SEPTIEMBRE
LLegó septiembre y los cañistas estamos contentos, las costas se ven libres de bañistas y visitantes y solo se véran frecuentadas por los pescadores y algun que otro paseante.
Epoca en que muchos de los peces que se habian alejado de la costa durante el verano retornan, ahora que las aguas comienzan a enfriarse y los primeros temporales han movido los fondos y arrastrado algas, arena y piedras, vuelven a la querencia de la costa cerca de los altos acantilados a los arenales de las playas o al bosque de posidonias donde siempre hay comida abundante y un lugar para esconderse.
En el otoño las temperaturas son más benignas, incluso frias en las primeras horas del amanecer o durante la noche
, eso nos ha de permitir prolongar durante toda la mañana nuestra jornada de pesca, incluso según de qué pesca se trate se podrá pescar a cualquier hora del día, aunque conviene recordar que la mayoría de los peces tienen a lo largo del dia unas horas donde se tornan apáticos, cesan sus actividades hasta el extremo de negarse a comer aunque tengan el mejor cebo al alcance de su boca con sólo abrirla, entonces, resulta muy poco productivo continuar pescando. Cualquier pescador sabe que las mejores horas son las del amanecer o cuando ya decae la tarde, en esos momentos que las sombras invaden ya grandes zonas de agua; por eso se piensa que la cantidad de luz en una pesquera puede muy bien ser el factor determinante a la hora de una buena o mala pescada, aunque la verdad es mucho más compleja, los peces pican o no pican por todo un cúmulo de circunstancias, luego, hay también algunos peces que por sus peculiares características de comportamiento, sólo nos darán grandes alegrías.
En los primeros días del otoño y calando nuestros aparejos al amanecer, entre las débiles claridades del alba, podemos atrapar algún buen ejemplar de sargo, sobre todo si actuamos en la bocana de algún puerto, en la entrada de una ría o a la salida de calas y playas, procurando que los fondos sean de arena si pescamos a fondo, aunque el fondo ideal es para nosotros aquél que tiene zonas de alguero y roca y por supuesto, calvas de arena, que resultan ser zonas muy pescadoras.
Para pescar el sargo ahora en otoño, les aconsejamos un cebo extraordinario, se trata del cangrejo ermitaño, ya
saben Vd. que deben usar sólo la parte de su voluminoso abdomen. El sargo es muy goloso de este cebo y no sólo el sargo, aunque el cangrejo ermitaño es un gran cebo para la dorada o los grandes ¡ lábridos, maragotas y grivias.
Hay naturalmente otros cebos para el sargo, como por ejemplo la sardina fresca, cuanto más fresca mejor, lo malo de este excelente cebo radica en que algunas zonas, minadas de cangrejos de arena o aun de otras criaturas tampoco menos inoportunas, te dejan en el anzuelo la raspa.
Por lo demás, la sardina es un cebo de primer orden, que lo mismo sirve para engatusar a un sargo que a un congrio. Es fundamental montar la sardina correctamente en el anzuelo, de lo contrario se perderá la categoría de buen cebo que es.
Septiembre tambien es el mes más apropiado para la pesca de la dorada pesca que ha un servidor le gusta particularmente para ello emplearemos cañas de 5 ó 6 mts sensibles en la punta que nos permitan detectar la picada y posterior clavado de los magnificos ejemplares tan abundantes en la costa mediterranea.
El amanecer y el atardecer destacan como las horas más propicias para pescar la dorada como cebo utilizaremos cangrejos de arena y tita.
En general yo me atreveria a decir que este es el mejor mes se pesca más y mejor, mayor numero de ejemplares y de mayor tamaño.
¡ SUERTE !