No eres de día

 

 No eres de día.

Carmín, ojos silenciosos, dulcísimos labios,

no pueden ser de luz,

son noche siempre, faroles

en la torva esquina, barcos felices que llegan,

pisando el recuerdo de las calles en el agua,

Estrellas cantando juntas

en el anfiteatro rítmico de tus muslos.

 Ahora te beso, fuera

de la encarnada prisión, allí

aquellos seres jadean flores sucias ,

tocándose los ojos,

te beso antes de la luz, antes del día ,

cuando tu vestido solo sea rojo ,

y nada más que alfombra yerta

en el armario,

y tus pezones quiebren,

en soledad, la cansada presencia

de las sábanas, muy lejos ,

ya, de mi saliva ,

y tus muslos canten a tu sexo

una nana intemporal e irrelevante .