Por esa calle

Por esa calle, por la que un día te marchastes
por ésa misma calle en otras horas,
esperaron mis horas anhelantes,
el regreso de tus pasos a mi aurora.

Por ésa calle, fiel testigo de mi fiebre
y de la honda desazón que aún me acongoja,
desgranaré rosarios de recuerdos,
con la esperanza que algún día los recojas.
 

(Dedicado a Ruth R. , New York 1966)