¿Donde habrá caído el cebo?
Muchas veces mientras espero la ansiada picada y veo que esta no se produce, me he hecho estas preguntas: ¿donde habrá caído el cebo? ¿Será que esta tapado y no lo ven? ¿Tal vez el cebo no sea el correcto? ¿Pero porque? . La verdad es que pocas veces me había parado ha pensar en algo tan importante como son las características del fondo donde ha ido a parar.
Los pescadores si fracasamos es muchas veces porque no conocemos el medio en el que vamos a practicar nuestra afición. La pesca que practicamos los cañistas cerca de la costa y con fondos escasos, una cala, la playa nada tiene que ver con la pesca en mar abierto en grandes profundidades.
Las características del fondo marino, tienen mucha importancia a la hora de pescar de esto depende que podamos encontrar la especie de pez que pretendemos capturar.
Los fondos marinos serán de arena, roca, fango o formados por extensas praderas de fanerógamas, básicamente posidonia y caulerpa.
Si conocemos el fondo marino que hay donde pescamos habitualmente, tenemos más posibilidades para alcanzar el éxito, y hacernos con una buena captura.
Veamos diferentes tipos de fondos:
FONDOS ARENOSOS
En esta zona viven los bentónicos mejor adaptados, con cuerpos planos y
Colores claros casi siempre moteados, como si sobre su piel hubiera caído un puñado de arena.
Podríamos decir que los bentónicos del arenal cercano a la costa, son peces bien conocidos. Por otra parte, el arenal resulta ser un estupendo lugar para pescar ejemplares como el sargo, la herrera, la lubina y la dorada.
El arenal es un excelente lugar para pescar sobre
todo en las primeras horas
del amanecer y durante la
noche, ya que muchos de los peces que lo frecuentan no tienen condiciones miméticas y en un
lugar donde no hay obstáculos para esconderse, están expuestos
al ataque de los peces
depredadores, los peces
que de día no sé
atreven con el arenal, cuando llega la noche se acercan en
busca de anélidos.
En consecuencia, cebaremos nuestros anzuelos
con algún tipo de gusano
marino (titas, lombriz, rosca, americano etc..) de fácil adquisición en las tiendas de pesca.
En el arenal los cebos no quedan tapados como sucede con el alguero. La dificultad que encontramos cuando pescamos en esta zona es la corriente que facilita que la gameta de nuestro aparejo se enrolle, por lo que debemos utilizar plomos de anclaje, y aún sucede más de una vez, que la corriente es tan fuerte que no hay plomo de anclaje que nos pueda salvar del atropellado arrastre.
Cuando llega el día, él
arenal recobra su sosiego
y hasta su aparente orfandad, tan sólo unos ojos
asomaran de unos cuerpos cubiertos por la arena,
atentos siempre a descubrir alguna presa que sé
aventure en su zona de caza.
FONDOS DE ROCA:
En
esta zona cerca de la costa, encontraremos doncella, tordos, pequeños meros, morenas, congrios, serranos, etc., como peces de condición bentónica o semibentónica. En la misma zona, pero entre dos aguas, hallaremos raspalIones, obladas y mojarras y por último, en aguas superficiales, aquellos peces de condición pelágica o semipelágica, mújoles o lisas sobre todo.
En estos fondos de roca con frecuentes grietas, están los grandes sargos a la espera de que llegue la noche para iniciar su ciclo de máxima actividad.
ZONA DE FANGO
Este es el biotopo ideal para muchos peces de los llamados planos, como por ejemplo la solla, y el rodaballo. También hay otros peces semibentónicos de este biotopo, como los salmonetes o las herreras, además de los que frecuentan esta zona con cierta asiduidad que suelen ser depredadores que buscan otros peces para alimentarse. Las lubinas son muy frecuentes en aguas con fondo de fango, al igual que los sargos y las chopas, aunque estos últimos, buscan anélidos marinos que son uno de sus alimentos preferidos.
FONDOS CON ALGAS:
Entre las algas viven un gran número de peces, sobre todo aquellos que se alimentan de ellas, como la salpa, que es golosa de la lechuga de mar. Los sargos son también peces que gustan de vivir en el alguero, la mojarra, los esparrallones, etc. encuentran también comida y un lugar muy apropiado para esconderse. Ya de noche, las morenas y los congrios dejan las rocas para ir a las praderas de alga buscando pulpos y pececillos a los que sorprenden comiendo la microfauna que pulula entre las algas.
Esto nos da a entender que antes de lanzar nuestra caña a la aventura, hemos de ser observadores y colocar un cebo acorde con las condiciones del fondo donde habitualmente pescamos. Tal vez ese día lleguemos a casa con la satisfacción de poder decir ¡ Hoy si he pescado!