Mi perrito sagrado

 

perrito te escucho aunque no hablas de mi encuentro con los vientos estoy triste  porque los colores del invierno esculpieron tus ojos tenemos enemigos comunes el  oro el engaño y los cerdos la naturaleza hizo escándalo y hace tiempo mueres sobre  el césped con el recuerdo de días “gloriosos” buscar y hallar qué buscar no es  fácil y yacer tampoco consuela escucho la palabra que emerge desde un ladrido  “iluminado” hablas de todo menos del viento una sensación extraña se apodera de mí  tribus salvajes absorbidas por remolinos de papeles hogares cerrados a la noche  cristalina seres consumidos por su propio hechizo perrito bailaste danzas de los  dioses rascacielos y ya no te importa respirar azufre si el soplido no es la  divinidad te apuras y tropiezas como un niño en tus primeros pasos no te  reconstruyes incluso hablas del viento pero no deseo escucharme perrito