|
Lecho de fuego
Ardemos cuerpo a cuerpo
nos quemamos beso a beso
me encenizas el alma en tu fuego
hasta dejarlo, sin aliento.
¡Lecho de fuego!
¡candente sensación!
me atas con tus brazas
hasta que me carcomas
en tu cárcel infernal.
Soy carne de tu carne
soy hueso de tu hueso
juntos haremos de este harén
algo que ninguno de los dos
¡olvidaremos!.
¡Lecho de fuego!
¡furia mortal!
me hallo en tu caldera
para convertir esta hoguera
en una existencial.
De esta manera se funde
la pasión que nos encadena
porque nuestras almas
se convertirán en una sola
y así poder llegar, al más allá.
|