Destino I

 

El cielo encierra y abraza el crepúsculo;

El color de tus ojos; de tus labios calientes:

Vive todo en mí pensamiento.

 

Un amor profundo: en pasión desenfrenada.

Se deja caer una gaviota, acariciando el sueño

Cumpliendo  una pasión moribunda.

 

Se arrastra la corriente; al mundo prometido

Sin guía, como una barca: sin timón.

Mariposas que acarician el cuerpo;

Emerge del alma, la penumbra de vida.

¡Ho soledad!  enquistada en Díos:

¡Qué luz!, se guían a ese destino.