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El hechizo del
Silencio Crestas
efervescentes, brillantes hacen
nacer a la luna, surgen desde el fondo
del mar y se expanden de
orilla a orilla. Las nubes hilan finas
madejas de sombras, y se
pierden, al compás del
crepúsculo. Las flores todas
juntas: se unen, para romper
el hechizo, del encaje del luto,
de la noche, se prenden al color
de las piedras preciosas. Abriéndose paso
en la bruma: no se tiene rostro,
de la dulce niña. las mágicas olas, se
inclinan: lanzando en su andar
pétalos rosa. Mira…tú la luna, ella
relumbra en la quietud del
día, aquel rostro, de niña de ojos de
relámpago, en el fulgor se
enjuta el día. ……………………………………………………… Proponerse:
diariamente observar el cielo celeste. |