DOLOR

 

Me duele el alma con tal

apretura,

que hasta el aire lanza su

lamento,

en tan crucial e inútil intento, 

lucho por dejar tanta amargura.

 

Tengo el alma en dolor prisión

segura

aterrada y de ello tan temblorosa,

que hablar para contar sus

penas, no se

si antes la libertad no procura.

 

Porque hay dolor sin forma

aparente,

como se queja el aire y la rosa,

como se queja el río

transparente.

 

Dolor de una alejada nebulosa,

Luciérnaga de luz incandescente,

dolor del negro oscuro al azul rosa.

 

¡ Me duele el alma tanto !

culpa de mil recuerdos, hay

añoranzas; que agonizan en mortal

desencanto.