FUEGO DEVORADOR

En tus cándidos ojos
tienes el fuego devorador
que arden de pasion.

Cuando sonríes llenas
mi mundo de Rocio
 bordeándolo con un
hilo interminablemente erótico.

Tu cabello espeso
negro como el azabache
con destellos como una
noche estrellada.

Tu cuerpo bello territorio
de exquisiteces
lleno de perfumes y fragancias
como el más bello Rosal
nunca imaginado.

Todo, todo tu cuerpo está
 cubierto de relámpagos y
en los poros de tu piel
arde la pasión devoradora
cual minúsculas hogueras.

Con tu dulce voz derribas
los muros de mi pasión
y me haces caer en la más
ilustre hoguera de tu
Catedral Dorada.