Yo sé

 

Yo sé que hoy día es mi cumpleaños, que ahora mismo estoy naciendo nuevamente contigo, que astros caen como lágrimas de mi rostro y contémplote hermosa y vital como una aurora desnuda que yo tomo por detrás de las galaxias en espirales de amor en las cuatro puntas góticas de las caricias y una Puntada más, al abismo del paraíso del amor, cayendo en gotas de auroras desnudas hasta tu rostro en infinitos deseos inacabables como cataratas de emoción vital, vital, vital.

 

Ay vida, mira cómo caigo por ti, como una noche muerta sobre la mañana viva, en cuatro y Uno, donde la Vela de mi alma no se apaga, por más placenteros soplos, y tú caes conmigo al abismo del gozo en tus interminable círculos de sensación sensibilísima, y también lloras, lloras, Lloras de amor en mis leches de amanecer en las orillas del océano de nuestra verdad, de nuestra eternidad de amantes y esposos siderales en la láctea espuma salina de dar y darnos sin fin, como un Dios que se arrepintiera de haber creado el infierno y el mal y tratara de devolver la mano al destino en paraísos en flor de soñar y crear, volando lejos del dolor de los templos y refugiándose en las catacumbas del vivir más allá, con un sin fin de besos albos en mi boca loca y blasfema de tanto Bien.

 

Y me verás encendido como el volcán en rabia contra el designio del mal, y llorando me encontraréis de mis entrañas, pariéndome tú como una criatura rosa que sale de tu cuerpo en fragancias de incienso líquido en perlas hasta la fuente inacabable dentro del túnel de la más íntima tierra, hasta encontrar la laguna de la hermosa, donde nado, ah, nado como ese pato blando que no se cansa de chapotear y de reír porque está vivo, vivo!, vivo, y grita su nombre por ti, mojando su cuello en delicadas plumas de agua en el cielo inmortal, en el cielo Inmortal de mi Deseo suprahumano de ti.