Paren el Reloj

 

 Harto estoy de contemplar cómo vuelan los años, llenos de meses  cargados de semanas repletas de días hinchados de horas.

Nostálgico estoy de los instantes cargados de significancia, y de la telegráfica intensidad de una mirada que en un abrir y cerrar de ojos dice más que todos los discursos, y del mágico  milisegundo que antecede al beso, y de la fulgurante fugacidad que sirve de puente entre el tic y el tac.

Harto estoy de las experiencias que pasan sin hacer mella, y de los proyectos que corren sin dejar huella, y de las utopías que envejecen inmaculadamente vírgenes, y de las promesas que fenecen tristemente incumplidas, y de la vida que se fuga para siempre de la cárcel del tiempo

Nostálgico estoy de un microscópico momento de paz, de la explosiva brevedad del para siempre, del imperceptible temblor del nunca más.

Si nacer es empezar a morir,  vivir es continuar a nacer.