TRES LAGRIMAS


Como un mal
sueño del cual no
quiero recordar, vienen a mi memoria
esos días, semanas, meses y años
que disfrutábamos de nuestro dulce hogar.

Nos casamos
 tan jóvenes, no teníamos experiencia
de la vida. . . tan sólo eran nuestros sueños y
fantasías las cuales empezábamos a vivir
los dos,
luego llegaron Ellos que son
los frutos de nuestra unión.

Recuerdo,
con qué dolor en el corazón, tuve que
armarme de valor y decirles algo que lastimaba
mi ser;
  mirando  sus ojitos llenos de llanto con
angustia en sus almas, se me partió mi corazón
 en pedazos,
por tanta angustia y dolor,

 ¡ . . Eran tan pequeñitos. . !

Ellos se culpaban asimismo, de no brindarte
más su cariño.

Cómo decirles
a mis tesoros, los hijos de nuestro amor
que su hogar se derrumbaba,
que tu amor ya no estaría con ellos que
les abandonabas y de ti no sabrían
cuando volverías.

Les diste un golpe
 muy bajo, los hiciste madurar muy
 bruscamente, les mataste sus ilusiones juveniles,
 les diste tristeza y llanto en sus corazones
por tantos años,
  con tantas dudas en sus mentes y ansias de
abrazarte de nuevo, sin una esperanza
de volver a reír contigo .

¡ Tú. . . te olvidaste  de eso !

Ellos eran tan sólo niños,
 viviendo en su mundo de armonía
y felicidad,
la grandecita soñaba siempre que la llevarías
 de la mano al altar;

La de en medio
 soñaba con tener una carrera como tú,
quería ayudarte, para que no regresaras
tan tarde a casa, sin saber que eran otras
 las razones
por las que tú te tardabas.

Mi pequeño,
el cual veía en ti a su héroe,
a su Papito
el hombre que era todo amor con El,
el que jugaba y le llevaba a sus partidos
de fútbol,
y quería tocar el saxofón como tú,
dónde
quedaron sus sueños y su futuro,

¿ Pensaste tú en realidad en Ellos?


Dime...

 ¿  Cómo podía yo  destrozarles sus sueños
a tan triste realidad?

Al cortarles su futuro de un hogar feliz
de su bienestar y sobre todo
perder el cariño
que sólo tú les podías  brindar!

Pasaron los años,
son adolescentes ahora,  luchan por su futuro
con ahínco
desean ser mejores y desean decirte a ti
algún día:

Mira.. nos abandonaste a nuestra suerte

¡ Pero hemos salido adelante !

y me siento tan orgullosa
pues en sus corazones no hay rencor ni tristezas,
tan sólo guardan para ti

¡¡.. SE CARIÑO QUE TU LES NEGASTE AL PARTIR .. !!