BELLEZA 

 Para quién tenga forma de ninfa

y sus curvas perfectas den forma al agua,

son estas letras maniatadas, estas peras de agua.

 En la cumbre del pensamiento

la belleza, sin embargo coquetea con las eras

y de cada año tomó una marea nueva.

 Y no se define. Uno busca tenerla en las manos

pero se escapa y recuerda a un delfín

afortunado en viajar recto a los fondos.

 Sigo buscando, pues la libertad se me esconde

y si voy a describir al tiempo me pongo serio

y la melancolía me torna en araña .

 Ensarto así frases  y letras , en pincho moruno,

y arden y mueren en la hoja, inanes y presas.

 Eso ocurre por el aburrimiento, por perder

de vista lo esférico del mundo, la promesa

pendular que hacemos a las horas de saber

como piensa la farándula de las mariposas.

 Quisiera buscar palabras hondas de mar,

afiladas de aire, compactadas de tierra .

 Fonemas enloquecidos que no pacten,

que no se rindan, que sigan buscando

más allá de los presagios y las rendiciones.

 Preciso decir que la sangre sabe griego,

que una mirada es más bella que cualquier

sílaba amaestrada, que ningún refranero,

paso las horas como un gato encerrado,

asqueado de mi frente, buscando las  teclas

que me lleven a la verdad primera, más bella

que la tonta altanería de la estética.

 Ay, malos tiempos para la belleza.