UN VAGABUNDO NUNCA DICE NO

No había mucho que decir desde ningún balcón

desde que encontré un fragmento de luz

en la sonrisa de un vagabundo

Siempre ocurre lo inesperado

cuando una luciérnaga se pìerde

en un laberinto de duendes

Al menos

eso piensan los que saben

La vida se extingue

como un relámpago entre dos cruces

como un parpadeo que capta imágenes

en otra dimensión

donde un vagabundo toma lo que puede

aunque sea por los pelos

sin preguntas

porque el mañana no siempre brilla

y nunca está al alcance de la mano

y esos instantes del ahora se pierden

como las páginas de un libro sin escribir

como la invitación a la cena que no asistimos

por vergüenza

o la declaración de amor que nunca hicimos

por timidez

Pero los vagabundos aceptan lo que pueden

con una sonrisa

Saben

que la vida es corta

y no regresa el momento que se perdió en el alba

Por eso

no dicen no

si los invitan a una fiesta los viernes