TE LLAMARE CARMEN Te llamaré Carmen para que nadie conozca tu verdadero nombre lo ocultaré en el aire que respiras en el paisaje olvidado de tus ojos en el sueño de tus dedos alargados que tocan el fondo de la palabra amor. Qué difícil es recoger del suelo una mirada contar las horas que pasa durmiendo el habitante de la luna rescatar del olvido la ilusión de ser otra vez un día con sol radiante y mar sereno una tarde de verano que dejó mordidas tus caderas, es un suplicio hablar debajo de la mesa, pero Carmen, no deseches el anillo que coloqué en tu garganta, soy el emigrante desterrado de tu sueño el que hambrientamente bebió el polen de tu copa el que furiosamente puso de rodillas la sangre de tus ojos. Es difícil a veces pasar por debajo de la puerta hacer sonar las raíces del mar comer el pan de nuestro amor con la misma mirada en la mesa, Comprendo que no es fácil crecer debajo de las uñas que hay un abecedario impuesto en cada agujero que cada playa tiene un sol ardiendo en la arena pero yo solo puedo amarte sobre el lecho de la tierra con la verdad del amor con la verdad de la vida con la verdad de la muerte, con la verdad de mis ojos y la fiebre de tu cuerpo que respiro, tu cuerpo que es una realidad emigrante y sorprendida, pero, Carmen, sumérgeme temblorosamente en tu sonrisa inevitable porque siempre tendrás atada a la cintura el latido de mis brazos igual que una reliquia escondida en el aire. |