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PASADO EL OTERO
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Pasado el
otero, el río te lleva
en
brillante patena de oro viejo,
del oro
alquímico del temple fiero,
en nido
verde, de verdes repleta.
..
Una negra
diadema te corona
con dos
negras espadas afiladas,
altivas,
aunque por fin derrotadas,
siglos de
nobleza sobre la roca.
Altivas espadas que al sol penetran,
cubriendo
tu halo el rojo terciopelo
de sangre
hospitalaria sobre el velo,
brumoso
velo que a tus ojos ciega.
..
La luna
madre que blanca solloza,
recuerda
el ardor del joven guerrero,
la lenta
labor de olivo aceitero,
porque
agoniza lentamente ahora.
..
La luna
hija, entre los juncos tiembla,
bebe
sedienta los átomos rotos,
brillantes
metales, azogue y oro,
átomos de
la ambición conversa.
..
Una
hermosa guirnalda de luciérnagas
te cruza
silenciosa contemplando
tu oscuro
rostro por ti mismo ajado,
faz de
este pueblo de triste mirada.
..
Y tú,
derrotado pero aún altivo
te
inmolas en la pira del orgullo,
y te
engañas con que el futuro es tuyo,
huyendo
del presente, tú cautivo.
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