Duelo Te crucificaron para acallar la
verdad que no sólo brotaba
de tu boca sino también de tu
imponente mirada y de tu actuar. Mas, la muerte, se transformó en
factor favorable pues liberó tu
espíritu, prisionero en un
humano cuerpo y condenado al deterioro. Y de esta manera, le regaló la eternidad, a la que habías
renunciado para vivir entre nosotros… |