Duelo

 

Te crucificaron

para acallar la verdad

que no sólo brotaba de tu boca

sino también de tu imponente mirada

y de tu actuar.

 

Mas, la muerte,

se transformó en factor favorable

pues liberó tu espíritu,

prisionero en un humano cuerpo

y condenado al deterioro.

 

Y de esta manera,

le regaló la  eternidad,

a la que habías renunciado

para vivir entre nosotros…