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Preambulos de un Regalito
Que Domingo tan emparamado me sorprendió en la Aurora
de triste melodia y nubarrones en cortinas mañaneras.
Como esos Dominicales, donde se apresta el tiempo de lozano
juicio, con el esplendoroso Sol que empezaba a dar el calorcito
en jovial temperatura, ya han pasado a la historia de nuestra ciudad
anclada entre lagos y sus Cataratas de Niagara, en turbulencias
naturales, y en su temperatura por bajo cero al cubo.
Mas sin embargo, con mis lagañas pegadas a mis ojos, recién tomado
un cafecito que fortificó mis ideas, y proyectando estar con ese
obligado Termostato en los 70, para dar el abrigo a mis tabas entumidas
por el advenimiento de los vientos incontrolables.
Adentro de mis aposentos, un calorcito que acude amediar temperaturas,
pero.....afuera de casa, un inexplicable ambiente desolado, frío, ausente
de risas navideñas y de los coloquios del pronto hallazgo al celebrarse
el Dia del Amor y la Amistad.
Corriendo en histerias y en quejidos, acercóse a mi derecha, una de mis
hijas, la tal Alessa, medio gordita, hábil, escritora de sus cuentos y
dizfraces, con tierna mirada de coqueteria familiar, invitando a sus mas
urgentes pedimentos, y pidiendo la dispensa del caso, para convencerme salir
a la intemperie astuta, y comprar de una, algún regalito de aáil
esperanza, para su amiga cumpleañera en lo primeros del febrero.
Mis atuendos, se enfilaron dentro de mi contextura, con una calma que
se demoraba en tanto, y su genio de ávido recelo, me empujaba para ganar las
aceras, y esperar los trolebuses, y consumar la hazaña, con los
fieles preámbulos de comprar el "regalito" para su amiga
predilecta.
Salimos al traspatio en curruca caminando, forrados con guantes, lentes,
gorramenmta de lana, impermeables y termales, que bien pareciamos
casi unas momias de las Piramides que se escapan de la historia de
Nefertitis...ja ja, que aspecto haciamos vernos frente a las colas de
las paradas y aventarnos a la ciudad dormida en el letargo mañanero, en
domingo diferente, un dia feriado de algunas sorpresas de la hecatombe
del tiempo que dejó por varios barrios, ausente de la fuerza eléctrica,
y varias familias con sus mas urgentes viandas, buscando refugios en
los vecindarios que quedaban.
Varios bloques en serie, estaban paralizados, postes de la energía que
atravezaban las vias, tenian los hormigueros de Tropas Salvadoras, y
Bomberos emparamados, rehaciendo los rincones, atestados de coches, cacharros
aplastados, y adelante, el desborde de los caños y rios que
lanzaban sus aguas serranas en malecones henchidos de palos y pinos
quebrados; nuestros oidos clasificaban los sonidos del viento que silvaba
en tonalidad de coros en Fa sostenido, tremolando clarines de
altos
decibeles de aturdimiento pueblerino. Un enjambre mediano de Carro-matos con
sus gruas de dimensión agreste, sostenían la batalla en la
misión Imposible del Buffalo de industrias del ayer, y sacaban caravanas
de chatarra con ruedas estancadas; los cartelones, avisos provinciales, daban
giros en tornados de simulacros verdaderos, y se quedaban
estampando el ambiente de bloques en sus casas, algunas destrozadas,
otras sin sus puertas de laton, como decoradas cometas que volaban de
vez en cuando en las estancias de las vias ferrocarrileras.
El Lago Erie, que dejaba solamente ascender las olas con sus crestas
que bañaban los pontones, las esclusas donde vivían las gaviotas
pescadoras de las viandas de los pocos turistas que pasearon la semana
Navideña, y las ramas que dejó el ventarrón de don febrero, completaba
el episodio simulado en una pelicula del Viejo Buñuel de España.
La sirenas entonaban en coro matutino, resonando a puntos cardinales,
los Cherifes, en sus limunsinas de blancas giras, con su copete de rojo,
giraban como un espiral rodante, anunciando su paso, para cumplir las
emergancias, que se encadenaban en serie por los barrios afectados.
Camarografos de los Canales Locales, aumentaban su trabajo diario,
reporteros con sus fuelles humedecidos por la nieve de goterones
aislaban las noticias, y el paradero de buses, en lenta compañía, dejaba
que llegaramos a introducir nuestras figuras avismadas por el fenómeno
provincial, que ha tomado caracteres de paralizarse por la emergencia
adscrita a la historia nefasta de ciclones de los febreros transcurridos.
A pesar de toda esta serie fantasmagórica, que me tenia mis ojos en
ávido suspenso, y los ojos alegres de mi creatura que acompañaba a la
virtual compra mañanera, se entreabrian con sorpresivo ambiente, y
asi guardando el formato visual del viento que llevaba los sombreros
de transeúntes de la ocasión ventosa.
Promediando la hora para el regreso, se logró comodamente, hallar el
perentorio "regalito", y disponernos regresar a casa, con los demas
bojotes que acumulamos en el traspasar los dinteles de Centro del
Comercio que solo abrió unas primeras horas del día, por temor a que se
quedaran atrapados por falta de vias, en sus lotes atestados de cosas
que apuraban la celebración del Dia del Amor.
Tres horas calculadas, solo que fueron cuatro, y ya cerca de la casa,
había una subasta de cosas que abrió en su mañana, una señora que
se disponía a cambiar de rutina en su vivienda, y vender lo que tenía
a un precio de baratijas, por la prisa de irse a vivir a Tampa al finalizar
la
semana que ya vendrá. Y han de creer queridos lectores de mis preámbulos, lo
que a vuelo de pajarito desplumado, miramos en la
tal subasta de la vecina...? Nada menos que una lámpara divina, con
la misma textura y forma, color y altura, de la lámparita que compramos
por un precio de Catálogo en la Tienda coloquial, venciendo las artimañas de
la naturaleza, luegoque logramos superar las horas de lucha, de la
espera, y de el hallazgo victorioso, cuando con orgullo Infantil, asombrose
mi querida Hija Alessandra, y el gesto desinflado, al ver la misma Lampara,
por un precio tan bajo de lo normal, cuando hicimos
el tour de compra rigurosa, este domingo de cielos de oscuranas, y çcon el
corretear en busca de los preámbulos de un "Regalito" especial,
para su amiga en su fiestecita al celebrar.
No volveré a salir un domingo cinco semanas largas, después de la navidad.
Con mi lindo recuerdo del amor, sacrificando mi soledad. Karviter.
Simbiosis de amistades.
Cuando hay un tropiezo en el camino andado,
es benigna la aceptación serena, y sentir el
sacrificio sosegado con el cristal de Amor.
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