TRILOGÍA

"No hago otra cosa que avanzar un instante,

y luego me vuelvo apresuradamente a las tinieblas"

Whitman

I

A ti, madre que me diste la vida
con la materia de tu propia esencia
persiguiendo la sucesión perfecta
del círculo azul, de la mar florida.

A ti, que me exaltas, y te haces pasto
de tus propios hijos, rota entropía,
impulsora de toda asimetría
del agua y la piedra, orden y caos

Volveré a ti, desde el perfecto crisol
para impulsar tu cósmica tarea,
seré guijarro de tus claros ríos.

Seré espuma de tus olas, mareas
invictas, agua marina seré
para vencer la sempiterna rueda.

II

A ti, amante, esposa, alma compañera
Se unirán renovados nuestros átomos
para ser el verde que al campo riega
el rojo de las venas renacidas.

Seremos letras de nuevas palabras
jamás pensadas, nenúfar de un lago
espejo de los sueños... las montañas,
rocío en el desierto solitario.

Conoceremos la vida secreta
de las plantas, el enigma en las flores
el maternal canto de las ballenas.

Nos fundiremos en los oropeles
de ternura y esperanza que llenan
los mares con azules esplendores.

III

A ti, la sucesora de mis sueños
Te hablaré con el murmullo del río,
Porque yo me iré y seguirá el almendro
floreciendo y dando aromas los pinos.

Ensoñarás con mi brisa ligera
que enrojecerá tus blancas mejillas
Que yo me iré y pasearé por tus venas
seré abono de tus mejores sueños.

Porque yo me iré y cantará la alondra
tus días azules en la mañana
sobre un árbol de música gozosa.

Y por la noche rociarán tu cara
unas perlas de nubes luminosas
que arrullarán tus sueños hasta el alba.