) y trastornos neurológicos con miosis, visión borrosa, convulsiones y cuadros de angustia.

El tratamiento consistirà en expulsar inmediatamente del organismo los residuos tóxicos del estomago mediante un lavado gástrico, depositar carbón activado y una purga salina. Administración de atropina como antídoto específico en el caso de trastornos vasculares, que se inyectará por vía subcutánea. El resto de la posología consistirá en administrar en administrar al paciente grandes cantidades de líquidos para su rehidratación. El paciente acostumbra a sanar entre los 15 y 20 días de tratamiento.

Síndrome Giromitriano

Gyromitra esculenta, Morchella esculenta, Helvella infula

Los principales agentes tóxicos de estas setas, son unas substáncias llamadas giromitrina. Las giromitrinas son muy tóxicas en una solución acuosa, ya que al hidrofilizarse producen otras toxinas, una de ellas es monometilhidrazina, que inhibe todos los procesos metabólicos que contienen como a coenzima el fosfato de piridoxal (vitamina B-6), que afecta directamente el cerebro, causando además acciones hemolíticas muy variables. Las toxinas de esta seta son acumulables, es decir, que la ingestión repetida de esta seta, puede causar lesiones hepáticas graves.

es curioso que en este capítulo se está tratando la comestibilidad de la Gyromitra esculenta, una seta considerada un comestible excelente para los muy entendidos. También decían que para evitar complicaciones, se ha de dar un hervido a la seta y después desestimar el agua de la cocción. También decían que una vez seca, la seta no ofrece ningún peligro. De todas maneras es aconsejable evitar su consumo, ya que se ha demostrado su toxicidad.

Los síntomas aparecen después de unas horas de su ingestión, aproximadamente al cabo de 6-8 horas, con trastornos gastrointestinales (vómitos, diarreas, dolores abdominales), trastornos del ritmo cardiaco, somnolencia. En los casos graves de intoxicación, a la mañana siguiente acostumbra a aparecer fiebre alta, hipoglucemia, hepatomegália y otras lesiones hepáticas y renales, prodicidas posiblemente por consecuencia de la hemólisis. 

El tratamiento de esta intoxicación consiste en efectuar un lavado gastrointestinal, y como medida de precaución, administrar al paciente vitamina B6 en grandes cantidades por vía intravenosa. En los casos en que la hemólisis sea intensa, hará falta proteger la función renal.