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LLEVAME
Llévame hasta
el límite de la angustia,
para medir mi dolor.
Llévame hsta el fondo de la herida,
a la conjugación del verbo impronunciado,
para volver a la estación frutal
de colores y sabores inauditos
Déjame en la frontera de tus ojos
cuando los cierres,
para ser lo primero que veas
cuando los abras...
...que la cascada de tu pelo
se repita sobre mi cara
como un incontenible
raudal enloquecido.
Aprieta los dientes
en un enfurecido rechinar,
con furia y energía
para percibir el caudal de tu deseo,
para abismarme
en tus ventisqueros sedosos,
en la región siempre por descubrir
de mi ansiedad.
Quiero poseer tu vibración,
más que tu cuerpo,
inspirándome en la energía
desconocida de cada día.
Exhalar el quejido primal
como emblema del descubrimiento.
Déjame gélido,
aterido, muerto,
siemopre volveré
por los caminos impensados,
para retornar en capullos primiciales
como la primera vez,
sin el dolor del reproche
que entonces desconocía.
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