Alma de barrilete
Mi alma es barrilete
presa entre tus manos,
como a él la remontas
a un vuelo lejano.
Ella es tan feliz
cada vez que sube
y puede jugar
con las blancas nubes.
Siente que al volar
se ensancha su mundo,
todo puede ver,
nada queda oculto.
Pero en el momento
en que el alma mía
toca el firmamento
loca de alegría,
algo te distrae,
pobre barrilete,
tiras del piolín,
no importa su suerte.
Lo dejas llorando,
tirado en el suelo,
pobre barrilete
que estaba en el cielo.
1981
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