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UN VAGABUNDO NUNCA DICE NO No había mucho que decir desde ningún
balcón desde que encontré un fragmento de luz en la sonrisa de un vagabundo Siempre ocurre lo inesperado cuando una luciérnaga se pìerde en un laberinto de duendes Al menos eso piensan los que saben La vida se extingue como un relámpago entre dos cruces como un parpadeo que capta imágenes en otra dimensión donde un vagabundo toma lo que puede aunque sea por los pelos sin preguntas porque el mañana no siempre brilla y nunca está al alcance de la mano y esos instantes del ahora se pierden como las páginas de un libro sin escribir como la invitación a la cena que no asistimos por vergüenza o la declaración de amor que nunca hicimos por timidez Pero los vagabundos aceptan lo que pueden con una sonrisa Saben que la vida es corta y no regresa el momento que se perdió en el alba Por eso no dicen no si los invitan a una fiesta los viernes |