Marineros

 

¿cuantos marineros

morirán esta noche, imán pleno,

ciudad renegada de las almas?

  En tu sentina un hombre de mar,

inquieto y tenso , busca un nombre,

más allá de la confusión, del caos

impuesto a toques de olvido

por las flores de la noche en tus manos .

  El deseo se esponja en tus senos,

el navegante recorre

tu materia feliz, jamás arrepentida ,

consistente como una estrella impúber.

 los ríos pueden caer, desde la dorada llanura ,

precipitarse ardiendo en tus ojos.

  Las lágrimas mueren de pronto,

porque reúnes las letras del nombre

de aquel, quién impasible,

rezumando sal, agota tus fondos.

  Sí. A quién esperabas,

ver llegar , condecorado

por los aromas de mil puertos.

 El que sabe más

del océano que te hierve dentro.