VENGO DE ASALTAR TU CUERPO

Ando aún de trotar vesánico
a lomo de estrella
Vengo de asaltar tu cuerpo
en algodones blancos
por el éter
y de volar sin alas
sobre jardines jadeantes

Ando ruin de ladronear en tus sentidos
entre tus brazos
y tus piernas desvestidas
atezadas por fiebres
incendiarias,
descreído en ruta ahora
en el recuerdo de tu cuerpo,
por la línea gruesa de tu sombra
en el hálito inconexo
del orgasmo más cercano.

Ando aún de ti en travesía
por los mares del incienso
con estrellas refulgentes en el rostro
e islas no pobladas en las manos.

Devoto del recuerdo
en madrugada
con lámparas argénteas en los ojos
y una mueca de euforia
dibujada,
vengo de asaltar tu cuerpo.

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